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jueves, 14 de julio de 2011

Esas cosas olvidadas

Tras más de medio siglo de existencia contando, como mínimo, con una colección mensual, es normal que los argumentos sean variados, rectificados e, incluso, olvidados por el camino. Aquí van algunos de estos últimos:

- Los ojos de Gambito: Cuando Tormenta (revertida a su niñez en ese momento por Nanny) se encontró al ladrón Remy LeBeau (también conocido como Gambito) uno de sus características era el poder de seducción e hipnosis que poseían sus ojos rojos. Después de que cayera en el olvido añadieron que sólo afectaba a quienes no supieran de su existencia. Debieron publicarlo en algún sitio porque no se ha vuelto a saber nada de él.

- Indetectabilidad de los X-Men: Después de sacrificar su vida en la lucha contra el ente maléfico conocido como El Adversario en Dallas durante "La Caída de los Mutantes", los X-Men fueron revividos por la Roma, la personificación cósmica del Bien, con una ventaja añadida: serían invisibles a cualquier intento de localización mágica o mecánica. Es decir, que Longshot, Dazzler, Mariposa Mental, Coloso, Lobezno, Tormenta, Madelyne Pryor, Pícara y Kaos no pueden ser detectados por radares, hechizos, sensores térmicos, cámaras, grabadoras, bolas de cristal, centinelas o cualquier otra forma que use la tecnología o la hechicería. Creo que duró hasta la marcha de Claremont pero, después, se desvaneció en la bruma de las historias perdidas.

- Mariposa Mental y sus capacidades especiales: Tiempo hace que la pobre Betsy no utiliza sus poderes de precognición ¿Poderes de qué? De predicción del futuro. Porque la inglesita con cuerpo de japonesa tuvo en su momento la capacidad de ver lo que iba a pasar en la posteridad. No es que lo hay usado mucho en los últimos años. Pero no es el único olvido en relación a la ninja más sexi de Marvel (con permiso de Elektra). Porque en sus múltiples resurrecciones se han dejado por el camino su telequinesis, su espada psíquica, sus poderes de teletransportación a través de las sombras y el tatuaje que le dejó su inmersión en el líquido místico conocido como "Amanecer Escarlata" (en el que tuvo que sumergirse para sobrevivir a las heridas que le causó Dientes de Sable). A ver si se aclaran un poco con la chica, que ya debe estar cansada de tanto cambio.

- La "elficidad" de Estrella del Norte: Como dije en la entrada sobre los mutantes orgullosos, a un guionista no muy avispado llamado Bill Mantlo se le ocurrió que Estrella del Norte estaba muy, muy, muy malito de algo misterioso. Él quería que fuera SIDA, pero el editor le mandó ligeramente a tomar por saco y le encargó la serie a otro que lo solucionó diciendo que sus afecciones se debían a llevar tanto tiempo fuera de su mundo mágico del país de las hadas. Para poco más que para hacer coñas variadas ha valido el tema desde entonces.

Y bueno, de momento, eso es todo por hoy. Olvidados saludos.

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