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lunes, 26 de marzo de 2012

Apocalipsis y sus jinetes 3

Llegamos a la tercera encarnación de los Jinetitos con una alineación de lo más... curiosa, podríamos decir cortesía de la última etapa del antaño idolatrado Chris Claremont y cuyo único punto de
interés radicaba en que Apocalipsis daba de beber su sangre a los 198 mutantes supervivientes (aunque desconozco su motivación).

Fuego Solar / Hambre: Fuego Solar siempre ha sido uno de esos personajes que siguen vivos porque a veces aportan algo, pero que nadie sabe muy bien qué hacer con ellos el resto del tiempo. Y en el caso de este antiguo hombre X, el que su versión alternativa de la Era de Apocalipsis fuera más molón que él, tampoco ayudó demasiado. Durante años la editorial ha tratado de encajarlo en algún sitio, pero no ha habido manera. Ni en su propio grupo (Big Hero 6), ni en Alpha Flight acabó por funcionar. Al final, Dama Mortal le cortó las piernas y Pícara, en un descuido, le quitó los poderes. Así, a falta de un soplido para desaparecer, se lo encontró Claremont y decidió tratar de revitalizar al personaje reponiéndole las piernas y los poderes (aunque añadiendo que su fuego causaba hambre) y convirtiéndole en Jinete. A pesar de los intentos del Patriarca Mutante y de su renovada imagen molona, el pobre ha volvió a caer en el olvido.

Polaris / Peste: Otra que no se acaba de encontrar. Desde que su amado Kaos (el hermano de Cíclope) acabase en otra dimensión a finales del siglo pasado, a la chica la habían confirmado que Magneto era su padre (debe ser que cuando hace 50 años le dijeron que no lo era, los test de paternidad no eran muy buenos), había presenciado el genocidio de Genosha, se había vuelto una loca racista homicida y, para colmo, el Día M la dejó sin poderes. Pero no pasa nada porque ahí está Apocalipis y haciendo gala de su creatividad habitual decidió darle poderes de provocar enfermedades. Lo que no acabo de entender es cómo la Bestia pudo quitarle esos poderes con unos cuántos antibióticos y por qué eso supuso que volviera a tener poderes magnéticos. Un misterio.

Gazer / Guerra: Un desconocido astronauta con el poder de absorber las radiaciones espaciales y de fotosintetizarse su propio alimento fue rescatado de su nave por Apocalipsis justo cuando acababa de quedarse sin poderes como consecuencia del Día M y estaba a punto de palmarla. Su jefe le torturó un poquito para que tuviera la motivación, le puso una armadura absurda y le dio unos poderes que nada tenían que ver con los suyos.

Gambito / Muerte: Siguiendo la tradición de que el personaje de Muerte tiene que ser alguien querido por los fans, Claremont eligió al ladrón de Nueva Orleans y le dio el poder de transformar el aire en gas tóxico y demás cosas bonitas. Es de los pocos jinetes que ha tenido la suerte de caer en las manos de un guionista que ha decidido aprovechar esta situación, en lugar de hacer como si no hubiera pasado y ahora Gambito puede cambiar de su personalidad normal a la de Muerte.

Y con esto y un bizcocho, acabamos por hoy. Jinetosos saludos.

lunes, 5 de marzo de 2012

Grandes cagadas: Proyecto Exterminio

La verdad es que me da un poco de penita meter esta saga en las "grandes cagadas", aunque solo sea porque tiene ese sabor añejo de los clásicos de los 80 y porque Chris Claremont sale en sus créditos (aunque por aquel entonces el Patriarca Mutante ya mandaba bastante poco en la franquicia). Pero hay que ser objetivos y reconocer que es muy difícil encontrar por dónde cogerla. Vamos, que es malilla tirando a muy mala. Sobre todo, si se tienen en cuenta que sus 2 principales fallos son:

- Después de que Tormenta, Loba Venenosa, Warlock, Bum-Bum y Ríctor fueran secuestrados por los soldados de Genosha (la isla africana que usaba mutantes como esclavos para mantener su economía) y el resto de grupos X acudieran al rescate, el guión se puede resumir de la siguiente forma: los buenos vencen a unos guardias, Cameron Hodge (el villano de la serie) les da de leches. Otros buenos se pelean con otros guardias, Cameron Hodge les da de leches. Un nuevo equipo de buenos derrota a una patrulla fresquita de guardias y... ¡sí! Cameron Hodge les da de leches... Así hasta el infinito.

- Cameron Hodge, está dibujado de manera dife-rente en cada serie por-que los diferentes ilustra-dores no pudieron (o no quisieron) ponerse de acuerdo. Y si eso era poca metedura de pata, el "magnífico" Rob Liefeld nos regaló fantásticas ilustraciones como esta portada en la que sale la Loba Venenosa más fea que ha existido en este o en cualquier otro universo paralelo. Y, por si alguien se lo estaba preguntando, este señor no solo continuó dibujando después de esto, sino que tuvo una exitosa carrera con X-Force (acusaciones de plagio aparte), en Image (al menos los primeros años fueron exitosos) y, actualmente, en DC cómics.

¿Y para qué se molestaron en hacer tamaña patraña si ni el dibujo ni el guión valían la pena? Pues principalmente para aprovechar la burbuja especuladora que se había desarrollado alrededor del cómic y que encumbraba como gran éxito de ventas cualquier número que se sacara (sí, no solo las casas y las compañías de internet tienen burbujas). Pero también sirvió para reordenar la franquicia con vistas a la defenestración de Claremont y la entrada en la era de los pistolones de la mano de los llamados "dibujantes estrella". Algunos de esos cambios serían:

- Sacrificio de Warlock. La futura recon-versión de los Nuevos Mutantes en los ultraviolentos X-Force precisaba desha-cerse de cualquier miembro que no encajara en el rol de tíos musculosos hiperviolentos y chicas con generosas delanteras. Y, al igual que a Magic le había sucedido en Inferno por ser demasiado mística, el jocoso extra-terrestre Warlock fue la víctima de la saga. Loba Venenosa también fue retirada del grupo. A pesar de que las manipulaciones sufridas en Genosha la hicieron más bestial, Liefeld debió pensar que las profundas creencias religiosas no encajarían mucho con un grupo dedicado a ejecutar malosos. Así que Loba Venenosa se quedó en Genosha con Kaos (el hermano de Cíclope) a la espera de que Peter David los rescatara para su Factor-X de personajes secundarios incomprendidos.

- Vuelta al clasicismo. Si en los Nuevos Mutantes todo eran novedades, los X-Men volvían a sus raíces más clásicas. Tormenta revertía a su forma adulta-con poderes-pelo largo que hacía más de 15 años que había dejado atrás, la Patrulla volvía a instalarse en la mansión de Xavier y los miembros de Factor-X acordaban regresar a su grupo original para rellenar los huecos dejados por los personajes menos convencio-nales (Dazzler, Kaos, Logshot), que se había ido retirando de la serie.

En resumen, morralla para preparar el lanzamiento de las dos colecciones de la temporada: el X-Force de Liefeld y el X-Men de Jim Lee. Unos superventas que marcarían el tono de la década y el futuro de la propia compañía. Proyectados saludos a todos.