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lunes, 20 de junio de 2016

Grandes cagadas: El abandono de Madelyne

Ya hablé de ello en el primer artículo de Culebrones Mutantes dedicado a la familia Summers, pero es que es una cagada tan grande, pero taaaaaaaaan enormemente grande, que se merece un artículo para ella sola. Sigamos donde lo habíamos dejado en el Grandes Cagadas anterior: Jean ha aparecido viva (que no resucitado) y Marvel se muere por hacer una colección con los cinco mutantes originales. La Bestia, Ángel y el Hombre de Hielo estaban en los Defensores, nada que no se pudiera terminar con una rápida cancelación. Sin embargo, Scott Summers (también conocido como Cíclope) era otro cantar.

A diferencia de sus excompañeros, cuya presencia en los cómics mutantes era bastante casual y solían pulular por otros grupos de poca monta (Cam-peones, Defensores, Vengadores), Cíclope había permanecido de forma oficial en la Patrulla e incluso después de retirarse como superhéroe, su persona seguía apareciendo en los cómics. Desde un principio, el guionista Chris Claremont había previsto jubilar a los miembros originales de los X-Men, pero a Scott le costaba soltarle. Su encuentro con Magneto en el Triángulo de las Bermudas, su romance con Lee Forrester, la aparición de Madelyne Pryor con su parecido con Jean, la aparente resurrección de Fénix, la relación con su hermano Kaos, el descubrimiento de que Corsario (el capitán de los Saqueadores Espaciales) era su padre, su boda con Maddie, el nacimiento de su hijo, la lucha con Tormenta por el liderazgo del grupo... a Scott no paraban de sucederle cosas desde que decidiera colgar el uniforme tras la muerte de Fénix.

En el momento en que los 4F descubrían el cuerpo de Jean, Cíclope se encontraba en Alaska, en su enésimo intento de retiro, con su esposa y su hijo Nathan (luego Cable). No parecía muy lógico que un personaje tan responsable fuera a dejar a su mujer y su primogénito para correr al lado de su antiguo amor. Pero ¿a quién le importa la lógica si hay una colección que sacar? Pues dicho y hecho. Una llamada del Ángel y Scott... ¡¡¡abandona sin dar explicaciones a su familia para unirse a Factor-X, babear por Jean, rememorar el polvo que echó con Fénix en el desierto y cazar mutantes!!! Tócate las narices. Claro, con eso en mente, luego nadie puede sorprenderse de que Maddie acabase volviéndose mala y se liándose con su cuñado Kaos. Vale, lo de tratar de matar a su hijo no tiene defensa posible, pero tampoco es que Cíclope pudiera presumir de ser el padre del año.

Este despropósito se podría haber solucionado de una forma muy simple: metiendo a Maddie en Factor X y dejando a Jean muerta. Después de todo, Maddie no es la mascota de esta página por nada. La chica era piloto, había participado en algunas aventuras junto a los X-Men y hasta había tenido poderes durante las primeras Guerras Asgardianas (cortesía de Loki). Con esos antecedentes, hubiera sido fácil meterla en el grupo, más aun si se tiene en cuenta que Tormenta llevaba varios años sin poderes y lideraba la Patrulla X. Pero claro, traer a Jean de vuelta tenía más morbo. Y el morbo vende más que la lógica.

Por suerte, Claremont no es de los que se quejan mucho (al contrario que Byrne) y decidió usar a la pelirroja descartada para articular una serie de historias a su alrededor que dirigirían a la Patrulla X durante los 3 años siguientes y darían lugar a la gran cadena de crossovers de Claremont, de la Masacre Mutante a Inferno. Durante esta última saga sería donde por fin Maddie adquiriría poderes y liberaría toda la rabia acumulada que tenía contra Scott (y contra Jean) tratando de traer el Limbo a la Tierra.

Y por hoy, nada más. Grancagados saludos a todos

lunes, 6 de junio de 2016

Grandes cagadas: La creación de X-Factor y la resurrección de Jean

En 1986 Chris Claremont (el llamado Patriarca Mutante) dominaba el cómic de superhéroes con su Patrulla X y había iniciado la creación de la franquicia X con los muy exitosos Nuevos Mutantes y Lobezno (en la imagen, el primer número de la miniserie). Sin embargo, Marvel es avariciosa y siempre quiere sacar más jugo de las cosas (no diré más que en los últimos 5 años hemos tenido Vengadores Encubiertos, Force, Academia, Arena, Nuevos, I.A, Mundiales, Reunidos, Jóvenes, Imposi-bles, Poderosos y Secretos, además de los Vengadores a palo seco). Y se dio cuenta de que podía explotar algo: la nostalgia.

La nostalgia es un arma comercial poderosa. Es la razón por la que Raven no deja de convocar una y otra vez a los Titanes para que se enfrenten a Trigon en un refrito continuo que ya no tiene gracia. También es la que hace que cada dos o tres años se reúnan los Nuevos Mutantes clásicos como si nada hubiera ocurrido (y nadie se hubiera muerto) desde entonces. Me imagino a Bala de Cañón diciéndole a Mancha Solar y diciéndole “oye, vamos a quedar los del grupo para hacer cosas superheoricas, pero no se lo digas a Bum-Bum, a Rictor, a Siryn o a Sendero de Guerra y a ninguno de los amigos que hicimos después de Inferno. Mejor llama a Illyana que ahora que ha resucitado en plan malvada seguro que nos da más confianza que en el pasado. Y Doug seguro que sigue siendo tan útil como superhéroe como era antes de que le asesinaran, le voy a dar un toque”.

En X-Men, indudablemente, si hay algo que evoque nostalgia eso es el equipo original (ahí está Nueva Patrulla X para corroborarlo) y rescatarlo se convirtió en la prioridad de Marvel. A Claremont no le hacía ninguna gracia el proyecto, pero a la editorial le dio lo mismo. Daba igual que hubiera convertido a Patrulla X en uno de los cómics más vendidos del mundo o el excelente trabajo que estaba demostrando lanzar la franquicia, consiguiendo series con personalidad y públicos propios que se complementaban entre ellas. En Marvel estaban convencidos de que iba a ser un pelotazo y todo les daba igual. Tenían el nombre: Factor X (el gen que crea las mutaciones). Tenían el argumento: un grupo del gobierno que cazaban mutantes aunque, en realidad, los estaba salvando. Y tenían a los protagonistas masculinos: la Bestia, el Hombre de Hielo, el Ángel y Cíclope (pregunta que no viene al caso ¿por qué 4 de los 5 miembros originales llevan el artículo en el nombre? ¿y por qué no fue “el” Cíclope? Ahí lo dejo). Sólo faltaba una chica para compensar tanta testosterona y tenían a la candidata ideal: Dazzler. La cantante acababa de quedarse sin serie y Marvel quería introducirla definitivamente en el universo X. Casi estaba todo decidido. Y entonces, Byrne entró en escena.

Como ya conté en Una lagrimita por los muertos 1, el editor de Marvel obligó a los autores de la Patrulla X (Claremont y Byrne) a matar a Fénix después de que esta acabara con un sistema solar habitado por millones de seres inteligentes pues no querían genocidas entre sus héroes. Claremont lo superó supliendo a Jean con otras dos pelirrojas: Madelyne Pryor como novia de Cíclope y Rachel Summers como nueva Fénix. Pero Byrne no pudo aceptarlo y en cada entrevista que le hacían decía que él sabía cómo traer de vuelta a Jean. Con Factor X a punto de caramelo, Marvel decidió escucharle. Y Byrne, encantado sabiendo que así fastidiaba a Claremont (no acabaron muy bien), puso la colección de los 4 Fantásticos (de la que, por entonces, era guionista y dibujante) al servicio de la causa para escapar de posibles problemas con el Patriarca Mutante.

El plan era sencillo: Cuando Jean surgió del océano convertida en Fénix en ese mítico Uncanny X-Men#101 (en la imagen), en realidad no era ella. La Fuerza Fénix la suplantó, enamorada de su humanidad, dejando a la Jean original en animación suspendida en una cápsula en el fondo del mar mientras se recuperaba de los daños que la radiación le había provocado. Allí la encontrarían los 4F.


En un momento, toda la evolución de Jean como personaje se fue a la basura. Ella no era Fénix. Ella no había tenido que combatir por el control, no había sido superpoderosa, no había sido seducida por el lado oscuro y no se había suicidado para redimirse. Ella no era ese personaje tan increíble que dejó a todos sin aliento. Ella era la chica de la faldita que bastante hacía con mover una silla con la mente. En un universo X plagado de mujeres fuertes, de personalidades complejas y con poder suficiente para imponerse a sus compañeros masculinos, regresaba la damisela (mutante) en apuros por excelencia. Una desactualización en toda regla que, además, sentaba el precedente para el resto de futuras resurrecciones mutantes. Cagada total. Pero esta no era la única cagada que ocurriría en la génesis de Factor X. Todavía quedaba otra. Y mucho más ilógica y sangrante. Pero esa la dejamos para otro día que esto ya se ha extendido bastante.


lunes, 20 de octubre de 2014

Cambios que duraron 2

Seguimos con más cambios de esos que tuvieron cierta importancia y que duraron lo suficiente para acabar convirtiéndose en parte de sus personajes.

- Arcángel: En un intento por apartar a los personajes de su imagen original (bastante sosa), los miembros fundadores (salvo Cíclope) han sufrido multitud de cambios: a la Bestia le creció pelo, la Chica Maravillosa se hizo con el poder cósmico del Fénix, el Hombre de Hielo tiene un sin fin de poderes que varían según el guionista y al Ángel le cortaron las alas en medio de la Masacre Mutante. Este brutal ataque que hubiera podido suponer el fin del personaje, sin embargo el efecto fue el contrario después de que Apocalipsis le injertó unas nuevas alas metamorfas para convirtirle en Muerte, uno de sus Jinetes. El chico con alitas que volaba hacía mucho que había perdido su utilidad en un mundo en el que cualquiera puede comprarse unas botas propulsoras. Como todo lo que conbinara metal y violencia en los 90, la actualización incrementó su popularidad y le garantizó un hueco en el equipo oro de la Patrulla X. El cambio duró una década y casi nadie esperaba que revertiera, pero siempre hay algún guionista al que le gusta exprimir un poco más los argumentos de otros. En cualquier caso ha sido el único Jinete (además de Gambito) que ha retenido los poderes que Apocalipsis le diera. El resto se deshacía de ellos en cuanto terminaba la saga en cuestión.

- Chica Maravillosa: Decía en el artículo anterior que la transformación en Fénix había sido un cambio que duró un tiempo más o menos largo, pero no es menos cierto que la no reaparición de Fénix fue otro. Después de la “resurrección” de Jean Grey, los guionistas tuvieron que hacer malabares para explicar quiénes eran Fénix, Maddelyne Priort y Rachel Summers. En muchos puntos metieron la pata (muchos, muchos), aunque en general la cosa quedó más o menos clara: Fénix había tomado la apariencia de Jean y no eran lo mismo. Esto supuso que la pobre pelirroja, después de haber sido el miembro más poderoso del grupo, tuvo que pasarse más de diez años con unos poderes de chichinabo, un traje horroroso y un nombre en clave tan terrible que la mayoría de los guionistas preferían poner Jean Grey antes que Chica Maravillosa (y eso que Marvel Girl hace publicidad subliminal de la editorial). Algún que otro escritor atrevido trató de restituir al personaje sus poderes cósmicos, pero siempre se encontró con la negativa de los jefazos de la Oficina Mutante, que seguían viendo la Saga de Fénix Oscura como algo sagrado. Tuvo que llegar Grant Morrison para fastidiarlo… digo, para retomar el legado de la Fuerza Fénix y devolver a la pobre Jean algo de su antigua gloria. Sólo se lo perdono porque lió a Cíclope con la Reina Blanca.

Y, por hoy, nada más. Otro día seguimos. Cambiosos saludos a todos.

viernes, 25 de abril de 2014

Los desastres familiares más estrepitosos

Por mucho que la gente se queje de lo ridículos que pueden sonar los nombres en clave estos tienen una función primordial: proteger la identidad secreta de la persona para evitar posibles daños a sus familias y amigos. Estas son los mayores desastres en las familias de los mutantes:

- Los Grey: De todas las familias mutagénicas ellos han sido, sin duda, los que más víctimas colaterales acumulan y no sólo por los múltiples fallecimientos de las pelirrojas (Jean fue asesinada por Xorn, la primera Fénix se suicidó y Madelyne se ha muerto de varias formas diferentes) o la suicida dispersión en átomos de Nate, la contrapartida de Cable en la Era de Apocalipsis. También Sara, la hermana perdida de Jean, fue absorbida por los centinelas tecnoorgánicos y antimutantes de Falange. Y, por si esto fuera poco, el resto de la familia fue aniquilada por asesinos Shi’ar para acabar con toda posibilidad de que el Fénix volviera a renacer. Teniendo en cuenta la cantidad de gente que ha estado vinculada al pájaro de fuego desde entonces, no tuvieron demasiado éxito.

- Los Summers: Si a los Grey les ha ido mal, a los Summers tampoco les ha ido mucho mejor. A las múltiples muertes de las mujeres de Cíclope hay que añadirle unas cuantas más. Katherine, la madre, fue asesinada por D’ken (el emperador de los Shi’ar), Corsario murió a manos de Vulcano (el hermano Summers perdido que por entonces era emperador de los Shi’ar), Vulcano pareció morir a manos de Rayo Negro (¿no era el emperador de los Shi’ar?), a Cable creo que le mató Bastión, Discordia (clon de Cable) ha fallecido un par de veces y Tyler (hijo de Cable o Discordia) fue aniquilado por Lobezno.

- Los Rasputín: La familia de Coloso tampoco ha salido muy bien parada de su roce con el Profesor Xavier. Mikhail el hermano mayor (también perdido, qué le pasará a esta gente con los hermanos) se ha suicidado un par de veces, los padres fueron asesinados por el gobierno ruso, Illyana murió víctima del Virus del Legado y por curar dicha enfermedad, Coloso sacrificó su vida. Eso sin contar raptos demoniacos, cambios de edad, locuras varias, asesinatos en masa, dimensiones distópicas y transformaciones diabólicas.

lunes, 14 de abril de 2014

Nombres heredados 1

Hasta el reboot, en DC los nombres superheroicos se iban heredando de generación en generación. Esto les permitía matar protagonistas sin cerrar la serie (como Barry Allen, el segundo Flash) y deshacerse de los personajes que no funcionan para que otro los sustituya (como Jason Todd, el segundo Robin). Gracias a esta estrategia hemos conocido a 5 Green Lanterns, 4 Flash, 5 Ronins (incluyendo a Stephanie Brown), 2 Red Robins, 3 Batgirls, 2 Batmans, un par de Wonder Girls… En Marvel, este tipo de cosas suelen acabar mal y sólo ha conseguido con cierto éxito con el Capitán América, Iron Man y el Capitán Marvel, aunque ninguno de los sustitutos ha durado tanto como en DC (Wally West, el segundo Flash, estuvo al frente de la colección 22 años). Entre los mutantes ocurre aún menos, pues suelen considerar sus nicks como sus propios nombres. Sin embargo, hay algunos casos:

- Fénix: El uso de este título corresponde, normalmente, a los que tienen algún tipo de unión con la fuerza cósmica del mismo nombre. Lo han llevado la Fénix original, Rachel Summers, Jean Grey y supongo que en el futuro será Quentin Quire.

- Chica Maravillosa: Cuando Rachel Summers regresó a nuestra realidad se encontró que, de nuevo, su madre acababa de morir y, además, su padre se acostaba con la Reina Blanca. Así que decidió honrar a mamá Jean Grey usando su apellido y su primer nombre en clave, a pesar de ser uno de los más horrendos y prepotentes del universo mutante. Quizás por eso, todo el mundo la llama Rachel y no Chica Maravillosa.

- Banshee: Teresa también quiso honrar la muerte (bastante gratuita todo sea dicho) de su padre poniéndose su nombre de guerra. Al contrario que en el caso de Rachel, ella acertó con el cambio. Siryn nunca tuvo mucho gancho.

- Jinetes del Apocalipsis: A lo largo de la historia un montón de gente ha llevado alguno de los nombres de los cuatro Jinetes. Hemos visto unos cuantos Muertes (Ángel, Lobezno, Gambito…), 3 Hambres (Fuego Solar…), 4 Pestes (Plaga, Polaris…) y 4 Guerras (Hulk, Ave de Muerte…). De todos, Caliban es el único que ha ocupado dos cargos diferentes. Primero Muerte y luego Peste.

- Club Fuego Infernal: Los títulos de Reyes y Reinas son más cargos dentro de la organización que pseudónimos, por lo que ha habido varios Reyes Negros (entre ellos Sebastian Shaw, su hijo Shinobi o Mancha Solar), Reinas Blancas (Emma Frost, Tormenta…), Reinas Negras (Fénix, Selene…), Alfiles Negros (Leland, Capitán Britania…) o Reyes Blancos (Magneto, Hellstrom…).

- Magik: Esto también es una especie de título que corresponde al gobernante del Limbo. La primera fue Illyana Rasputín, pero tras su muerte fue sucedida en el trono por la hechicera Amanda Sefton (en la imagen) exnovia y hermana adoptiva de Rondador Nocturno.

- Forearm: No sé cuál sería la traducción del nombre de este estudiante porque no lo conocía hasta que lo vi en la Wikipedia, pero en inglés comparte nick con Brazos, el miembro del FLM que tenía (sorpresa) cuatro brazos.

- Mercurio: En este caso la coincidencia es sólo en castellano porque en inglés el hijo de Magneto se llama Quicksilver y la estudiante de la escuela se llama Mercury. Sin embargo, Mercury también es un nombre heredado. Fue uno de los que Carlos Pacheco eligió para poner a uno de los miembros de la Patrulla X de Cerebro homenajeando a las traducciones españolas (por eso otro se llamaba Kaos).

- Ave de Trueno: El nombre del primer muerto de la Nueva y Diferente Patrulla X sería adoptado más tarde por su hermano (conocido ahora como Sendero de Guerra) y más tarde por un chico del que casi nadie se acuerda ya (en la imagen).

- Lobezno: En este caso, más que un legado fue una suplantación ya que Daken usurpó el nombre de su papá cuando formaba parte de los Vengadores Oscuros de Norman Osborn.

Bueno, como veo que esto se puede alargar hasta el infinito mejor hacemos un parón y seguimos otro día. Nombrados saludos a todos.

martes, 8 de abril de 2014

Culebrones mutantes: La familia Summers 4

Los noventa estaban terminando y la editorial trataba de recuperarse de la crisis sufrida poniendo orden en la franquicia y abriéndose a nuevos conceptos que trajeran un poco de aire fresco a ese desastre argumentístico que antes era una franquicia de éxito.

Una de esas ideas novedosas fue el New X-Men de Morrison, en el que se exploraba las posibilidades que un mundo superpoblado de mutantes podrían traer a una Escuela para Jóvenes Talentos dirigida a partes iguales por Cíclope y la Reina Blanca. Por supuesto, el status quo mundial no fue lo único que trastocó el guionista escocés, también cambió la estructura “romántico-sentimental” que llevaba rigiendo en la colección desde el principio de los tiempos separando a Scott Summers de Jean Grey. Contra todo pronóstico, la antaño cruel Emma Frost se convertiría en la nueva compañera de cama de Cíclope (consiguiendo lo que Mariposa nunca logró con sus fantasías sexuales inducidas por telepatía). Por su parte, la pelirroja se decantaría por Lobezno, que llevaba enamorado de ella desde que la conoció, aunque no duraron mucho pues Xorn/Magneto/Xorn (ver Grandes Cagadas: Xorn) asesinó a la pobre Jean. Para sorpresa general, la pareja formada por Scott y Jean no sólo duró, sino que se convirtió en uno de los principales motores narrativos de la franquicia hasta su reciente separación.

Mientras el mayor de los Summers lidiaba con sus problemas amorosos entre una rubia y una pelirroja, su hermano pequeño tenía que elegir entre una humana de pelo negro y una mutante de pelo verde. La humana en cuestión era la enfermera que le cuidaría tras su regreso de la realidad alternativa que salía en la serie Mutante X. Y la peliverde no era otra, obviamente, que Polaris la eterna novia de Alex Summers que había sufrido unos cuantos cambios desde que Kaos desapareciera. Para empezar, se había demostrado que Magneto era (esta vez de verdad) su padre. Y, por si eso fuera poco, en su estancia junto a él se había vuelto una racista loca psicopática (las dos últimas a consecuencia de contemplar la destrucción de Genosha). Semejante situación acabó explotando cuando Alex plantó canceló su boda con Polaris y empezó a salir con la humana (que, por cierto, también era un poco racista). A la chica de pelo verde, obviamente, se le cruzaron un poco los cables (fue cuando se creo ese estupendo traje magneto-nupcial que lleva en la imagen) y trató de aniquilar a la enfermera, pero al final acabó superándolo. Su refugio (al igual que hizo su antigua cuñada Jean Grey) fueron los brazos de alguien que llevaba enamorada de ella desde el primer día, es decir, el Hombre de Hielo Aunque no duraron mucho porque Polaris fue secuestrada por Apocalipsis justo después de perder sus poderes el Día M… ¿es cosa mía o vida de los dos hermanos Summers en ese periodo se parecen demasiado?

Pero lo que más me desconcierta es que no se haya puesto de moda ya ese traje magneto-nupcial ¿A qué esperan para sacarlo en una pasarela? El casco metálico tiene que alzarse como una digna alternativa al velo. Es elegante y te permite ir sin peinar. Todo ventajas.

En fin, otro día seguiremos con lo que vino después. Summersados saludos a todos.

domingo, 13 de octubre de 2013

Soluciones absurdas

Muchas veces, los guionistas se meten en unos berenjenales de tal calibre que obligan a los que les suceden a inventarse excusas de los más rebuscadas y desatinadas. Ejemplos hay miles, cientos de miles, porque tratar de solucionar los problemas que te ha dejado tu predecesor es una de las tradiciones más antiguas de los cómics y los guionistas siempre tratan de ser lo más imaginativos posibles (la mayoría de las veces, en exceso). Aquí van algunas:

- La madre de Rachel Summers: Hasta que lo preguntó Mangii en los comentarios, nunca me había llegado a plantear quién era la madre de Rachel Summers. La principal diferencia entre su mundo y el normal (hasta “Días de Futuro Pasado”) era que Jean Grey/Fénix no se suicidaba en la Luna, por lo que podría seguir su relación con Cíclope y tener una niña que heredaría sus poderes. Pero claro, luego se sacaron de la manga que Fénix era en realidad una entidad cósmica que suplantaba a Jean por lo que ¿no sería Rachel hija de Fénix y no de Jean? Marvel también se dio cuenta del problema y algún guionista trató de solucionarlo durante los años malos, malos de Excálibur (que, curiosamente, no fueron los últimos). Su explicación: la madre de Rachel era Jean y no tenía poderes de Fénix. Pues muy bien. Rachel debió heredar el Fénix de alguien que pasara por la calle.

- Polaris como Peste: Desde que buscar a los nuevos Jinetes de Apocalipsis se convirtió en una especie de tradición, las cosas han ido de mal en peor. La lista de desastres incluyen a un Lobezno con turbante y a un Hulk vestido. Y aunque en la última Gambito y Fuego Solar se salvaban, lo de coger a una Polaris sin poderes y ponerle la armadura más fea que ha existido (ver la imagen) para convertirla en Peste no tenía perdón de ningún dios. Pero ahí no terminarían los despropósitos narrativos. Porque a Polaris había que desprogramarla y ¿cómo se le quita a una chica los poderes de Peste? Pues ni más ni menos que metiéndola todos los antibióticos conocidos. El tratamiento fue tan bien que Polaris no sólo recuperó su personalidad, también sus poderes de control magnético. Pero eso, no lo han explicado.

- El Club Fuego Infernal mental: El Astonishing X-Men de Whedon es una auténtica pasada. Aunque, no por ello, deja de tener un pequeño y diminuto fallo. El principio de la segunda temporada empezaba con Emma Frost traicionando a sus compañeros para liberar a la malvada Cassandra Nova. Y, entonces, justo cuando nos íbamos a enterar de qué pretendía, la Patrulla X fue teletransportados por la agencia Sword para que hicieran frente a la amenaza de Breakworld. El giro argumental fue alucinante pero eso no impidió que nos siguiéramos preguntando por lo que acababa de ocurrir ¿Cuál fue explicación oficial a todo eso? Pues que ese Club Fuego Infernal sólo existía en la mente de Emma. La verdad es que las he visto peores.

- El regreso del Fénix: Durante los 90 a algún guionista (ahora mismo no recuerdo quién, si alguien lo sabe que lo ponga en los comentarios) decidió que era un buen momento de traer de vuelta al Fénix. Comercialmente era un gran idea, pero el editor debió pensar que sería una herejía profanar el tema del Fénix en una etapa tan mediocre, así que veto la idea. Esto dejó un gran problema a los autores, puesto que durante algunos números habían estado sacando pájaros de fuego gigantes para dar pistas de lo que se acercaba. Sin embargo, la solución fue sencilla: en realidad no era fuego, sino cuervos. Es que miráis mal.

- Cisma: Hace algunos años a la oficina central de Marvel se le ocurrió la forma de volver a levantar las ventas de los mutantes, reorganizar la franquicia y, de paso, sacar una serie nueva: trasladar Civil War (la saga más exitosa de los últimos 20 años) a los X-Men. Y si en la versión original eran el Iron Man y el Capi los que se enfrentaban, en esta ocasión los bandos se formarían en torno a Cíclope y Lobezno. Pero ¿qué podría hacer que se pelearan hasta dividir a los X-Men? Estos dos nunca habían tenido la mejor de las relaciones, pero desde principios de siglo formaron un dúo bastante unido. Así que había que buscar un motivo y ese fue el uso de los niños como guerreros. Lo malo es que también querían que fuera original, así que en lugar de proclamar como defensor de la infancia a aquel que llevaba años encargándose de su educación, prefirieron elegir a Lobezno. El asesino, aquel que había presionado a multitud de niñas (Kitty, X-23, Jubilo, Hada, Armadura) a que combatieran, que ha pretendido matar a más de un infante (Wiccan es prueba de ello) y que hasta se escaqueaba de las clases, se convirtió en el director de la nueva escuela. Es tan, tan, tan absurdo que después de más de un año los guionistas continúan introduciendo frases del tipo “pero si tú te preocupas de los niños desde hace dos días” o “sí, es increíble que tú seas el director”.

- Cisma (2): La elección de Lobezno no es lo único que canta en este argumento. Para empezar queda bastante hipócrita decir que “los niños no deberían combatir” en un grupo que se fundó con menores. Además, estar en la escuela no es sinónimo de seguridad, como averiguaron los más de 40 niños que asesinó la Iglesia de la Humanidad cuando puso bombas en sus autobuses. Y, por si eso fuera poco, queda fatal decir que hay que mantenerles a salvo y meterles en un edificio que lanza fuego por el retrete o llevarles a asesinar dinosaurios a Tierra Salvaje.

Y, por hoy, terminamos. Absurdados saludos a todos.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Culebrones mutantes: La familia Summers 3

Como decíamos en la entrada anterior, los Summers (y sus allegados) comenzaron la década de los 90 diseminados por todo el universo mutante: Rachel estaba en Excálibur, Cable lideraba X-Force después de haberle contado a Cíclope que era su hijito, Kaos y Polaris trataban de llevar a buen puerto a los disfuncionales miembros de Factor X, Jean Grey combatía a los Acólitos en el equipo oro de Tormenta y Cíclope, se encargaba de comandar más violento y “guay” equipo azul. La vida les sonreía a los Summers y el único problema que se les presentaba en sus vidas era el acoso que sufrían los hermanos por parte de Loba Venenosa y Mariposa Mental (cada una, a uno). Y, entonces, Cable disparó al Xavier y Cíclope y Jean fueron secuestrados por los Jinetes de Apocalipsis. Bueno, en realidad el culpable de todo eso fue Discordia, un malo de “bonita armadura” que, bajo su casco, tenía la cara de Cable.

Resultaba que, cuando fue enviado al futuro, el clan Askani clonó a Cable (ya es una tradición familiar) por si se moría. Apocalipsis, que lo desconocía, secuestró al niño que no era y le crió para poder usarlo de receptáculo para su mente. El pobre Discordia (que tampoco sabía lo de la clonación), acabó volviéndose loco y, en cuanto pudo, aprovechó para viajar atrás en el tiempo para vengarse de sus padres por haberle abandonado. Al final, acabó muriendo, pero dejó el Virus del Legado (la enfermedad de los mutantes) como regalo de despedida.

Terminado el lío, Jean y Scott se casaron. La luna de miel la pasaron en el futuro, criando a Cable y ayudándole a derrocar a Apocalipsis (no hay nada más romántico).

Nuevamente, como si los guionistas quisieran darles un descanso, volvió la calma a la vida de los Summers, sólo rota por la aparición de X-Tremo, el supuesto tercer hermano Summers que nunca lo llegó a ser y ahora mismo nadie quiere acordarse de él. Y, después, llegó la Era de Apocalipsis. En esta realidad alternativa Xavier había muerto, Apocalipsis consiguió conquistar el mundo y Magneto lideraba la Patrulla X. Nada era como lo conocíamos y los Summers tampoco. Cíclope y Kaos eran lo más fieles lugartenientes de Apocalipsis, Jean Grey era una renegada enamorada de Lobezno (aunque luego acabaría con su amor verdadero), Rachel no existía y, en lugar de Cable, teníamos a X-Man. Siguiendo el mismo plan que había forjado en nuestra realidad, Mr. Siniestro había usado el ADN de Scott y Jean para crear al mutante supremo. Y, a diferencia de Cable, este nunca había sido infectado con el virus tecno-orgánico, por lo que sus poderes no tenían límite. X-Man fue uno de los que cruzaron la frontera y se trasladaron a nuestro mundo.

Y, así, nos adentramos en la época mala de los 90, cuando los guionistas cambiaban sin parar, pisándose unos a otros sin ningún respeto por lo que había hecho el que se fue antes. Pero lo peor era que todos querían resaltar, con lo que tenía que ocurrir algo sumamente impactante en cada número. De esta larga época que se extiende hasta los comienzos de siglo XXI, vienen grandes etapas de la familia Summers. Para muestra, estos ejemplos:
- Se descubre (por una de esas sorpresas que te da la vida) que Rachel y el Capitán Britania no pueden estar en la misma realidad debido a algo muy rebuscado (creo que la imagen es de cuando se dan cuenta), por lo que ella viaja al futuro donde se acaba convirtiendo en Askani y criando a su hermano.
- Apocalipsis reaparece, pero en realidad es Tyler, el hijo de Cable, aunque es posible que sea hijo de Discordia. En cualquier caso, no se llevan bien.
- Discordia renace y se muere sin que a nadie le importe.
- X-Man crea una réplica psiónica de Madelyne Pryor y juntos recorren el mundo.
- Apocalipsis renace (esta vez sí), reúne a los 12 mutantes más poderosos y se acaba fundiendo con Cíclope (en la imagen). Ambos, desaparecen.
- Un Cable casi sin poderes y una Jean con un traje muy feo forman un grupo para encontrar a Cíclope.
- Kaos acaba en una dimensión alternativa en la que una Madelyne vampira ha formado una nueva Patrulla X.
- X-Man se cansa de vivir y decide dispersar sus partículas por el mundo.

A nadie le extrañará que, en medio de esos grandes momentos, sobreviniera la crisis de los tebeos y cerraran Excálibur, Factor X, X Force, Generación X, Masacre, X-Man y Cable. Sólo quedaron Patrulla X, X-Men y Mutante X (la de Kaos en la otra realidad) para sostener el Universo X (aunque la última, tampoco resistió mucho).

Pero eso, ya lo dejamos para la próxima entrada. Summersados saludos a todos.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Culebrones mutantes: La familia Summers 2

Sigamos con los Summers, que luego me da pereza. Cíclope trataba de reconducir su vida en Factor X con la recién retornada Jean Grey, Rachel Summers se acababa de mudar a Inglaterra para fundar Excálibur (junto con Rondador y Kitty) y Madelyne Pryor seguía en Australia junto con el resto de los X-Men y medio enrollada con su cuñado Kaos.

Para evitar que sus seres queridos fueran atacados por sus enemigos, la Patrulla había mantenido en secreto su resurrección posterior a “La Caída de los Mutantes”. Pero ellos tampoco sabían que Jean Grey volvía a caminar entre los vivos. Y la primera en averiguarlo fue, precisamente, la persona a la que menos gracia podía hacer: Madelyne. Su marido no solo la había abandonado, sino que la había abandonado por la mujer a la que, supuestamente, se parecía, dejando claro cuáles habían sido las razones de su matrimonio. Si a esto se le añade el secuestro de su hijo, la influencia de un demonio del Limbo, el despertar de sus poderes y el lavado de cerebro al que la sometieron en la nación esclavista de Genosha, a nadie le extrañará que la chica se volviera un poco loca. Tanto, que hizo un trato con el demonio N’astirh: Si él le daba poder para vengarse de Cíclope, ella haría lo que fuera para ayudarle en sus planes. Así, Madelyne se convirtió en la Reina Duende y, como pago, ella misma entregó a su propio hijo (que acababa de rescatar de las manos de Siniestro) para que fuera sacrificado en el ritual que fusionaría el Limbo con la Tierra.

La Patrulla X y X-Factor tuvieron que intervenir y, tras varias escenas de “¿Tú no estabas muerto? No, estaba de parranda”, se unieron para derrotar a la Reina Duende, su novio Kaos (que debía quererla solo por joder a su hermano), sus coquetos trajecitos a juego y los demonios del Limbo. Al final, tras intentar asesinar a su doble, Maddie se suicidó y sus recuerdos fueron absorbidos por Jean Grey. Y entonces, Mr. Siniestro contó cómo había hecho un clon de Jean Grey que despertó cuando el Fénix (tras suicidarse en la Luna) se introdujo en su cuerpo. Tras eso, Siniestro lo dispuso todo para que se encontrara con Cíclope y tuvieran un hijo, el que sería el mutante más poderoso del universo. Pero no era la única parte en la vida de Scott Summers en la que Siniestro había intervenido, pues el orfanato en el que Cíclope había vivido de niño era uno de sus laboratorios y él, uno de los doctores que le atendían. De hecho, Siniestro era el responsable de que no pudiera controlar sus rayos ópticos. Cíclope se lo agradeció volatilizándole (supuestamente) con ellos.


Con su exesposa fuera de juego, su hermano desaparecido otra vez y los recuerdos de todas las pelirrojas con las que se había liado dentro de la cabeza de Jean, Cíclope se dispuso a jugar a las familias felices con su novia y su hijito. Pero Apocalipsis no estaba por la labor. El niño le parecía demasiado poderoso, así que decidió secuestrarle e infectarle con un virus tecno-orgánico que limitaría su potencial, pues tendría que mantenerlo a raya con su telekinesis. Lo único que pudieron hacer Cíclope y Jean fue mandarlo al futuro (lo más normal del mundo) para que un clan místico denominado Askani se ocupara de curarlo. Y, con esto, el clan Summers entró directamente en los noventa. Los miembros originales regresaron a la Patrulla X, que se dividió en dos equipos: el “Oro” a cargo de Tormenta y con Jean Grey entre sus filas y el “Azul”, más adecuado a los tiempos de “tetas y pistolones”, que tenía a Cíclope como líder y a la sugerente Mariposa Mental como guarrilla oficial y aspirante a amante del jefe.

Mientras, Rachel continuaba en Excálibur (más feliz sabiendo que aún podía llegar a existir), un violento misterioso llamado Cable transformó los Nuevos Mutantes en X-Force y Kaos obtuvo la jefatura de X-Factor como compensación por todos sobresaltos que había tenido en los últimos tiempos. Él que siempre había tratado de mantenerse al margen de los grupos X, había tenido que ingresar en uno de forma oficial tras ser poseída su amada Polaris por la villana Malicia. Y, por si fuera poco, después murió y resucitó en “La Caída de los Mutantes”, tuvo que exiliarse al desierto de Australia, se lió con su cuñada, acompañó a Maddie cuando se volvió loca, vio como su novia se suicidaba, le hicieron un lavado-aclarado-centrifugado de cerebro en Genosha y le tuvo que contar a Polaris (una vez volvió a ser ella misma) que había estado liado con otra. El pobre no gana para sustos.

Y ya vale por hoy que esto se está alargando. Culebrónicos saludos a todos.

martes, 10 de septiembre de 2013

Culebrones mutantes: La familia Summers

Por muchos golpes y porrazos que salgan entre sus páginas, hay que reconocer que los cómics de superhéroes (y los X-Men en especial gracias a la política del guionista Chris Claremont de indagar en las personalidades y relaciones de sus personajes) son auténticos culebrones. Y, dentro del Universo Mutante, no hay familia más culebrónica que la de los Summers.

Huérfano tras el accidente de avión de sus padres, criado en un orfanato y con los poderes descontrolados (tras saltar del citado avión con su hermano con un paracaídas en llamas), el pobre Scott Summers tenía todas las papeletas para convertirse en la reina del drama oficial de la serie, aunque durante mucho tiempo consiguió controlarlo gracias a su carácter reservado.

Su semi-noviazgo con Jean Grey (a la que también pretendían el Ángel y el Hombre de Hielo), su relación con un profesor Xavier que ejercía de padre-sargento-jefe-mentor (y que llegó a morir), la aparición de su arrogante hermano perdido (Alex, también conocido como Kaos), sus dudas sobre su faceta de líder y el problema de sus rayos ópticos fueron las únicas fuentes de conflicto del bueno de Scott Summers. Hasta que llegó el Giant Size, el equipo cambió y, poco después, aterrizó Chris Claremont en la serie.

Los conflictos con Lobezno (que también pretendía a Jean) marcaron el comienzo, pero luego vendría la transformación de la pelirroja en la omnipotente Fénix (que tu novia pueda mover montañas, puede afectar a la relación), su perversión a Fénix Oscura a manos de Mente Maestra, su suicidio y el descubrimiento que su padre estaba vivo y comandaba una guerrilla espacial(los Saqueadores Estelares) que luchaba contra el emperador (y asesino de la madre de Cíclope) de la raza alienígena Shi'ar.

Tras tantos jaleos, Scott optó por dejar los X-Men y enrolarse en un barco pesquero a las órdenes de la capitana Lee Forrester, con la que acabaría manteniendo una relación tras naufragar en una isla desierta que, en realidad, era propiedad de Magneto. El rescate de sus compañeros de la Patrulla X llevaría a su ruptura con Lee (que acabaría liada con un Magneto menos malo) y propició su regreso a un grupo del que ya no era el líder. Y, entonces, apareció Madelyne Pryor.

Es una de las historias más famosas de la historia de los cómics (en esta página sale bastante): los editores obligaron a Chris Claremont y John Byrne a sacrificar a Fénix porque una genocida que había destruido un sistema solar con más de 6000 millones de formas de vida inteligente no podía formar parte de un grupo de héroes. La respuesta del guionista fue incorporar a una pelirroja que se pareciera a Jean y hacer pensar a todo el mundo (nuevamente con la ayuda de Mente Maestra) que el Fénix había resucitado. Cuando se aclaró que ella no tenía nada que ver con la fallecida Jean Grey y que no era más que una chica normal, Scott le pidió matrimonio (la boda, en la imagen). Estos planes no gustaron nada a la recién llegada Rachel Summers que no solo era pelirroja y se hacía llamar Fénix, también era la hija de Scott y Jean que había viajado en el tiempo desde el futuro alternativo visto en “Días de Futuro Pasado”. Que su madre hubiera muerto y su padre se casara con otra no le hicieron ninguna gracia, menos aún cuando se enteró que iban a tener un hijo (ella era hija única) al que llamarían Nathan Christopher.

Pero Rachel podía estar tranquila porque su madre no estaba muerta. La otra parte implicada en el suicidio de Fénix (el dibujante John Byrne) nunca llegó a aceptar el fallecimiento de la pelirroja, así que con la ayuda de los editores (que querían resucitar el equipo original en una nueva serie y ya no les importaban los genocidas tras la inclusión de Magneto en los X-Men) desveló en la serie de los 4 Fantásticos que Jean estaba viva. Había permanecido en coma en el fondo del mar y Fénix, en realidad, era una entidad cósmica que había tomado su forma. La reaparición de su antiguo amor llevó a Cíclope a abandonar a su familia sin ningún tipo de explicación y unirse a sus antiguos amigos en Factor X. El reencuentro con Jean no fue precisamente placentero pues a Scott le costaba asumir que la mejor etapa de su noviazgo (pérdida de virginidad incluida) la había compartido con un pájaro de fuego espacial gigante y no con la verdadera Jean.

Mientras, la Patrulla X tenía que acudir al rescate de Madelyne, que se recuperaba en el hospital del ataque de los Merodeadores. Con su marido desaparecido y su hijo secuestrado por Mister Siniestro, la Maddie decidió quedarse con los X-Men. Y con ellos compartió su misma suerte durante “La Caída de los Mutantes” (la pobre Madelyne ni sale en la portada del cómic, en la imagen). Esa noche Tormenta, Longshot, Dazzler, Lobezno, Kaos, Mariposa Mental, Pícara, Coloso y Maddie murieron frente a las cámaras. Inmediatamente, el grupo fue resucitado, pero prefirieron guardárselo en secreto para proteger a sus seres queridos. Desde el desierto de Australia, los X-Men empezaron a realizar operaciones encubiertas contra sus enemigos. El ambiente claustrofóbico y el continuo goteo de bajas, comenzaron a desquiciar los nervios de los miembros, pero también alentó una extraña relación entre Alex Summers y su antigua cuñada.

Otro día seguimos con esto, que se está alargando un poco. Culebrónicos saludos a todos.

lunes, 19 de agosto de 2013

Retrocontinuidad mutante

La retrocontinuidad (también llamada retcon en los USA) es un recurso muy bonico que encanta a los guionistas tebeísiticos y que consiste en joderte la historia en la que llevas 5, 10 o 20 gastándote los cuartos añadiendo un elemento súper inesperado en el pasado que, como no podía ser menos, lo cambia todo completamente ¿Habéis visto el capítulo de los Simpson en el que se desvela que el director Skinner no es más que un usurpador? Pues así se te queda la cara con algunas de estas sorpresitas. Por supuesto, todo hay que decirlo, que cuando el guionista es bueno pueden acabar surgiendo maravillas como la fantástica e inacabada Shield de Jonathan Hickman. Pero esos casos son los menos. Y, para muestra, aquí van algunos de los retrocontinuamientos más llamativos dentro del universo mutante:

- En realidad no era yo, sino… : Este sería el caso más tradicional, usado hasta la saciedad en la etapa clásica para revertir chapuceramente muertes o acciones de todo tipo. Entre los casos más famosos tenemos al Profesor X con su “no era yo el que murió, sino un mutante llamado Cambiante haciéndose pasar por mí”, Magneto con su “todas las tonterías que he hecho en los últimos años no las he hecho yo, sino un robot que me sustituyó”, Jean Grey con el famoso “no sé qué es el Fénix, yo en realidad estaba en coma bajo el océano” o, más recientemente, Madrox con sus múltiples veces repetidos “no te acostaste conmigo, era un clon”, “no me asesinaron a mí, era un clon” o “yo no era el malo, era un clon”.

- El origen de los Morlocks: Cuando terminó la Era de Apocalipsis, parte de los habitantes de ese universo alternativo se las arreglaron para cambiarse de realidad. Entre estos viajeros dimensionales que acabaron apareciendo en los años 60 (creo) se encontraba McCoy, la versión oscura de nuestra querida Bestia, que en su casa se dedicaba a experimentar con mutantes de las formas más horripilantes posibles. Y como es difícil dejar viejos hábitos, el buen doctor se puso a hacer experimentitos aquí y allá junto con Mister Siniestro. De esta forma, los Morlocks dejaron de ser unos mutantes deformes que se escondían bajo Nueva York y se transformaron en descartes de un científico loco ¿Y para qué tanto problema? Pues ni más ni menos que para explicar por qué Siniestro mandaba asesinar a los Morlocks durante la Masacre Mutante. Parece que eso de “los mato porque son deshechos genéticos” no convencía a mucha gente y lo cambiaron por “los mato porque son MIS deshechos genéticos”. A mí me parece más cutre la solución que el problema.

- Génesis mortal: Uno de los grandes terremotos que sacudió el Universo X fue cuando Ed Brubaker decidió revelar que el grupo de Lobezno y Tormenta no fue el primer equipo que el Profesor X reunió (en el mítico Giant Size) para rescatar a los estudiantes originales de Krakoa, la isla mutante. Existió un grupo anterior de cuatro mutantes entre los que se encontraba Vulcano, el hermano perdido de Cíclope y Kaos. Cuando el equipo murió (o eso parecía) el Xavier optó por lo más adecuado y justo: borró de la mente de todos la existencia de dicho grupo y dicho hermano. La caída en desgracia del Profesor X, la muerte de Banshee, la incorporación del simpático Darwin al universo mutante (ahora algo menos majo desde que es una especie de personificación de la muerte nórdica), el asesinato de Lilandra (exmujer de Xavier) y el destrozo del Imperio Shi’ar es lo que nos quedó de esa saga. La muerte de Banshee nunca podrá ser subsanada (a este que es majo, seguro que no le resucitan).

- Primera Patrulla X: Marvel acababa de revelar que existió un primer grupo de Vengadores entre los que estaban Dientes de Sable, Kraven y Nick Furia. Y como funcionó bastante bien, no tardaron mucho en encargarle una miniserie a Neal Davis sobre un grupo de mutantes anterior a la Patrulla X de Charles Xavier ¿Y quién fundo ese misterioso equipo? Pues nada menos que Lobezno (¡¡qué sorpresa!!… estoy siendo irónico) y Dientes de Sable (que dentro de poco se desvelará como miembro fundador de los 4 Fantásticos, los Inhumanos y los Rolling Stones), además de Magneto.

- La Cruzada de los Niños: Cuando salió esta colección, tenía todo a favor para atraer la atención del público: salían los Jóvenes Vengadores, se enfrentaban a los Vengadores oficiales, Lobezno trataba de matar a Wiccan unas mil veces (para que luego vaya hablando de proteger a los niños), regresaba la Bruja Escarlata tras la diezma de la población mutante y, por primera vez, se encontraba con sus supuestos hijos (que como viene siendo tradición en esta página, se considerarán mutantes hasta que nadie diga lo contrario). Pero algo se torció en la marcha. Resultaba que hacía muchos años, la Bruja Escarlata tuvo dos hijos con la Visión (un robot) usando partes del alma de un demonio. La cosa no acabó bien y la cordura de la hija de Magneto fue haciendo aguas poco a poco. Y llegó un día, que estaba tan loca que mató a varios de sus compañeros, provocó la disolución de los Vengadores (durante la ya clásica Vengadores: Desunidos o Avengers: Disassembled), alteró la realidad para que su padre fuera el gobernante mundial (en Dinastía de M) y le quitó los poderes al 90% de la población con su “No más mutantes”. Pues bien, el guionista de la "Cruzada de los Niños", Allan Heinberg decidió que sí, que la evolución de la Bruja Escarlata estaba muy conseguida, pero que quedaría mucho mejor si ella no fuera la mala de la historia y estuviera siendo manipulada por el Doctor Muerte para volver a hacer los mismo que hizo en las Secret Wars: conseguir un poder infinito (con el que no vence a nadie, por cierto) y arreglarse la cara. Añádase serios problemas con la continuidad y un par de muertes gratuitas y tendrás la fórmula perfecta para joder una serie que empezó bastante bien.

Y, por hoy, eso es todo que esto ha quedado largo de narices. Retrocontinuados saludos.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Grandes momentos: Inferno 2

Los efectos de Inferno fueron un terremoto en el universo mutantes que sacudió por completo los cimientos de universo mutante. Estos son los más importantes:

- Madelyne Pryor muere y se descubre que, en realidad, era un clon de Jean Grey creado por Mister Siniestro para asegurarse que sus genes se mezclaran con los de Scott Summers y crear así el mutante perfecto (obsesiones que tiene el paliducho con la familia Summers y sus genes). De esta forma Claremont recuperó el antiguo argumento de "es muy parecida a Jean Grey" para llevarlo hasta sus últimas consecuencias. Esto le dio a Claremont fama de alargar mucho los misterios, pues gran parte de los fans creían que el Patriarca Mutante llevaba pensado este planteamiento desde la aparición de Madelyne seis años antes cuando, en realidad, se lo había inventado tras la resurrección de Jean.

- Jean Grey absorbe parte de los recuerdos de su clon para sustituirla como madre para Nathan y no romper mucho la continuidad "pelirrojil" Jean-Fénix-Maddie-Jean.

- X-Factor descubre que la Patrulla X está vivita y coleando, poniendo fin a su muerte simulada (aunque todavía seguirán un tiempo en su base de Australia). Y estos a su vez se enteran de que Jean tampoco está tan muerta como suponían (aunque Lobezno y Magneto ya lo sabían).

- Los X-Terminadores son fusionados con los Nuevos Mutantes, lo que será un paso más en su transformación en X-Force. También contribuiría en este camino el fin de las tramas mágicas en la colección con el rescate de la Illyana Rasputín de siete años del Limbo (ya se sabe que está al margen del tiempo y el espacio) antes de que aprendiera magia y pudiera transportarse a esa dimensión, con lo que la Illyana adolescente nunca habría existido. La pérdida de "la niña oscura" fue, sin duda, la peor consecuencia de esta saga al cargarse a uno de los personajes más interesantes del universo mutante y a uno de los epicentros de la colección (el otro, Dani Moonstar, tampoco tardaría mucho en irse para dejar paso a los pistolones de los 90).

- Excálibur quedó bastante al margen de la saga por eso de que Rachel podía haber acabado con la historia en un aleteo de sus alas de Fénix. Aún así, también se llevan algo en su viaje de vuelta a Inglaterra pues descubren que los muertos están bien vivos, Meggan pierde el control de sus poderes tras ser poseída por un demonio y la espada-alma de Illyana (la expresión concentrada de su poder místico) pasa a ser posesión de Kitty Pride, que para algo era su mejor amiga, y queda clavada en una piedra a la espera de que su nueva dueña la reclame.

Bueno aquí acaba el repaso a la última gran saga de los 80. La siguiente, el Proyecto Exterminio, tendría un guión bastante más pobre y se usaría como trampolín con el que tansmutar toda la franquicia con vistas a la nueva década. Pero eso será otro día. De momento, infernales saludos a todos.

viernes, 28 de octubre de 2011

¿Y si... Jean Grey no hubiera resucitado?

Uno de los acontecimientos más impactantes que sacudieron el universo mutante fue la muerte de Fénix. Y, como no podía ser de otra manera, otro fue la "resurrección" de Jean Grey cuando a John Byrne se le puso entre oreja y oreja que quería a su pelirroja preferida de vuelta. Pero la historia habría sido muy diferente si el maestro no hubiera sido tan rencoroso con el editor que les obligó a sacrificar a Fénix por sus múltiples crímenes. Así que siguiendo la estela de los "What if...?", repasaremos cómo hubiera cambiado la historia de los X-Men.

- ¡Viva la resurrección!:No fue el primer personaje en volver a la vida, pero está claro que el regreso de Jean abrió la veda a que la muerte dejara de ser algo permanente en los cómics tanto en su versión de regreso de la tumba (Green Lanter o Elektra) como en la de "no estaba muerta, que estaba de parranda" (Magneto, Mariposa Mental, Batman). "Nadie muere salvo Bucky, Jason Todd y el tío Ben" llegó a decirse el siglo pasado. Ya no se dice. Jason Todd, el segundo Robin al que el Joker asesinó por votación popular, regresó como cuando Superman Prime golpeó la barrera entre las realidades (en serio). Y Bucky, el ayudante juvenil (más crecido en la peli) del Capitán América durante la Segunda Guerra Mundial, apareció como agente de los rusos para después asumir el papel de Capitán América. Así que ahora ya sólo podemos decir "Nadie muere salvo el tío Ben".

- Composición de Factor X: La idea de crear un nuevo grupo con los miembros originales de los X-Men llevaba tiempo circulando por la editorial antes de que a Byrne perpetrara su plan de resurrección. A los jefazos de Marvel no les convencía la idea del guionista Chris Claremont de retirar a personajes tan míticos como Cíclope, Bestia, Ángel y Hombre de Hielo. Antes de que Jean reapareciera, las féminas sugeridas para completar el quinteto fueron Dazzler y Madelyne Pryor.

- Abandono de Madelyne: A la resurrección de la pelirroja le siguió uno de los argumentos más absurdos de la editorial: Cíclope dejó a su mujer y a su hijo para seguir a su antiguo amor. Si Jean hubiera seguido muerta, esto nos lo hubiéramos ahorrado.

- Historia de Madelyne: Toda la historia de que Maddie era un clon de Jean surgió cuando Claremont comprendió que había que sacrificar a la primera. Eso desembocó en una serie de acontecimientos que llevarían a una de las famosas sagas que los mutantes han dado: Inferno. Eso sí que hubiera sido una pena.

- Destino de Magik: Una de las consecuencias menos deseables de Inferno fue el destino de la hermana de Coloso. Tras perder el control del Limbo y que los Nuevos Mutantes rescataran a su "yo" infantil, el personaje perdió el protagonismo que había tenido y, con él, se esfumó el toque místico de la colección de los alevines mutantes. Seguramente, la salida de la enigmática rusa tuvo mucho que ver en la decadencia de la serie y en su reconversión a X-Force.

- Rachel Summers y Excálibur: Al igual que Madelyne, la vuelta de Jean Grey dejó fuera de lugar a su hija del futuro alternativo. Sólo había sitio para una pelirroja en el mundo mutante y por eso Claremont relegó a la segunda Fénix primero al Mojoverso y, más tarde, al grupo inglés Excálibur. Es muy posible que de no haber renacido su madre, Rachel se hubiera quedado en la Patrulla ante la ausencia de otra telekinética.

- Envío de Nathan al Futuro: El hijo de Cíclope y Madelyne acabó siendo enviado al futuro para salvarlo de una infección que le había causado Apocalipsis. No creo que sea aventurado suponer que de haber permanecido viva su mamá, el bebé se habría quedado en su tiempo. Puede que el personaje de Cable hubiera aparecido de todas formas, pero desde luego no habría sido el hijo de Cíclope desarrollado en el futuro.

Bueno, por hoy está bien de suposiciones. Hay que ver qué cantidad de consecuencias tuvo la vuelta de un personaje que, desde el día de su resurrección, tuvo una importancia bastante escasa. Otro día seguimos. De momento, ysiados saludos a todos.

martes, 29 de marzo de 2011

Madelyne Pryor

Después de comentar en la entrada anterior cómo Cíclope abandonaba a su esposa e hijo para irse tras su ex resucitada, quería hacer un post de argumentos absurdos. Pero tras encontrar una interesante entrevista a Claremont (en la Wikipedia en inglés de Madelyne) me he decidido a dedicarle el artículo entero a la exmujer de Cíclope.

Su historia comienza con la muerte, obligada por el editor de Marvel, de Jean Grey (ver el artículo dedicado a su muerte) en la Saga de Fénix Oscura. Poco tiempo después, un retirado Scott Summers se encontraría a una mujer muy parecida que trabajaba como piloto en la aerolínea que le llevaba a casa de sus abuelos en Alaska. Empezada la relación, Mente Maestra trataría de hacer creer a los X-Men que la mujer era Fénix Oscura reencarnada, pero el truco fue descubierto. Y ahí, según cuenta Claremont, terminaba la supuesta relación entre Jean Grey y Madelyne Pryor. Nunca se pensó que fueran clones. De hecho, nadie dijo nunca que fueran iguales. "Increíblemente parecida" sí, pero no igual. Y eso era todo. No había otros planes para ella, más allá de su boda con Scott Summers y del hijo de ambos. A Claremont le gustan los cambios, principalmente de personajes, y quería que Cíclope se retirara de forma definitiva. La parejita sólo aparecería en aventuras especiales, como las primeras guerras asgardianas.

Pero en esto, Byrne decidió vengarse de los editores desde las páginas de los 4 Fantásticos. A él no le valía hacer algo como introducir a alguien parecido o a una hija de un futuro alternativo con los mismos poderes. Él quería a Jean. Y se sacó de la manga que la pelirroja no estaba muerta (que estaba de parranda). Un editor menos juicioso que el que les hizo matarla aplaudió la idea y abanderó otra aún peor: Cíclope abandonaría a su mujer e hijo y fundaría un grupo con los X-Men originales. En ese momento, Claremont debió acordarse de la familia de mucha gente. Él había aceptado la idea de sacar una serie con los primeros hombres X, pero usando a Maddy. Resucitar a Jean y el absurdo comportamiento de Scott Summers le jodían el esquema de la colección y le dejaban con un personaje descolgado que, irremediablemente, sabía que tendría que matar. Pero, como ya dije de Peter David, el "Patriarca Mutante" sabe hacer frente a las dificultades. Así que aceptó el cambio y empezó a maquinar a largo plazo.

Llegó a tener una posibilidad de liquidar a Jean cuando, tras demostrarse que Factor X era un poco truñete, los editores acudieron llorosos a pedirle auxilio. Pero Claremont no tenía ni tiempo ni ganas de hacerse cargo de Factor X, así que recomendó a su amiga Louise Simonson. Además, Claremont no es de los que dan marcha atrás. Si Jean vivía, Maddy moriría. Pero para eso quedaba bastante tiempo y tenía que aprovecharlo para ir incrementando su protagonismo de Maddy. Cuando llegó el gran giro argumental de Claremont, la Caída de los Mutantes, ella estaba entre las bajas.

Separada de su familia y amigos por la necesidad de mantener la creencia de que estaban muertos, acabaría bastante tocada de la cabeza (y liada con su cuñado Kaos) hasta caer bajo la influencia de un par de demonios del Limbo. Así se convertiría en la Reina Duende durante Inferno y no dudaría en intentar sacrificar a su propio hijo (el futuro Cable) con tal de destruir a su exmarido. La saga terminaba con la muerte de Madelyne y la revelación de que era un clon de Jean Grey creada por el malvado Mr. Siniestro con el fin de obtener un hijo de ella con Scott Summers. Un final de traca que sería recordado como uno de los mejores crossover mutantes. Y es que, en ocasiones, argumentos absurdos y meteduras de pata de tamaño descomunal pueden llevar a grandes momentos. Luego volverían a joderlo de nuevo al resucitarla, pero esa es otra historia. Madelynes saludos.

jueves, 24 de febrero de 2011

Una lagrimita por los muertos 1

Vaya jaleo con los colores. Que si me gusta en negro, que el azul queda mejor, que tanto contraste me va a derretir las retinas… Así que se queda como está. Al menos hasta que me lea alguien o aparezca en algún motor de búqueda. Nunca me imaginé que esto de hacer un blog fuera tan complicado. Qué cosas.

Pero bueno, como parece que para que el señor Google, Yahoo o quién sea me encuentre, tengo que incrementar un poco mi actividad, pasaré a hacer entradas diarias y relegaré a un futuro variablemente lejano lo de ampliar la familia de blogs.

Acabadas las aclaraciones, me centraré en lo que toca. Y hoy creo que es un buen día para rendir un homenaje a los muertos mutantes (la vuelta a clase me sienta bastante mal al ánimo), aunque dejaré los más actuales para dentro de unos meses (el tiempo todo lo cura). De momento, estos son mis número 1 y 2 entre los mutantes muertos más importantes:

Los Infernales (Los pongo en conjunto, por-que son muchos): Chris Claremont llevaba 16 años de guiones mu-tantes. La Patrulla X, Excálibur, los Nuevos Mutantes y Lobezno reinaban en las listas de ventas. Pero su última creación, fue más allá. El X-Men nº1 se convirtió en el cómic más vendido de la historia. Sin embargo, solo 3 números después, se fue de la editorial por conflictos con el editor Bob Harras y los dibujantes Jim Lee y Whilce Portacio. Este último, se llevó la colección central. Y para marcar una diferencia con su antecesor, decidió hacer algo impactante y acorde con los tiempos. Eran los 90 y se llevaban los pistolones (si no los recuerdas, puedes hacerte una idea con Los 90: La generación "cómic"). La sutileza del Club Fuego Infernal y sus alevines, sobraban. Más aún, cuando los Nuevos Mutantes (la contrapartida de los Infernales) había evolucionado a X-Force (pistolones y violencia). Así que hizo que Fitzroy , el archienemigo de Bishop (otro con pistolón), se cargara a Taroty los suyos, además de dejar en coma a la Reina Blanca. De esa forma, el Club Fuego Infernal (los mejores malos X con Mística y Magneto) pasaban a la historia y mutantes con poderes tan geniales como Ruleta, desaparecían. Ironías de la vida, Portacio y Jim Lee acabaron traicionando a Marvel (como se explica en Los 90: el nacimiento de Image), Bishop es un renegado y, gracias a este argumento, Emma Frost se reformó y llegó a ser el mejor personaje de la Patrulla X.

Jean Grey: Claremont y Byrne habían salvado a la Patrulla X. Y uno de los cambios que lo hicieron posible fue la transformación de la sosa Jean Grey en la misteriosa y poderosa Fénix. La Saga de Fénix Oscura (en la que Jean se volvía mala, liquidaba un sistema solar con millones de seres pacíficos e inteligentes y, al final, se suicidaba arrepentida) es un clásico del cómic. Pero el final no era el que sus autores tenían pensado. Ellos querían que Jean se redimiese y regresara al grupo. El editor les dijo que una leche. Nadie que fuera aniquilando civilizaciones enteras iba a ser un héroe de la editorial. Y por eso murió Fénix. Tiempo después, Claremont se resarció creando a Rachel Summer (la hija de un futuro alternativo que también era Fénix) y a Madelyne Pryor (un clon de Jean). Pero Byrne fue más radical e hizo que los 4 Fantásticos encontraran a la verdadera Jean bajo el mar (para más detalles puede leer Grandes cagadas: La creación de X-Factor y la resurrección de Jean). La Fuerza Fénix la había sustituido y la había dejado en animación suspendida, por lo que ella no había muerto. Lo bueno fue que Claremont lo aprovechó para enfrentarla a Madelyne. Lo malo, que la sosa de Jean volvió. Y encima le plantaron un traje ridículo en cuanto regresó a la Patrulla. La pobre fue dando bandazos por la vida. Ni cambiándole el nombre a Fénix, ni poniéndole un remedo del traje de esta, ni insinuando que tenía su poder y ni intentando que volviera a serlo (por suerte el editor de turno lo paró a tiempo y lo que iba a ser un pájaro de fuego se quedó en un cuervo negro gigante) pudieron hacer interesante al personaje. Al final, llegó Morrison y, con sus santas narices, lió a Cíclope con Emma Frost y liquidó a Jean. Esperemos que aunque Madelyne regrese y Hope sea pelirroja, la Chica Maravillosase quede donde está.