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miércoles, 14 de mayo de 2014

Hijos trandimensionales 1: Rachel y Nocturna

Aprovechando la aparición de Asuelo en “No más Humanos”, la novela gráfica de Mike Carey, vamos a recordar a algunos de esos hijos provenientes desde otras realidades alternativas. Hay que tener dos cosas claras para no liarse demasiado con todos estos conceptos. La primera es que la realidad que aparece en los cómics es la Tierra 616. Y la segunda es que cada vez que alguien viaja al pasado y cambia un hecho importante, la realidad se bifurcará quedando por un lado la Tierra 616 con los cambios que haya hecho y, por el otro, la realidad original de la que venía viajero tal y como la dejó. Así que si Frusquis viaja al pasado para evitar que una bomba nuclear convierta el planeta en un horro conocido como Mundo Muerto, sus acciones afectarán a la Tierra 616, pero en la línea temporal de Frusquis todo seguirá igual y Mundo Muerto seguirá igual de bonito y radiactivo ¿entendido? Espero porque no sé si puedo explicarlo más claro.

- Rachel: Después de enviar la mente de Kitty Pryde al pasado para evitar que la Hermandad de Mutantes Diabólicos asesinara al senador Kelly (en “Días del Futuro Pasado”), la propia Rachel acabó convirtiendo en la primera hija transdimensional de los X-Men cuando viajó a la Tierra 616. Su vida había sido dura. Había crecido en un campo de concentración, la habían utilizado como cazadora de mutantes y muchos de sus seres queridos (incluyendo su novio Franklin Richards) habían muerto ante sus ojos. Pero tanta desgracia no le hizo más llevadero enterarse que en la Tierra 616 su madre estaba muerta, su padre se había casado con otra y ella, obviamente, no llegaría a nacer. Sin embargo, la chica era una luchadora y consiguió reponerse de todo lo que le fue pasando. Fue controlada mentalmente por la bruja Selene, fundó Excálibur, la comió un Lobo de Guerra, conoció a su madre, tuvo que abandonar la realidad, se convirtió en la cuidadora de su hermano en el futuro, regresó para descubrir que su madre esta muerta (otra vez) y su padre con otra (otra vez), se cambió el apellido, perdió la fuerza Fénix y ahora da clases en el Instituto Jean Grey.

- Nocturna: Si algo caracterizaba a los Exiliados, el grupo mutante que iba por las dimensiones paralelas arreglando desbarajustes, eran los continuos cambios de personajes. Por eso a nadie debería extrañarle que primero reclutaran a la chica y tiempo después la dejaran en la Tierra 616. Así llegó Talia Wagner a la realidad “normal” y, como suele ser habitual, lo hizo en el peor momento posible. La Bruja Escarlata, su madre (la versión alternativa de ella en la Tierra 616 para ser más concretos), estaba a punto de decir aquello de “No más mutantes” y su padre (Rondador Nocturno) se había ordenado cura. Los acontecimientos de Dinastía de M y el Día M no le hicieron la vida más sencilla, pues a ninguno de los X-Men le entusiasmaba la idea de tener entre ellos a la descendencia (aunque fuera alternativa) de la hija más loca de Magneto. Pero Nocturna consiguió ganarse su confianza y ayudó al equipo en algunas misiones con sus poderes de posesión. Su momento de gloria llegaría cuando entró a formar parte del Nuevo Excalibur, junto con su amigo Juggernaut (que por aquellos tiempos estaba en el bando de los buenos), grupo con el que salvó el planeta a pesar de haber sufrido una apoplejía. Después de que Excalibur se desintegrara, Nocturna regresó con los Exiliados y con el que era el amor de su vida: una versión alternativa de Ave de Trueno. Y con él debe seguir porque poco se ha sabido de Talia desde que se cerró la serie. Una lástima porque es, sin duda, mi hija transdimensional preferida.

Y esto es todo por hoy, que la entrada se ha alargado un poco más de lo esperado. Otro día seguimos. Transdimensionales saludos.

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