Páginas

martes, 29 de marzo de 2011

Madelyne Pryor

Después de comentar en la entrada anterior cómo Cíclope abandonaba a su esposa e hijo para irse tras su ex resucitada, quería hacer un post de argumentos absurdos. Pero tras encontrar una interesante entrevista a Claremont (en la Wikipedia en inglés de Madelyne) me he decidido a dedicarle el artículo entero a la exmujer de Cíclope.

Su historia comienza con la muerte, obligada por el editor de Marvel, de Jean Grey (ver el artículo dedicado a su muerte) en la Saga de Fénix Oscura. Poco tiempo después, un retirado Scott Summers se encontraría a una mujer muy parecida que trabajaba como piloto en la aerolínea que le llevaba a casa de sus abuelos en Alaska. Empezada la relación, Mente Maestra trataría de hacer creer a los X-Men que la mujer era Fénix Oscura reencarnada, pero el truco fue descubierto. Y ahí, según cuenta Claremont, terminaba la supuesta relación entre Jean Grey y Madelyne Pryor. Nunca se pensó que fueran clones. De hecho, nadie dijo nunca que fueran iguales. "Increíblemente parecida" sí, pero no igual. Y eso era todo. No había otros planes para ella, más allá de su boda con Scott Summers y del hijo de ambos. A Claremont le gustan los cambios, principalmente de personajes, y quería que Cíclope se retirara de forma definitiva. La parejita sólo aparecería en aventuras especiales, como las primeras guerras asgardianas.

Pero en esto, Byrne decidió vengarse de los editores desde las páginas de los 4 Fantásticos. A él no le valía hacer algo como introducir a alguien parecido o a una hija de un futuro alternativo con los mismos poderes. Él quería a Jean. Y se sacó de la manga que la pelirroja no estaba muerta (que estaba de parranda). Un editor menos juicioso que el que les hizo matarla aplaudió la idea y abanderó otra aún peor: Cíclope abandonaría a su mujer e hijo y fundaría un grupo con los X-Men originales. En ese momento, Claremont debió acordarse de la familia de mucha gente. Él había aceptado la idea de sacar una serie con los primeros hombres X, pero usando a Maddy. Resucitar a Jean y el absurdo comportamiento de Scott Summers le jodían el esquema de la colección y le dejaban con un personaje descolgado que, irremediablemente, sabía que tendría que matar. Pero, como ya dije de Peter David, el "Patriarca Mutante" sabe hacer frente a las dificultades. Así que aceptó el cambio y empezó a maquinar a largo plazo.

Llegó a tener una posibilidad de liquidar a Jean cuando, tras demostrarse que Factor X era un poco truñete, los editores acudieron llorosos a pedirle auxilio. Pero Claremont no tenía ni tiempo ni ganas de hacerse cargo de Factor X, así que recomendó a su amiga Louise Simonson. Además, Claremont no es de los que dan marcha atrás. Si Jean vivía, Maddy moriría. Pero para eso quedaba bastante tiempo y tenía que aprovecharlo para ir incrementando su protagonismo de Maddy. Cuando llegó el gran giro argumental de Claremont, la Caída de los Mutantes, ella estaba entre las bajas.

Separada de su familia y amigos por la necesidad de mantener la creencia de que estaban muertos, acabaría bastante tocada de la cabeza (y liada con su cuñado Kaos) hasta caer bajo la influencia de un par de demonios del Limbo. Así se convertiría en la Reina Duende durante Inferno y no dudaría en intentar sacrificar a su propio hijo (el futuro Cable) con tal de destruir a su exmarido. La saga terminaba con la muerte de Madelyne y la revelación de que era un clon de Jean Grey creada por el malvado Mr. Siniestro con el fin de obtener un hijo de ella con Scott Summers. Un final de traca que sería recordado como uno de los mejores crossover mutantes. Y es que, en ocasiones, argumentos absurdos y meteduras de pata de tamaño descomunal pueden llevar a grandes momentos. Luego volverían a joderlo de nuevo al resucitarla, pero esa es otra historia. Madelynes saludos.

2 comentarios:

  1. Muy interesante Blog, me has ayudado con algunas dudas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Genial, me alegro de que te haya gustado. Ya me dirás si lees algún artículo más.

      Eliminar