Mostrando entradas con la etiqueta Club Fuego Infernal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Club Fuego Infernal. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de abril de 2014

Nombres heredados 1

Hasta el reboot, en DC los nombres superheroicos se iban heredando de generación en generación. Esto les permitía matar protagonistas sin cerrar la serie (como Barry Allen, el segundo Flash) y deshacerse de los personajes que no funcionan para que otro los sustituya (como Jason Todd, el segundo Robin). Gracias a esta estrategia hemos conocido a 5 Green Lanterns, 4 Flash, 5 Ronins (incluyendo a Stephanie Brown), 2 Red Robins, 3 Batgirls, 2 Batmans, un par de Wonder Girls… En Marvel, este tipo de cosas suelen acabar mal y sólo ha conseguido con cierto éxito con el Capitán América, Iron Man y el Capitán Marvel, aunque ninguno de los sustitutos ha durado tanto como en DC (Wally West, el segundo Flash, estuvo al frente de la colección 22 años). Entre los mutantes ocurre aún menos, pues suelen considerar sus nicks como sus propios nombres. Sin embargo, hay algunos casos:

- Fénix: El uso de este título corresponde, normalmente, a los que tienen algún tipo de unión con la fuerza cósmica del mismo nombre. Lo han llevado la Fénix original, Rachel Summers, Jean Grey y supongo que en el futuro será Quentin Quire.

- Chica Maravillosa: Cuando Rachel Summers regresó a nuestra realidad se encontró que, de nuevo, su madre acababa de morir y, además, su padre se acostaba con la Reina Blanca. Así que decidió honrar a mamá Jean Grey usando su apellido y su primer nombre en clave, a pesar de ser uno de los más horrendos y prepotentes del universo mutante. Quizás por eso, todo el mundo la llama Rachel y no Chica Maravillosa.

- Banshee: Teresa también quiso honrar la muerte (bastante gratuita todo sea dicho) de su padre poniéndose su nombre de guerra. Al contrario que en el caso de Rachel, ella acertó con el cambio. Siryn nunca tuvo mucho gancho.

- Jinetes del Apocalipsis: A lo largo de la historia un montón de gente ha llevado alguno de los nombres de los cuatro Jinetes. Hemos visto unos cuantos Muertes (Ángel, Lobezno, Gambito…), 3 Hambres (Fuego Solar…), 4 Pestes (Plaga, Polaris…) y 4 Guerras (Hulk, Ave de Muerte…). De todos, Caliban es el único que ha ocupado dos cargos diferentes. Primero Muerte y luego Peste.

- Club Fuego Infernal: Los títulos de Reyes y Reinas son más cargos dentro de la organización que pseudónimos, por lo que ha habido varios Reyes Negros (entre ellos Sebastian Shaw, su hijo Shinobi o Mancha Solar), Reinas Blancas (Emma Frost, Tormenta…), Reinas Negras (Fénix, Selene…), Alfiles Negros (Leland, Capitán Britania…) o Reyes Blancos (Magneto, Hellstrom…).

- Magik: Esto también es una especie de título que corresponde al gobernante del Limbo. La primera fue Illyana Rasputín, pero tras su muerte fue sucedida en el trono por la hechicera Amanda Sefton (en la imagen) exnovia y hermana adoptiva de Rondador Nocturno.

- Forearm: No sé cuál sería la traducción del nombre de este estudiante porque no lo conocía hasta que lo vi en la Wikipedia, pero en inglés comparte nick con Brazos, el miembro del FLM que tenía (sorpresa) cuatro brazos.

- Mercurio: En este caso la coincidencia es sólo en castellano porque en inglés el hijo de Magneto se llama Quicksilver y la estudiante de la escuela se llama Mercury. Sin embargo, Mercury también es un nombre heredado. Fue uno de los que Carlos Pacheco eligió para poner a uno de los miembros de la Patrulla X de Cerebro homenajeando a las traducciones españolas (por eso otro se llamaba Kaos).

- Ave de Trueno: El nombre del primer muerto de la Nueva y Diferente Patrulla X sería adoptado más tarde por su hermano (conocido ahora como Sendero de Guerra) y más tarde por un chico del que casi nadie se acuerda ya (en la imagen).

- Lobezno: En este caso, más que un legado fue una suplantación ya que Daken usurpó el nombre de su papá cuando formaba parte de los Vengadores Oscuros de Norman Osborn.

Bueno, como veo que esto se puede alargar hasta el infinito mejor hacemos un parón y seguimos otro día. Nombrados saludos a todos.

domingo, 13 de octubre de 2013

Soluciones absurdas

Muchas veces, los guionistas se meten en unos berenjenales de tal calibre que obligan a los que les suceden a inventarse excusas de los más rebuscadas y desatinadas. Ejemplos hay miles, cientos de miles, porque tratar de solucionar los problemas que te ha dejado tu predecesor es una de las tradiciones más antiguas de los cómics y los guionistas siempre tratan de ser lo más imaginativos posibles (la mayoría de las veces, en exceso). Aquí van algunas:

- La madre de Rachel Summers: Hasta que lo preguntó Mangii en los comentarios, nunca me había llegado a plantear quién era la madre de Rachel Summers. La principal diferencia entre su mundo y el normal (hasta “Días de Futuro Pasado”) era que Jean Grey/Fénix no se suicidaba en la Luna, por lo que podría seguir su relación con Cíclope y tener una niña que heredaría sus poderes. Pero claro, luego se sacaron de la manga que Fénix era en realidad una entidad cósmica que suplantaba a Jean por lo que ¿no sería Rachel hija de Fénix y no de Jean? Marvel también se dio cuenta del problema y algún guionista trató de solucionarlo durante los años malos, malos de Excálibur (que, curiosamente, no fueron los últimos). Su explicación: la madre de Rachel era Jean y no tenía poderes de Fénix. Pues muy bien. Rachel debió heredar el Fénix de alguien que pasara por la calle.

- Polaris como Peste: Desde que buscar a los nuevos Jinetes de Apocalipsis se convirtió en una especie de tradición, las cosas han ido de mal en peor. La lista de desastres incluyen a un Lobezno con turbante y a un Hulk vestido. Y aunque en la última Gambito y Fuego Solar se salvaban, lo de coger a una Polaris sin poderes y ponerle la armadura más fea que ha existido (ver la imagen) para convertirla en Peste no tenía perdón de ningún dios. Pero ahí no terminarían los despropósitos narrativos. Porque a Polaris había que desprogramarla y ¿cómo se le quita a una chica los poderes de Peste? Pues ni más ni menos que metiéndola todos los antibióticos conocidos. El tratamiento fue tan bien que Polaris no sólo recuperó su personalidad, también sus poderes de control magnético. Pero eso, no lo han explicado.

- El Club Fuego Infernal mental: El Astonishing X-Men de Whedon es una auténtica pasada. Aunque, no por ello, deja de tener un pequeño y diminuto fallo. El principio de la segunda temporada empezaba con Emma Frost traicionando a sus compañeros para liberar a la malvada Cassandra Nova. Y, entonces, justo cuando nos íbamos a enterar de qué pretendía, la Patrulla X fue teletransportados por la agencia Sword para que hicieran frente a la amenaza de Breakworld. El giro argumental fue alucinante pero eso no impidió que nos siguiéramos preguntando por lo que acababa de ocurrir ¿Cuál fue explicación oficial a todo eso? Pues que ese Club Fuego Infernal sólo existía en la mente de Emma. La verdad es que las he visto peores.

- El regreso del Fénix: Durante los 90 a algún guionista (ahora mismo no recuerdo quién, si alguien lo sabe que lo ponga en los comentarios) decidió que era un buen momento de traer de vuelta al Fénix. Comercialmente era un gran idea, pero el editor debió pensar que sería una herejía profanar el tema del Fénix en una etapa tan mediocre, así que veto la idea. Esto dejó un gran problema a los autores, puesto que durante algunos números habían estado sacando pájaros de fuego gigantes para dar pistas de lo que se acercaba. Sin embargo, la solución fue sencilla: en realidad no era fuego, sino cuervos. Es que miráis mal.

- Cisma: Hace algunos años a la oficina central de Marvel se le ocurrió la forma de volver a levantar las ventas de los mutantes, reorganizar la franquicia y, de paso, sacar una serie nueva: trasladar Civil War (la saga más exitosa de los últimos 20 años) a los X-Men. Y si en la versión original eran el Iron Man y el Capi los que se enfrentaban, en esta ocasión los bandos se formarían en torno a Cíclope y Lobezno. Pero ¿qué podría hacer que se pelearan hasta dividir a los X-Men? Estos dos nunca habían tenido la mejor de las relaciones, pero desde principios de siglo formaron un dúo bastante unido. Así que había que buscar un motivo y ese fue el uso de los niños como guerreros. Lo malo es que también querían que fuera original, así que en lugar de proclamar como defensor de la infancia a aquel que llevaba años encargándose de su educación, prefirieron elegir a Lobezno. El asesino, aquel que había presionado a multitud de niñas (Kitty, X-23, Jubilo, Hada, Armadura) a que combatieran, que ha pretendido matar a más de un infante (Wiccan es prueba de ello) y que hasta se escaqueaba de las clases, se convirtió en el director de la nueva escuela. Es tan, tan, tan absurdo que después de más de un año los guionistas continúan introduciendo frases del tipo “pero si tú te preocupas de los niños desde hace dos días” o “sí, es increíble que tú seas el director”.

- Cisma (2): La elección de Lobezno no es lo único que canta en este argumento. Para empezar queda bastante hipócrita decir que “los niños no deberían combatir” en un grupo que se fundó con menores. Además, estar en la escuela no es sinónimo de seguridad, como averiguaron los más de 40 niños que asesinó la Iglesia de la Humanidad cuando puso bombas en sus autobuses. Y, por si eso fuera poco, queda fatal decir que hay que mantenerles a salvo y meterles en un edificio que lanza fuego por el retrete o llevarles a asesinar dinosaurios a Tierra Salvaje.

Y, por hoy, terminamos. Absurdados saludos a todos.

martes, 30 de julio de 2013

Guerra de escuelas 2

Como decía el otro día, la creación de los Nuevos Mutantes supuso la separación entre la Escuela para Jóvenes Talentos y la Patrulla X. Unos se centrarían en combatir las inseguridades típicas de la adolescencia (los amores no correspondidos, el acné, los volcanes que surgen del suelo cuando te enfadas…) y sus mayores, lucharían contra los villanos de siempre. Pero por mucho que quisieran centrarse en llevar vidas normales era obvio que tratándose de un cómic de superhéroes, los chicos necesitarían sus dosis de peligro, violencia y aventura habituales en el género. Y de ahí surgió la Academia de Massachussets.
El Club Fuego Infernal ya había peleado con la Patrulla por mutantes recién descubiertos como Dazzler o Kitty Pryde, así que eran los candidatos lógicos para poner en marcha la versión malvada de los Bebés X. Sendero de Guerra deseando vengarse del Profe por dejar morir a su hermano (Ave de Trueno), una manipulada Estrella de Fuego recién llegada a los cómics desde la serie de “Spiderman y sus amigos”, la asalvajada Ojos de Gata, el chulo de Bevatrón, la misteriosa Tarot, la mezquina Ruleta y el amoral Émpata eran algunos de sus miembros. Y para controlar ese peligroso cóctel, la Reina Blanca, tan cruel en su papel de profesora como lo solía ser en el Club Fuego Infernal.

En esto que Jean Grey resucitó y los cinco miembros originales, formaron Factor X. Para diferenciarse de sus antiguos compañeros decidieron anunciarse como los X-Terminadores, los cazadores de mutantes. Semejante idea de bombero torero vino de Cameron Hodge supuesto mejor amigo del Ángel, pero que en realidad le odiaba por ser guapo, rico, divertido y, sobre todo, mutante. La estrategia no sirvió, precisamente, para acabar con el odio antimutante, pero sí que les permitió rescatar a varios jóvenes que tomaron bajo su protección (aunque estudiaban en otras escuelas) y a los que se conoció como los nuevos X-Terminadores. Bum-Bum, Ríctor (futuros miembros de X-Force), la parejita de Rusty y Desliza, los siempre infantiles Artie y Sangui y Artie Maddicks (el único héroe en silla de ruedas de Marvel) fueron sus miembros y su mayor aventura (y casi la única) transcurrió durante Inferno. Después de eso, se fusionaron con los Nuevos Mutantes.

Y por hoy ya está bien. Escuelados saludos a todos.

lunes, 15 de julio de 2013

Guerra de escuelas

Desde que la Bruja Escarlata y la pelma de Hope resolvieran el asunto del Fénix, los mutantes no han dejado de aparecer, como chinches en la cama de un motel barato. Pero en esta ocasión nadie tendrá la exclusiva en la enseñanza de la nueva generación de mutantes pues, hasta el momento, se ha revelado la existencia de tres escuelas: el Instituto Jean Grey de Lobezno, que acaba de admitir a los jóvenes que se quedaron en Utopía tras el Cisma; el colegio que han montado en el Club Fuego Infernal para tener una nueva hornada de Infernales; y, por último, la resucitada Escuela para Jóvenes Talentos de Charles Xavier que Cíclope y los suyos han montado en las instalaciones del Programa Arma X.

Todo parece presagiar que las tortas entre estudiantes de las diferentes instituciones están a punto de llegar. Y, para acabar de rizar el rizo, es bastante posible que los alumnos de la Fundación Futuro (de los 4F) o de la Academia Vengadores se apunten también a la fiesta.

Hace 50 añitos, las cosas eran mucho más sencillas porque el Profesor Xavier tenía la exclusiva en cuanto a escuelas superheroicas. Por aquellos tiempos, aún no existía Harry Potter y la fiebre por las academias ficticias no se había extendido todavía por el mundo. Los héroes eran personajes adultos que sabían perfectamente cómo usar las extrañas habilidades que habían adquirido por accidente. Y entonces Stan Lee y Jack Kirby crearon a cinco adolescentes que asistían a un extraño colegio regentado por un señor calvo en silla de ruedas que podía leer las mentes. Estos estudiantes habían nacido con sus fabulosos poderes fruto de la Era Atómica y debían aprender a controlarlos para defender al mundo de peligrosos terroristas como el malvado Magneto. Y durante 94 números (buena parte de ellos dedicados a reediciones) estuvieron compaginando los estudios con la difícil tarea de salvar el mundo. Hasta que llegó el Giant Size.

Con la llegada del nuevo grupo, el concepto de la escuela cayó un poco en el olvido dado que los recién llegados estaban creciditos de sobra (Lobezno combatió en la Segunda Guerra Mundial y Banshee era un exagente de la Interpol) y sabían usar sus poderes perfectamente (Tormenta llevaba años controlando el clima en África). Pero los editores no se olvidaron y empezaron a presionar a Chris Claremont para que introdujera personajes más jóvenes que atrajeran al público infantil. Primero fue Kitty Pride y, más tarde, los Nuevos Mutantes.

La incorporación de sangre fresca hizo renacer la Escuela para Jóvenes Talentos, aunque sus alumnos se dedicarían exclusivamente a los estudios. Para salvar el mundo ya estaba la Patrulla X. Bala de Cañón, Loba Venenosa, Mancha Solar, Espejismo y Karma (junto con Magma, Cifra y Magik más adelante) tenían la única obligación de aprender y vivir como adolescentes normales. Claro que la realidad se empeñó en hacer que se cruzaran con numerosos peligros. Y, entre ellos, destacaba el Club Fuego Infernal, la perversa organización que pretendía la dominación mundial y que también había creado una academia en Massachusetts a cargo de la cual se encontraba la cruel Emma Frost.

Bueno, por hoy ya está bien. Otro día seguimos. Escuelados saludos a todos.

lunes, 21 de mayo de 2012

El Club Fuego Infernal 2: Ampliando el Círculo

Buscando nuevos miem-bros, el Círculo Interno del Club Fuego Infernal puso sus ojos en Fénix a quien Mente Maestra llevaba tiempo manipu-lando para que creyera que revivía las vivencias de una supuesta antepa-sada suya, la sádica Lady Grey. Ella fue la primera incorporación de importancia entre las filas del Club con el título de Reina Negra, aunque la conversión duró poco. La perversión de la mente de Jean (o mejor dicho, de la entidad cósmica que se hacía pasar por Jean) fue tan grande, que el poder controló a la chica y se transmutó en Fénix Oscura.

- Mente Maestra: El antiguo seguidor de Magneto, con un atractivo disfraz y presentándose a sí mismo como Jason Wynwar-de, supuestamente ocupaba uno de los puestos de Torre. O puede que conseguir que Fénix se incorporara a sus filas fuera su prueba de acceso. En cualquier caso, fue expulsado después de la fatídica noche en la que Fénix Oscura le dejó medio bobo, Lobezno casi asesina al Alfil Negro, Coloso lisió al Alfil Blanco y el edificio del Club quedó para el arrastre.

- Rey Blanco - Donald Pierce: El ciborg millonario fue ascendido (tras añadirse algunos implantes) de Alfil a Rey Blanco durante un breve espacio de tiempo antes de ser expulsado por conspirar en contra de sus compañeros mutantes. Y es que las heridas que le causó Coloso (unidas a las que ya le había hecho Cable en el pasado) no fomentaron en él la concordia racial, precisamente. No es de sorprender que después fundara los Cosechadores, un grupo de terroristas antimutantes.

- Reina Negra - Selene: La bruja y vampira psíquica supuestamente inmortal impuso su entrada en el Club con su miriada de poderes para tener cierto apoyo contra los X-Men y conseguir esclavizar a la segunda portadora del manto de Fénix, Rachel Summers. Ni que decir tiene que a Sebastian Shaw eso de que la gente fuera imponiéndose a la fuera en la organización que tanto le costó usurpar, no le hizo ni pizca de gracia y, a partir de ese momento, usó cualquier recurso que cayera en su mano para asesinar a su "consorte".


- Torre Blanca - Emmanuel da Costa: El empresario brasileño padre de Mancha Solar se unió a los Lores Cardinales (así como se llamaban los miembros del Círculo Interno) invitado por Sebastian Shaw en busca de alianzas que incrementaran su fortuna, a pesar de sus reticencias a compartir mesa con personajes tan siniestros y a que su hijito (con el que no se llevaba muy bien) se hubiera enfrentado varias veces a los Infernales, los benjamines del Club. Su aportación al Círculo no fue muy memorable y, en algún momento, fue asesinado.


- Torre Negra - Friedrich Von Roehm: Mascota de Selene, este joyero con poderes de licántropo alopécico (lo único que no tenía de lobo era los pelos) y traje de amante del sado la siguió para ayudarla en su cargo. Como personaje fue bastante terciario, pero su superfuerza, garras e instintos animales pusieron en apuros a los X-Men en alguna ocasión.


- Rey Blanco - Magneto: Después de que Nimrod, el Centinela Definitivo venido del futuro, asesinara al Alfil Negro y a la Torre Negra, se forjó una alianza entre los X-Men y el Club Fuego Infernal por la que los dos líderes de los mutantes entraron a formar parte del Círculo Interno. Magneto, director de la Escuela de Jóvenes Talentos, fue designado Rey Blanco y Tormenta, jefa de la Patrulla, otro (no sé cuál). Después de la aparente muerte de la Patrulla X y la desaparición de los Nuevos Mutantes, Magneto se involucró cada vez más en la organización hasta conseguir una alianza con las Reinas para echar a Sebastian Shaw y proclamarse a sí mismo como Rey Gris. Dejó el cargo al considerar que el Club contribuía a la opresión de los mutantes

Con esto (y la marcha del guionista Chris Claremont) acaba la historia del Club Fuego Infernal clásico. Bueno, con esto y el estropicio que hicieron el terrorista futurista Trevor Fitzroy y unos cuantos centinelas cuando asesinaron a los Infernales y dejaron en coma a Emma Frost. A partir de ahí, la institución cayó en la indiferencia y en las manos de varios guionistas bastante malos que no hicieron sino cambiar miembros a diestro y siniestro. Pero de eso, hablaremos otro día, que como es habitual, esta entrada se ha alargado más de lo debido.

Clubfuegoinfernales saludos a todos.

lunes, 12 de diciembre de 2011

El Club Fuego Infernal

El conocido club de mi-llonarios fue creado por Chris Claremont y John Byrne basándose en un capítulo de la serie de televisión británica Los Vengadores. Eran otros tiempos y nadie vio del todo mal que se trasla-daran de una forma tan similar al cómic mutan-te características como el nombre (que de hecho era el de una sociedad supuestamente satánica existió de verdad en el siglo XVIII y a la que perteneció Benjamin Franklin), su carácter elitista e, incluso, su estrafalario código de vestimenta. Solo hay que ver la foto de Emma Peel ataviada con su traje de Reina del Pecado para darse cuenta de que sus similitudes con la Reina Blanca Emma Frost no son casuales.

Pero, aparte del origen de la idea, la aparición del Club simbolizó el inicio de la más impor-tante saga mutante (Fénix Oscura) y la in-troducción de un tipo de malvado más refinado y que, aunque también quiere conquistar el mundo, prefiere hacer uso de sutiles manipula-ciones y sus amplios recursos antes que recurrir al enfrentamiento abierto contra las naciones mundiales. De hecho, al Club pertenece (como en su versión real) cualquiera con el poder y el dinero suficiente. Entre sus ilustres miembros se encuentran Warren Worthington III (Ángel), Anthony Stark (Iron Man), Roberto da Costa (Mancha Solar), Norman Osborn (Duende Verde) o, en su rama inglesa, Brian Braddock (Capitán Britania) y su hermana Elizabeth Braddock (Mariposa Mental). Y es que, su verdadero peligro no es conocido. El sadismo y la crueldad se encuentran en las entrañas del Club. En su Círculo Interno. Ellos son los dirigentes de la sociedad, los que maquinan para hacerse con el planeta, los que disfrutan de placeres más allá de la moral, los que son protegidos por soldados sin cara (en realidad llevan una máscara) y a los que se les concede un título basado en las piezas de ajedrez. Estos eran los miembros de ese selectísimo Círculo cuando aparecieron por primera vez en las páginas de la Patrulla X:

- Rey Negro - Sebastian Shaw: Importante industrial de reputada familia, el presidente de Industrias Shaw es uno de los principales proveedores de armas al gobierno norteamericano siendo su producto estrella los robots gigantes conocidos como Centinelas, a pesar de ser un mutante con capacidad de absorber cualquier clase de energía y transformarla en fuerza bruta.


- Reina Blanca - Emma Frost: La actual heroína de la Patrulla X fue, en principio, la devota aprendiz de Sebastian Shaw y, más tarde, su principal apoyo en sus numerosos y abyectos proyectos. La fundación de la Academia de Massachusetts para entrenar a jóvenes mutantes le dio una finalidad propia que la fue apartando de su antiguo mentor hasta que, tras la muerte de sus estudiantes y un prolongado coma, cambió de bando.


- Alfil Blanco - Donald Pierce: Herido por Cable en una escaramuza, el millonario Donald Pierce tuvo que ponerse implantes cibernéticos para sobrevivir. Sus partes mecánicas fueron creciendo a medida que lo hacía su odio a los mutantes. Tiempo después, junto con antiguos soldados del Club que tuvieron que robotizarse para sobrevivir a las heridas que Lobezno les causara, fundó los Cosechadores, una banda de terroristas y ladrones anti-mutantes.


- Alfil Negro - Harry Leland: El más anodino de los miembros del Círculo Interno es un mutante con la capacidad de incrementar su masa (y la de los demás) ¿Por qué los personajes gordos siempre tienen que tener algo relacionado con la masa, la gravedad o la fuerza? Ni idea, pero este señor no da para más. Solo ha hecho otra cosa digna de mención que contaré otro día.


- Tessa: La eterna asistenta de Shaw. Siempre en la sombra, con su moño y su pinta de no haber roto un plato en la vida, a pesar de ir en ropa interior negra. Pocos imaginaban que la chica no solo era un mutante (sus poderes se podrían describir como cerebro superdotado con memoria enciclopédica y capacidad para calcular cualquier posibilidad, sus efectos y la forma de aprovecharlos) sino que también era un agente doble infiltrado que pasaba información a Xavier. Después de su paso por los Exiliados, poco se ha sabido de ella. A ver si la traen de vuelta que siempre se agradece tenerla organizando.


Para variar, esto se ha alargado hasta lo indecible, así que otro día seguimos. De momento, clubfuegoinfernados saludos a todos.