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lunes, 18 de mayo de 2015

Grandes momentos: Alianza Falange 1

Se acercaba la mitad de los 90 y la franquicia estaba en plena forma. La marcha de los dibujantes estrella ya se había digerido por completo y tras “La Canción del Verdugo”, el universo mutante estaba más cohesionado que nunca, disfrutando de su posición en lo alto de las listas de ventas. Pero eso no era bastante para la editorial. Les faltaba un nueva serie juvenil que atrapara a los niños como habían hecho los Nuevos Mutantes antes de convertirse en los hiperviolentos X-Force. Necesitaban unos nuevos Nuevos Mutantes, unos nuevos Nuevos Guerreros, unos nuevos Nuevos Titanes (hay que ver qué manía con poner lo de “nuevo” en las series juveniles) o una nueva Legion de Superhéroes que reflejara las preocupaciones de esa generación que se había pasado los maravillosos años ochenta en pañales. Y nada mejor para una serie juvenil que llenar de estudiantes la Escuela para Jóvenes Talentos que llevaba en desuso desde que la marcha de Bala de Cañón, Moonstar, Illyanna y compañía.

Y, para mejorar aún más la cosa (en términos económicos, al menos) la presentación de este nuevo grupo no seguiría la tradición del Giant Size (el cómic en el que se unieron Tormenta, Lobezno, Coloso o Rondador). Ya no se contaría en un sólo cómic en el que veríamos a los nuevos miembros unirse paulatinamente a la cruzada del Profesor Xavier, sino en un crossover en el que intervendrían las 7 colecciones mutantes. Eso sí, para hacerlo un poco más llevadero a los guionistas, la historia se dividió en tres ramas separadas y se redujo su duración a la mitad (de cuatro meses, se pasó a sólo 2): La próxima generación (desarrollada en las series de la Patrulla X y X-Men), Signos Vitales (X-Force, Factor X y Excálibur) y Sanción Final (Lobezno y Cable con la aparición estelar de Bishop).

Pero tan importante como el argumento y la estructura son los personajes. Para la historia principal, los guionistas tuvieron la gran idea de dar todo el protagonismo a aquellos que ocuparían la futura colección mutante, a pesar de que en aquel momento casi todos eran bastante secundarios: Banshee (que llevaba años desaparecido), la Reina Blanca (en coma desde la muerte de los Infernales), Jubilo (única estudiante de la escuela) y Dientes de Sable (por darle un punto raro al grupo y jugar al despiste sugiriendo que se volvía bueno). Además, también teníamos a los integrantes de la nueva generación de mutantes que irían uno a uno siendo secuestrados y de los cuales sólo no sonaba el apellido de uno, pues se trataba de uno de los muchos retoños de la familia Guthrie de la que también proviene Bala de Cañón. Y, por supuesto, los malos: los nuevos centinelas tecno-orgánicos de Falange.

Los organismos tecno-orgánicos llevaban danzando por las series Marvel desde la primera aparición del extraterrestre Warlock en la serie de los Nuevos Mutantes. También se había desarrollado el concepto del Virus del Transmodo, que convertía en tecno-orgánico aquello que tocaba y algunos (los demonios N'Astirh y S'Ym, por ejemplo) ya se habían convertido en seres tecno-orgánicos para conseguir más poder. Desde la muerte de Warlock, el concepto había quedado un poco olvidado, pero los guionistas consiguieron rescatarlo y unirlo a lo que malos como Cameron Hodge (que en esta saga vuelve a ejercer de villano principal aunque con algo más de suerte que en Proyecto X-Terminio) ya hicieron en el pasado: convertir a humanos que odian a los mutantes en centinelas bio-mecánicos conectados por una mente colectiva.

La mezcla de todos estos factores, resultó increíblemente bien. Pero de eso hablaremos otro día, que ya me estoy alargando. Alianzados saludos a todos.


lunes, 5 de marzo de 2012

Grandes cagadas: Proyecto Exterminio

La verdad es que me da un poco de penita meter esta saga en las "grandes cagadas", aunque solo sea porque tiene ese sabor añejo de los clásicos de los 80 y porque Chris Claremont sale en sus créditos (aunque por aquel entonces el Patriarca Mutante ya mandaba bastante poco en la franquicia). Pero hay que ser objetivos y reconocer que es muy difícil encontrar por dónde cogerla. Vamos, que es malilla tirando a muy mala. Sobre todo, si se tienen en cuenta que sus 2 principales fallos son:

- Después de que Tormenta, Loba Venenosa, Warlock, Bum-Bum y Ríctor fueran secuestrados por los soldados de Genosha (la isla africana que usaba mutantes como esclavos para mantener su economía) y el resto de grupos X acudieran al rescate, el guión se puede resumir de la siguiente forma: los buenos vencen a unos guardias, Cameron Hodge (el villano de la serie) les da de leches. Otros buenos se pelean con otros guardias, Cameron Hodge les da de leches. Un nuevo equipo de buenos derrota a una patrulla fresquita de guardias y... ¡sí! Cameron Hodge les da de leches... Así hasta el infinito.

- Cameron Hodge, está dibujado de manera dife-rente en cada serie por-que los diferentes ilustra-dores no pudieron (o no quisieron) ponerse de acuerdo. Y si eso era poca metedura de pata, el "magnífico" Rob Liefeld nos regaló fantásticas ilustraciones como esta portada en la que sale la Loba Venenosa más fea que ha existido en este o en cualquier otro universo paralelo. Y, por si alguien se lo estaba preguntando, este señor no solo continuó dibujando después de esto, sino que tuvo una exitosa carrera con X-Force (acusaciones de plagio aparte), en Image (al menos los primeros años fueron exitosos) y, actualmente, en DC cómics.

¿Y para qué se molestaron en hacer tamaña patraña si ni el dibujo ni el guión valían la pena? Pues principalmente para aprovechar la burbuja especuladora que se había desarrollado alrededor del cómic y que encumbraba como gran éxito de ventas cualquier número que se sacara (sí, no solo las casas y las compañías de internet tienen burbujas). Pero también sirvió para reordenar la franquicia con vistas a la defenestración de Claremont y la entrada en la era de los pistolones de la mano de los llamados "dibujantes estrella". Algunos de esos cambios serían:

- Sacrificio de Warlock. La futura recon-versión de los Nuevos Mutantes en los ultraviolentos X-Force precisaba desha-cerse de cualquier miembro que no encajara en el rol de tíos musculosos hiperviolentos y chicas con generosas delanteras. Y, al igual que a Magic le había sucedido en Inferno por ser demasiado mística, el jocoso extra-terrestre Warlock fue la víctima de la saga. Loba Venenosa también fue retirada del grupo. A pesar de que las manipulaciones sufridas en Genosha la hicieron más bestial, Liefeld debió pensar que las profundas creencias religiosas no encajarían mucho con un grupo dedicado a ejecutar malosos. Así que Loba Venenosa se quedó en Genosha con Kaos (el hermano de Cíclope) a la espera de que Peter David los rescatara para su Factor-X de personajes secundarios incomprendidos.

- Vuelta al clasicismo. Si en los Nuevos Mutantes todo eran novedades, los X-Men volvían a sus raíces más clásicas. Tormenta revertía a su forma adulta-con poderes-pelo largo que hacía más de 15 años que había dejado atrás, la Patrulla volvía a instalarse en la mansión de Xavier y los miembros de Factor-X acordaban regresar a su grupo original para rellenar los huecos dejados por los personajes menos convencio-nales (Dazzler, Kaos, Logshot), que se había ido retirando de la serie.

En resumen, morralla para preparar el lanzamiento de las dos colecciones de la temporada: el X-Force de Liefeld y el X-Men de Jim Lee. Unos superventas que marcarían el tono de la década y el futuro de la propia compañía. Proyectados saludos a todos.