lunes, 30 de septiembre de 2013

Novedades de Octubre

Septiembre se acaba y toca repasar qué saldrá a la venta en las próximas semanas en España en este periodo entre crossovers que estamos viviendo. Como siempre, las grapas llegarán a las tiendas el primer viernes de Octubre y los tomos, el último.

Entre las series mensuales destaca Lobezno y la Patrulla X con el comienzo de la "Saga del Fuego Infernal" que traerá el esperado choque entre la escuela de Lobezno y la creada por el Club, después que estos últimos consiguieran atraer a Blob Herman, Nydo e Iddie a sus aulas y contratasen como profesores a Vaina, Sapo, Mística, Dientes de Sable, Saurón (el pterodáctilo, no el de "El Señor de los Anillos) o Perro Logan (el hermano de Lobezno).

Astonishing también se zambulle en su propia saga, que empezó el mes anterior y que tiene al Hombre de Hielo como protagonista. La serie va a ser cancelada en breve en los USA así que seguramente Marjorie Liu ponga todo su esfuerzo en darle un final digno a la colección. De momento, va por el buen camino. La reunión de exnovias de Bobby del cómic anterior, fue genial.

Y otros que empiezan arco argumental son los Jóvenes Vengadores, tras el inciso de presentación de Veloz y Prodigio del mes anterior, y Salvaje Lobezno que, en contra de lo que dije el mes pasado, no contará con Madureira y sí con Alan Davis (esto es lo que pasa cuando miras la Wikipedia en lugar de la página de la editorial).

En Nueva e Imposible Patrulla X, las dos cabeceras principales, Bendis continua tejiendo los mimbres de lo que será su futuro crossover mutante, además de ocuparse de lo que ya se veía venir: el encuentro de Jean con Mente Maestra (hija en este caso) y las disputas de Magneto con Cíclope.

Y por último, X-Men que aún no he conseguido leer desde que cambiaron de alineación, así que poco puedo decir.

En cuanto a tomos, la cosa está más animada que otros meses, pero tampoco es para tirar cohetes (el año que viene cuando estrenen la película nos vamos a hartar). Son tres: uno clásico, otro moderno y otro entremedias.

El primero es la reedición de "Dios ama, el hombre mata" una de las pocas historias del universo mutante que ha consiguido recibir el pomposo nombre de "novela gráfica". En unos tiempos en que los cómics aún eran un producto para niños, el guionista Chris Claremont (el Patriarca Mutante) escribió esta oscura aventura que consiguió (con la ayuda de los lápices de Brent Eric Anderson) llegar a ser considerada por gran parte de los fans como mejor cómic de todos los tiempos protagonizado por la Patrulla X. Todo ello servido en una edición especial que,supuestamente, encaja con los tomazos de Imposible Patrulla X y que lleva sus extras correspondientes. Ah, y al precio de la anterior edición: 12 eurillos.

El siguiente es el Marvel Deluxe que recopila la etapa de Matt Fraction en solitario, cuando la Patrulla residía en San Francisco y aún no existía Utopía. El regreso de Madelyne y el Cónclave de Osborn (con Emma Frost entre sus miembros) son los platos fuertes del tomo.

Y, por último, un segundo tomito de Extra Superhéroes dedicado a Cable. El formato reducido y económico de Panini recoge el final de la etapa más exitosa de la colección del hijo de Askani, creada gracias al trabajo de Joe Casey y José Ladronn. Dado que no han recopilado la serie desde el principio y que el resto de la colección no cuenta con tantos fans nostálgicos dispuestos a pagar por un recopilatorio, supongo que será el último tomo dedicado al retoño de Cíclope y Madelyne que publique Panini. Quien eche de menos a Cable tendrá que esperar al siguiente volumen "Cable y X-Force"

Y ya está, eso es todo por este mes. Octubrosos saludos.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Pequeños grandes momentos 6: La cena de Scott y Emma

Vengadores Vs. Patrulla X tocaba a su fin y ya estaba todo el pescado vendido. Con la batalla final en el último número del crossover y la mayoría de los 5 Fénix en desbandada, al guionista Kieron Gillen le quedaba poco que contar de los miembros del equipo X-Tinción de Utopía (Cíclope, Emma Frost, Coloso, Tormenta, Magneto, Peligro, Magik, Narmor y Hope), que habían sido los protagonistas absolutos de su etapa hasta la llegada del Pájarito de Fuego a la Tierra y el comienzo de la batalla con los Vengadores. Así que, en vista de que no tenía nada mejor que hacer, decidió dedicar el número 18 a mostrar hasta qué nivel había llegado la depravación de los Fénix.

En primer lugar, Magik le revelaría a su hermano Coloso que había podido liberarle de la influencia de Cytorak en cualquier momento con su espada-alma, pero le había dejado convertirse en el Juggernaut para que supiera lo que era sentirse tan malvado como ella. Con esta confesión, por fin, Peter Rasputín comprendió que su querido "Copito de nieve" había desaparecido mucho tiempo atrás y prometió matarla si volvían a encontrarse.

Pero es la segunda historia la que convierte a este cómic en un auténtico "Pequeño Gran Momento" y en uno de los tebeos más originales de los últimos años. Mientras se incrementa la ferocidad de la batalla de los Vengadores y la Patrulla X contra los dos Fénix restantes, Scott y Emma aprovechan para tener una cena íntima en el interior de sus mentes. El menú es especial: el recuerdo de un bistec que un
mendigo robó en París regado con la rememoración de la sangre humana que Emma extrajo del cerebro de un asesino en serie caníbal. A ninguno de los dos parece importarles demasiado haber llegado a ese nivel de deshumanización y casi no pueden encontrar razones lógicas para no arrasar el planeta por completo (de hecho, es la opción preferida por la antigua Reina Blanca). Pero a Scott sí debían quedarle algunos sentimientos, pues no se toma nada bien que su novia le confiese que no pudo evitar tener una aventura mental con Namor y se ofrezca a compartir el sueño de su piel.

En el mundo real, la batalla empieza a decantarse del lado de los Vengadores. En el comedor mental, los dos Fénix deciden que será preciso desatar su poder supremo para deshacerse de sus enemigos. En el mundo real Emma ataca a Lobezno y Hulk. En el comedor mental, Cíclope le propone un último brindis. En el mundo real Scott ataca por la espalda a Emma. En el comedor mental, la Reina Blanca desaparece. Sólo una llama, símbolo de su poder de Fénix, permanece en la mesa. Cíclope la toma, la introduce en su copa y se la bebe de un trago.


Este brindis no sólo transformaría a Scott en Fénix Oscuro y provocaría todo lo que eso trajo consigo (muerte de Xavier, Hope, no más Fénix, Cíclope detenido, poderes rotos...). Con él, también, se pondría punto y final a la pareja que ha dominado (primero como codirectores de la escuela y, más tarde, como amantes) los destinos de los mutantes en la última década. Este capítulo también sirvió como despedida de la etapa de Kieron Gillen (que sería relevado tres números más tarde por Brian Michael Bendis), el escritor que con sus originales planteamientos conseguiría que una Patrulla X volviera a ocupar el número 1 de ventas de la editorial. Y, por primera vez en la historia… ¡sin Lobezno! Cenados saludos a todos.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Culebrones mutantes: La familia Summers 2

Sigamos con los Summers, que luego me da pereza. Cíclope trataba de reconducir su vida en Factor X con la recién retornada Jean Grey, Rachel Summers se acababa de mudar a Inglaterra para fundar Excálibur (junto con Rondador y Kitty) y Madelyne Pryor seguía en Australia junto con el resto de los X-Men y medio enrollada con su cuñado Kaos.

Para evitar que sus seres queridos fueran atacados por sus enemigos, la Patrulla había mantenido en secreto su resurrección posterior a “La Caída de los Mutantes”. Pero ellos tampoco sabían que Jean Grey volvía a caminar entre los vivos. Y la primera en averiguarlo fue, precisamente, la persona a la que menos gracia podía hacer: Madelyne. Su marido no solo la había abandonado, sino que la había abandonado por la mujer a la que, supuestamente, se parecía, dejando claro cuáles habían sido las razones de su matrimonio. Si a esto se le añade el secuestro de su hijo, la influencia de un demonio del Limbo, el despertar de sus poderes y el lavado de cerebro al que la sometieron en la nación esclavista de Genosha, a nadie le extrañará que la chica se volviera un poco loca. Tanto, que hizo un trato con el demonio N’astirh: Si él le daba poder para vengarse de Cíclope, ella haría lo que fuera para ayudarle en sus planes. Así, Madelyne se convirtió en la Reina Duende y, como pago, ella misma entregó a su propio hijo (que acababa de rescatar de las manos de Siniestro) para que fuera sacrificado en el ritual que fusionaría el Limbo con la Tierra.

La Patrulla X y X-Factor tuvieron que intervenir y, tras varias escenas de “¿Tú no estabas muerto? No, estaba de parranda”, se unieron para derrotar a la Reina Duende, su novio Kaos (que debía quererla solo por joder a su hermano), sus coquetos trajecitos a juego y los demonios del Limbo. Al final, tras intentar asesinar a su doble, Maddie se suicidó y sus recuerdos fueron absorbidos por Jean Grey. Y entonces, Mr. Siniestro contó cómo había hecho un clon de Jean Grey que despertó cuando el Fénix (tras suicidarse en la Luna) se introdujo en su cuerpo. Tras eso, Siniestro lo dispuso todo para que se encontrara con Cíclope y tuvieran un hijo, el que sería el mutante más poderoso del universo. Pero no era la única parte en la vida de Scott Summers en la que Siniestro había intervenido, pues el orfanato en el que Cíclope había vivido de niño era uno de sus laboratorios y él, uno de los doctores que le atendían. De hecho, Siniestro era el responsable de que no pudiera controlar sus rayos ópticos. Cíclope se lo agradeció volatilizándole (supuestamente) con ellos.


Con su exesposa fuera de juego, su hermano desaparecido otra vez y los recuerdos de todas las pelirrojas con las que se había liado dentro de la cabeza de Jean, Cíclope se dispuso a jugar a las familias felices con su novia y su hijito. Pero Apocalipsis no estaba por la labor. El niño le parecía demasiado poderoso, así que decidió secuestrarle e infectarle con un virus tecno-orgánico que limitaría su potencial, pues tendría que mantenerlo a raya con su telekinesis. Lo único que pudieron hacer Cíclope y Jean fue mandarlo al futuro (lo más normal del mundo) para que un clan místico denominado Askani se ocupara de curarlo. Y, con esto, el clan Summers entró directamente en los noventa. Los miembros originales regresaron a la Patrulla X, que se dividió en dos equipos: el “Oro” a cargo de Tormenta y con Jean Grey entre sus filas y el “Azul”, más adecuado a los tiempos de “tetas y pistolones”, que tenía a Cíclope como líder y a la sugerente Mariposa Mental como guarrilla oficial y aspirante a amante del jefe.

Mientras, Rachel continuaba en Excálibur (más feliz sabiendo que aún podía llegar a existir), un violento misterioso llamado Cable transformó los Nuevos Mutantes en X-Force y Kaos obtuvo la jefatura de X-Factor como compensación por todos sobresaltos que había tenido en los últimos tiempos. Él que siempre había tratado de mantenerse al margen de los grupos X, había tenido que ingresar en uno de forma oficial tras ser poseída su amada Polaris por la villana Malicia. Y, por si fuera poco, después murió y resucitó en “La Caída de los Mutantes”, tuvo que exiliarse al desierto de Australia, se lió con su cuñada, acompañó a Maddie cuando se volvió loca, vio como su novia se suicidaba, le hicieron un lavado-aclarado-centrifugado de cerebro en Genosha y le tuvo que contar a Polaris (una vez volvió a ser ella misma) que había estado liado con otra. El pobre no gana para sustos.

Y ya vale por hoy que esto se está alargando. Culebrónicos saludos a todos.

martes, 10 de septiembre de 2013

Culebrones mutantes: La familia Summers

Por muchos golpes y porrazos que salgan entre sus páginas, hay que reconocer que los cómics de superhéroes (y los X-Men en especial gracias a la política del guionista Chris Claremont de indagar en las personalidades y relaciones de sus personajes) son auténticos culebrones. Y, dentro del Universo Mutante, no hay familia más culebrónica que la de los Summers.

Huérfano tras el accidente de avión de sus padres, criado en un orfanato y con los poderes descontrolados (tras saltar del citado avión con su hermano con un paracaídas en llamas), el pobre Scott Summers tenía todas las papeletas para convertirse en la reina del drama oficial de la serie, aunque durante mucho tiempo consiguió controlarlo gracias a su carácter reservado.

Su semi-noviazgo con Jean Grey (a la que también pretendían el Ángel y el Hombre de Hielo), su relación con un profesor Xavier que ejercía de padre-sargento-jefe-mentor (y que llegó a morir), la aparición de su arrogante hermano perdido (Alex, también conocido como Kaos), sus dudas sobre su faceta de líder y el problema de sus rayos ópticos fueron las únicas fuentes de conflicto del bueno de Scott Summers. Hasta que llegó el Giant Size, el equipo cambió y, poco después, aterrizó Chris Claremont en la serie.

Los conflictos con Lobezno (que también pretendía a Jean) marcaron el comienzo, pero luego vendría la transformación de la pelirroja en la omnipotente Fénix (que tu novia pueda mover montañas, puede afectar a la relación), su perversión a Fénix Oscura a manos de Mente Maestra, su suicidio y el descubrimiento que su padre estaba vivo y comandaba una guerrilla espacial(los Saqueadores Estelares) que luchaba contra el emperador (y asesino de la madre de Cíclope) de la raza alienígena Shi'ar.

Tras tantos jaleos, Scott optó por dejar los X-Men y enrolarse en un barco pesquero a las órdenes de la capitana Lee Forrester, con la que acabaría manteniendo una relación tras naufragar en una isla desierta que, en realidad, era propiedad de Magneto. El rescate de sus compañeros de la Patrulla X llevaría a su ruptura con Lee (que acabaría liada con un Magneto menos malo) y propició su regreso a un grupo del que ya no era el líder. Y, entonces, apareció Madelyne Pryor.

Es una de las historias más famosas de la historia de los cómics (en esta página sale bastante): los editores obligaron a Chris Claremont y John Byrne a sacrificar a Fénix porque una genocida que había destruido un sistema solar con más de 6000 millones de formas de vida inteligente no podía formar parte de un grupo de héroes. La respuesta del guionista fue incorporar a una pelirroja que se pareciera a Jean y hacer pensar a todo el mundo (nuevamente con la ayuda de Mente Maestra) que el Fénix había resucitado. Cuando se aclaró que ella no tenía nada que ver con la fallecida Jean Grey y que no era más que una chica normal, Scott le pidió matrimonio (la boda, en la imagen). Estos planes no gustaron nada a la recién llegada Rachel Summers que no solo era pelirroja y se hacía llamar Fénix, también era la hija de Scott y Jean que había viajado en el tiempo desde el futuro alternativo visto en “Días de Futuro Pasado”. Que su madre hubiera muerto y su padre se casara con otra no le hicieron ninguna gracia, menos aún cuando se enteró que iban a tener un hijo (ella era hija única) al que llamarían Nathan Christopher.

Pero Rachel podía estar tranquila porque su madre no estaba muerta. La otra parte implicada en el suicidio de Fénix (el dibujante John Byrne) nunca llegó a aceptar el fallecimiento de la pelirroja, así que con la ayuda de los editores (que querían resucitar el equipo original en una nueva serie y ya no les importaban los genocidas tras la inclusión de Magneto en los X-Men) desveló en la serie de los 4 Fantásticos que Jean estaba viva. Había permanecido en coma en el fondo del mar y Fénix, en realidad, era una entidad cósmica que había tomado su forma. La reaparición de su antiguo amor llevó a Cíclope a abandonar a su familia sin ningún tipo de explicación y unirse a sus antiguos amigos en Factor X. El reencuentro con Jean no fue precisamente placentero pues a Scott le costaba asumir que la mejor etapa de su noviazgo (pérdida de virginidad incluida) la había compartido con un pájaro de fuego espacial gigante y no con la verdadera Jean.

Mientras, la Patrulla X tenía que acudir al rescate de Madelyne, que se recuperaba en el hospital del ataque de los Merodeadores. Con su marido desaparecido y su hijo secuestrado por Mister Siniestro, la Maddie decidió quedarse con los X-Men. Y con ellos compartió su misma suerte durante “La Caída de los Mutantes” (la pobre Madelyne ni sale en la portada del cómic, en la imagen). Esa noche Tormenta, Longshot, Dazzler, Lobezno, Kaos, Mariposa Mental, Pícara, Coloso y Maddie murieron frente a las cámaras. Inmediatamente, el grupo fue resucitado, pero prefirieron guardárselo en secreto para proteger a sus seres queridos. Desde el desierto de Australia, los X-Men empezaron a realizar operaciones encubiertas contra sus enemigos. El ambiente claustrofóbico y el continuo goteo de bajas, comenzaron a desquiciar los nervios de los miembros, pero también alentó una extraña relación entre Alex Summers y su antigua cuñada.

Otro día seguimos con esto, que se está alargando un poco. Culebrónicos saludos a todos.

martes, 3 de septiembre de 2013

Pequeños grandes momentos 5: El cuento de hadas de Kitty

Los cómics sacan tantas historias a lo largo del año, que es muy complicado que una argumento corto acabe obteniendo el mismo reconocimiento que las grandes sagas o los números especiales. Una gran mayoría de seguidores mutantes conocerán “Días de Futuro Pasado”, “La Era de Apocalipsis” o “La Saga de Fénix Oscura”, pero muy poco recordarán de qué iba “¡Vestida para cenar!” o “Doble Negativo” (los dos primeros artículos de estos “Pequeños Grandes Momentos”). La primera navidad de Kitty Pryde y el cómic en el que los miembros de Factor X van al psiquiatra serían algunas de esas excepciones. Pero la historia corta más recordada de los cómics mutantes es, sin duda, la que nos ocupa hoy: “El cuento de hadas de Kitty” que aparecía en el Uncanny X-Men#153 USA (aquí salió repartido entre el número 12 y el 13 del primer volumen de Forum de Patrulla X).

Kitty Pryde le contaba un cuento a Illyana Rasputín, la hermana pequeña de Coloso, usando como personajes a sus compañeros de la Patrulla X. Ahora que hay versiones para dar y tomar de los cuentos infantiles con superhéroes a nadie le llamará la atención, pero en su momento fue toda una novedad. En la historia, la Pirata Kitty y Coloso, su verdadero amor, ayudarán al Príncipe Noble (Cíclope) y al Brujo (Xavier disfrazado de Merlín) para salvar a la Princesa Encantada (Jean Grey), poseída por el espíritu de Fénix Oscura. En su lucha contarán con la ayuda del Genio (Tormenta con poderes mágicos), un Bamf (Rondador Nocturno), Loockheed el Dragón (una mezcla de Loockheed y el Pájaro Negro) y el Demonio sin Nombre (Lobezno haciendo de Demonio de Tasmania). Durante la aventura, la pareja y sus amigos se enfrentarán a Fénix Oscura y, por supuesto, conseguirán que la Princesa Encantada se libere del Fénix y acabe con su amado Príncipe Noble.


Una historia corta entre un enfrentamiento con el Club Fuego Infernal y un nuevo encuentro con los Shi’ar que podría no tener ninguna trascendencia, pero que a Claremont le sirvió para poner el foco en la joven Illyana Rasputín. Aparecida por primera vez en el Giant Size cuando su hermano se transformaba en acero para salvarla de un tractor descontrolado, la niña no había vuelto a aparecer hasta que Miss Locke la secuestró para obligar a los X-Men a enfrentarse al Doctor Muerte y salvar a su jefe Arcade (momento en el que, además, se conoció cómo se llamaba). Los Nuevos Mutantes habían aparecido no hacía mucho y tras la desaparición de Karma, se buscaban nuevos miembros para el grupo. Claremont, al que le encanta desarrollar hasta el personaje más secundario y hacerlo evolucionar, se fijó en la hermanita de Coloso para incluirla en el grupo. Y así, siete mesecitos después de este cuento, la pequeña Illyana se adentraría en el Limbo (en “Saltos y Túneles”, otro de nuestros “Pequeños Grandes Momentos”) de donde emergería como una poderosa hechicera mutante y unos añitos más vieja.

La aparición de Fénix también podría parecer casual, pero esta sólo sería una de las diversas menciones a la pelirroja (Kitty se disfrazaría de ella unos números después para asustar a los Shi’ar) que se irían sucediendo durante el año que precedió a la llegada a la serie de Madelyne Pryor, la clon de Jean Grey y supuesta prueba de la resurrección del Fénix.

La última curiosidad que merece la pena mencionar es que esta sería la primera vez que se vería a uno de los elementos clásicos los X-Men: los Bamf. Este simpático elfo continuaría saliendo como el peluche que Kurt regalaba a su novia Amanda hasta que, en su primera miniserie, Rondador descubría que se trataba de una especie de duendes que vivían en una dimensión paralela (incluido el personaje de Kurt en el cuento). En la actualidad, los Bamf continúan en las series, aunque han dejado de lado su aspecto de peluche y se han convertido en unos pequeños cabroncetes que infestan la escuela de Lobezno.

Y eso es todo por hoy. Cuentodehadados saludos.