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lunes, 20 de junio de 2016

Grandes cagadas: El abandono de Madelyne

Ya hablé de ello en el primer artículo de Culebrones Mutantes dedicado a la familia Summers, pero es que es una cagada tan grande, pero taaaaaaaaan enormemente grande, que se merece un artículo para ella sola. Sigamos donde lo habíamos dejado en el Grandes Cagadas anterior: Jean ha aparecido viva (que no resucitado) y Marvel se muere por hacer una colección con los cinco mutantes originales. La Bestia, Ángel y el Hombre de Hielo estaban en los Defensores, nada que no se pudiera terminar con una rápida cancelación. Sin embargo, Scott Summers (también conocido como Cíclope) era otro cantar.

A diferencia de sus excompañeros, cuya presencia en los cómics mutantes era bastante casual y solían pulular por otros grupos de poca monta (Cam-peones, Defensores, Vengadores), Cíclope había permanecido de forma oficial en la Patrulla e incluso después de retirarse como superhéroe, su persona seguía apareciendo en los cómics. Desde un principio, el guionista Chris Claremont había previsto jubilar a los miembros originales de los X-Men, pero a Scott le costaba soltarle. Su encuentro con Magneto en el Triángulo de las Bermudas, su romance con Lee Forrester, la aparición de Madelyne Pryor con su parecido con Jean, la aparente resurrección de Fénix, la relación con su hermano Kaos, el descubrimiento de que Corsario (el capitán de los Saqueadores Espaciales) era su padre, su boda con Maddie, el nacimiento de su hijo, la lucha con Tormenta por el liderazgo del grupo... a Scott no paraban de sucederle cosas desde que decidiera colgar el uniforme tras la muerte de Fénix.

En el momento en que los 4F descubrían el cuerpo de Jean, Cíclope se encontraba en Alaska, en su enésimo intento de retiro, con su esposa y su hijo Nathan (luego Cable). No parecía muy lógico que un personaje tan responsable fuera a dejar a su mujer y su primogénito para correr al lado de su antiguo amor. Pero ¿a quién le importa la lógica si hay una colección que sacar? Pues dicho y hecho. Una llamada del Ángel y Scott... ¡¡¡abandona sin dar explicaciones a su familia para unirse a Factor-X, babear por Jean, rememorar el polvo que echó con Fénix en el desierto y cazar mutantes!!! Tócate las narices. Claro, con eso en mente, luego nadie puede sorprenderse de que Maddie acabase volviéndose mala y se liándose con su cuñado Kaos. Vale, lo de tratar de matar a su hijo no tiene defensa posible, pero tampoco es que Cíclope pudiera presumir de ser el padre del año.

Este despropósito se podría haber solucionado de una forma muy simple: metiendo a Maddie en Factor X y dejando a Jean muerta. Después de todo, Maddie no es la mascota de esta página por nada. La chica era piloto, había participado en algunas aventuras junto a los X-Men y hasta había tenido poderes durante las primeras Guerras Asgardianas (cortesía de Loki). Con esos antecedentes, hubiera sido fácil meterla en el grupo, más aun si se tiene en cuenta que Tormenta llevaba varios años sin poderes y lideraba la Patrulla X. Pero claro, traer a Jean de vuelta tenía más morbo. Y el morbo vende más que la lógica.

Por suerte, Claremont no es de los que se quejan mucho (al contrario que Byrne) y decidió usar a la pelirroja descartada para articular una serie de historias a su alrededor que dirigirían a la Patrulla X durante los 3 años siguientes y darían lugar a la gran cadena de crossovers de Claremont, de la Masacre Mutante a Inferno. Durante esta última saga sería donde por fin Maddie adquiriría poderes y liberaría toda la rabia acumulada que tenía contra Scott (y contra Jean) tratando de traer el Limbo a la Tierra.

Y por hoy, nada más. Grancagados saludos a todos

viernes, 10 de junio de 2016

Los 90: Adam X el X-Tremo, el Poochie mutante

No sé si se acordarán, pero hay un capítulo en Los Simpson en el que para levantar los índices de audiencia de “Rasca y Pica” su productor decide introducir un nuevo personaje. Este sería Poochie, un perro fiestero y skater, amante del surf y el basket, que viste vaqueros rotos, cazadora de cuero, deportivas, gorra hacia atrás y unas gafas de sol que le hacen de lo más dinámico, además de muy paradigmático. Al final del capítulo, todo el mundo le odiaba (excepto Homer, su doblador, que proponía que cada vez que no estuviera en escena el resto de personajes se preguntara “¿Dónde está Poochi?”) y se alegraban de que volvieran a su planeta natal, aunque se alegraron más al saber que moría en el camino.

Pues bien, en el univer-so X tenemos nuestro propio Poochie, aunque aquí nadie le odiaba (al menos en público). Ya había hablado de él en Mucho ruido y pocas nueces: Personajes bluf (también podría haberle dedicado un Grandes Cagadas), pero vale la pena volver a mencionarlo porque ejemplifica a la perfección el espíritu de la época. Eran los 90, nena, y Adam X, también conocido como X-Tremo, era lo más de lo más. Era los 90 encarnados ¿Creías que Gambito era molón y supercañero? Pues Adam era más. Gorra para atrás, larga melena rubia, trencitas, perilla, ojos enigmáticos, cuchillas por doquier que lanza sin parar, músculos para aburrir, pinchos y creo recordar que en un cómic le vi montado en una Harley vistiendo unos vaqueros rotos ¿Hay algo que no tuviera? Seguro que tocaba la guitarra eléctrica en su casa. Si hasta tenía una X en su nombre ¡en los dos! ¡y uno de ellos es X-Tremo! Si te haces llamar X-Tremo, tienes que ser guay por narices. Y, por si fuera poco, tiene un poder de esos superenrevesados que tanto gustan a la gente: enciende los elecrolitos de la sangre... lo que vale para calentarte, quemarte, paralizarte, darte una descarga eléctrica y casi todo lo que se le ocurra.

Pero hay más porque también ¡es medio Shi'ar y medio mutante! ¡un combo genético que te cagas!

¿Que aun así te parece que no es lo bastante guay? Pues agárrate los machos porque su creador Fabian Nicieza, guionista por aquellos tiempos de X-Force (¿dónde si no iba a nacer un tío tan guay como este?) y al que tengo especial cariño por lo que hizo con Fuego Reinante (ya hablaremos de eso en breve) había pensado que fuera nada más y nada menos que ¡el tercer hermano Summers! Sí, como lo oyes, Adam X estaba destinado a ser el hijo ilegítimo de D'Ken (el Emperador Shi'ar) y la madre de Cíclope y Kaos. La élite mutante. Ahí es nada.

Sin embargo, aunque todas las apuestas esta-ban a su favor, nunca llegó a ser proclamado como el tercer hermano Summers pues antes llegó la crisis comiquera de finales de los 90 que se llevó por delante a casi todas las series mutantes y a Adam X con ellas. Lo peor es que a casi nadie pareció importarle. Y tampoco nadie se indignó cuando Ed Brubaker decidió rescatar el argumento del tercer hermano Summers para crear a Vulcano (en la foto) en su Génesis Mortal. Pobre, con lo guay que él había sido.

De hecho, creo que ni siquiera se molestaron en explicar cómo era posible que el bueno de Adam fuera medio humano y medio Shi'ar si por la fecha de su alumbramiento la única humana que habían visto los extraterrestres emplumados (y la única que verían en mucho tiempo) era la madre de Cíclope.

Desde entonces, Adam X el X-Tremo ha quedado como un chiste recurrente sobre los 90 y hasta le han mandado a su planeta natal para que no moleste, como a Poochie (aunque no le han matado, algo es algo). No obstante preveo un regreso triunfante en breve. Si “Las Tortugas Ninja” y “Los vigilantes de la playa” han vuelto, es que los 90 están apunto de retornar. Y todos los personajes tendrán que decir “¿Dónde está X-Tremo?” cada vez que Adam X no esté en escena.


lunes, 10 de marzo de 2014

Grandes cagadas: Xorn

Con la franquicia haciendo aguas a principios del milenio y la Patrulla X cayendo hacia el fondo de las listas de ventas, Marvel decidió arriesgarse y entregarle la segunda cabecera del grupo mutante (una de las escasas super-vivientes a la crisis de los noventa) al innovador escritor de la competencia Grant Morrison. La jugada le salió bien a la editorial porque durante los cuarenta números que duró su andadura en New X-Men, el escocés consiguió insuflar nueva vida al universo X y convertir su etapa en una de las más celebradas de las últimas décadas.

Sin embargo, tras tanto tiempo traba-jando juntos acabaron por surgir roces y, harto de Marvel, Morrison decidió regresar a DC. Pero antes de marcharse, tenía un final espectacular para su saga. Y la pieza central de esa despedida sería Xorn (en la imagen de arriba), el carismático mutante con la máscara de hierro que se había convertido en la sensación de la colección (junto con Emma Frost) hasta conseguirse un lugar entre los grandes de la escuela. Porque el tal Xorn no era quien decía. En realidad se trataba de Magneto disfra-zado. Y en esos últimos números de su etapa provocaría una revolución en la Escuela, conquistaría Nueva York, asesinaría a Jean Grey para tratar de robarle el poder del Fénix y, al final, sería decapitado por Lobezno. No obstante, por muy espectacular que fuera, esta conclusión tenía dos grandes problemas para la editorial. El primero era que, incluso si se le resucitaba por enésima vez, el personaje de Magneto quedaba invalidado para futuras alianzas con los X-Men, como la miniserie Excálibur que querían que protagonizara junto al profesor Xavier. Y, por si esto fuera poco, también eliminaba a Xorn, la nueva estrella entre los mutantes.

Así que Marvel ideó una solución digna de un capítulo de Scooby Doo. No es que Magneto se hubiera disfrazado de Xorn. En realidad lo que ocurría era que Xorn se había disfrazado de Magneto que se disfrazaba de Xorn. Vamos, que a Jean Grey no la mató el amo del magnetismo. Y ya van dos veces que usan el truquito con Magneto, aunque la otra vez fuera un robot.


Para recuperara a Xorn también se valieron de un recurso clásico ¿Cuáles son las mejores formas de que un villano malvado se vuelva bueno? Se le puede resucitar con el cerebro lavadito, se le puede crear un clon o se le puede encontrar un desconocido hermano gemelo bueno que tenga los mismos poderes. La tercera fue la ganadora y tan felices que se quedaron. Tuvo tanto éxito que el único rastro de Xorn en el último lustro ha sido el traje que llevaba la Jean Grey del futuro durante la Batalla del Átomo. No me extraña que Morrison se marchara.

Y eso es todo por hoy. Cagadosos saludos.

lunes, 5 de marzo de 2012

Grandes cagadas: Proyecto Exterminio

La verdad es que me da un poco de penita meter esta saga en las "grandes cagadas", aunque solo sea porque tiene ese sabor añejo de los clásicos de los 80 y porque Chris Claremont sale en sus créditos (aunque por aquel entonces el Patriarca Mutante ya mandaba bastante poco en la franquicia). Pero hay que ser objetivos y reconocer que es muy difícil encontrar por dónde cogerla. Vamos, que es malilla tirando a muy mala. Sobre todo, si se tienen en cuenta que sus 2 principales fallos son:

- Después de que Tormenta, Loba Venenosa, Warlock, Bum-Bum y Ríctor fueran secuestrados por los soldados de Genosha (la isla africana que usaba mutantes como esclavos para mantener su economía) y el resto de grupos X acudieran al rescate, el guión se puede resumir de la siguiente forma: los buenos vencen a unos guardias, Cameron Hodge (el villano de la serie) les da de leches. Otros buenos se pelean con otros guardias, Cameron Hodge les da de leches. Un nuevo equipo de buenos derrota a una patrulla fresquita de guardias y... ¡sí! Cameron Hodge les da de leches... Así hasta el infinito.

- Cameron Hodge, está dibujado de manera dife-rente en cada serie por-que los diferentes ilustra-dores no pudieron (o no quisieron) ponerse de acuerdo. Y si eso era poca metedura de pata, el "magnífico" Rob Liefeld nos regaló fantásticas ilustraciones como esta portada en la que sale la Loba Venenosa más fea que ha existido en este o en cualquier otro universo paralelo. Y, por si alguien se lo estaba preguntando, este señor no solo continuó dibujando después de esto, sino que tuvo una exitosa carrera con X-Force (acusaciones de plagio aparte), en Image (al menos los primeros años fueron exitosos) y, actualmente, en DC cómics.

¿Y para qué se molestaron en hacer tamaña patraña si ni el dibujo ni el guión valían la pena? Pues principalmente para aprovechar la burbuja especuladora que se había desarrollado alrededor del cómic y que encumbraba como gran éxito de ventas cualquier número que se sacara (sí, no solo las casas y las compañías de internet tienen burbujas). Pero también sirvió para reordenar la franquicia con vistas a la defenestración de Claremont y la entrada en la era de los pistolones de la mano de los llamados "dibujantes estrella". Algunos de esos cambios serían:

- Sacrificio de Warlock. La futura recon-versión de los Nuevos Mutantes en los ultraviolentos X-Force precisaba desha-cerse de cualquier miembro que no encajara en el rol de tíos musculosos hiperviolentos y chicas con generosas delanteras. Y, al igual que a Magic le había sucedido en Inferno por ser demasiado mística, el jocoso extra-terrestre Warlock fue la víctima de la saga. Loba Venenosa también fue retirada del grupo. A pesar de que las manipulaciones sufridas en Genosha la hicieron más bestial, Liefeld debió pensar que las profundas creencias religiosas no encajarían mucho con un grupo dedicado a ejecutar malosos. Así que Loba Venenosa se quedó en Genosha con Kaos (el hermano de Cíclope) a la espera de que Peter David los rescatara para su Factor-X de personajes secundarios incomprendidos.

- Vuelta al clasicismo. Si en los Nuevos Mutantes todo eran novedades, los X-Men volvían a sus raíces más clásicas. Tormenta revertía a su forma adulta-con poderes-pelo largo que hacía más de 15 años que había dejado atrás, la Patrulla volvía a instalarse en la mansión de Xavier y los miembros de Factor-X acordaban regresar a su grupo original para rellenar los huecos dejados por los personajes menos convencio-nales (Dazzler, Kaos, Logshot), que se había ido retirando de la serie.

En resumen, morralla para preparar el lanzamiento de las dos colecciones de la temporada: el X-Force de Liefeld y el X-Men de Jim Lee. Unos superventas que marcarían el tono de la década y el futuro de la propia compañía. Proyectados saludos a todos.

viernes, 6 de mayo de 2011

Grandes cagadas: M y la familia St. Croix

Cuando Lobdell y Bachalo crearon Generación X, los personajes estaban bastante pensados: Monet era la perfecta, Vaina la paleta, Cámara el triste, Pellejo el pasota, Sincro el bien intencionado, Júbilo la inmadura y Penitencia la misteriosa. De todos, la última era el personaje más interesante desde el punto de vista argumental.

Llevada al instituto por Pórtico (un aborigen australiano que colaboró como teleportador de la Patrulla y que nunca habla), la chica era un enigma con sus vendas de cuero, su piel dura como el diamante y su incapacidad para hablar. Pronto descubriríamos que acababa de escapar de temible Emplaca, personaje raro donde los haya que estaba destinado a ser el archienemigo del grupo y que despedía mal rollo por cada poro de su piel. Hasta ahí, bien. De hecho, perfecto porque la serie molaba bastante.

Pero Lobdell se fue a X-Men y las cosas se fueron torciendo. Primero un pelín. Luego un poco más. Y, más tarde, se desbarraron hasta la cancelación de la serie. Pero entre las muchas chorradas que se hicieron en Generación X hay una que destaca por encima de cualquiera. Una que ni Mike Carey ni Peter David se atrevieron a tocar cuando el argumento pasó por X-Men Legado y X-Factor hace casi un año. Y esa chorrada, esa gran cagada fue la de la familia de Monet St. Croix, alias M.

Y no me refiero a que Monet y Emplaca fueran hermanos. Eso es asu-mible. Después de todo, hermanos malvados hay millones en Marvel y DC. Está el Segador es hermano de Wonder Man, Plunderer lo es de Ka-Zar y Blackfire es hermana de Starfire. Lo que nunca jamás en la vida se había visto es que un personaje resultase ser sus dos hermanas pequeñas gemelas combinadas. Porque eso era la buena de Monet. Una fusión (como si fueran Trunks y Goten) de sus hermanitas Caludette y Nicole (que eran iguales que ellas pero en chiquitito). Y dónde se encontraba la Monet original. Pues era Penitencia. Su hermano se había alimentado tanto de ella, que su cuerpo se había contraído hasta hacerse rojo, duro y afilado.

Y si eso fuera poco, entonces las pequeñas Claudette y Nicole decidieron que les daba mucha pena su hermana y se intercambiaron las situaciones. Ellas acabaron siendo Penitencia y la Monet original, volvió a ser ella misma.

Por si alguien se lo pregunta Penitencia no sale en ninguna colección, pero creo recordar que sigue viva y con poderes. Cosas que pasan.

jueves, 21 de abril de 2011

Los Externos

En el manual de cómo crear tu grupo mutante viene bien claro que es fundamental tener una archinémesis. Un malo que esté por encima de cualquier otro. Ese es el papel que cumplía Mag-neto con la Patrulla, Apocalipsis con el pri-mer Factor X o Emplaca con Generación X. Pero cuando Rob Liefeld convirtió a los Nuevos Mutantes en X-Force se encontró con que sus enemigos de toda la vida, los Infernales, acababan de ser liquidados para celebrar el fin de la era Claremont. E inventó a Gideón, un tío de pelo verde de lo más maquiavélico, que manipulaba a su antojo para conseguir sus fines (algo curioso teniendo en cuenta que X-Force era una colección de pistolones, testosterona y violencia fácil).

Pero la idea de Liefeld iba más allá y consistía en aprovechar que Selene (la Reina Negra del Club Fuego Infernal) y Apocalipsis llevaban vivos desde hace miles de años para crear una subespecie de los mutantes: Los Externos. Nueve mutantes inmortales, cada uno representando un concepto:

- Absalom: La Desesperación. Le salían espinas de hueso del cuerpo. (En la imagen, es el rubio del centro).

- Apocalipsis: La Destrucción. Es hipermultipoderoso.

- Burke: La Fortaleza. No sé qué poder tenía (en la imagen, es el segundo contando por la izquierda del corpiño discreto).

- Candra: El Engaño. Era telequinética (la rubia de la izquierda).

- Crule: La Ferocidad. Tenía sentidos aumentados, armas naturales y la piel morada. Es el Lobezno del grupo.

- Gideón: La Oportunidad. Copiaba los poderes de otros (tercero comenzando por la izquierda).

- Nicodemus: La Sabiduría. Predecía el futuro (el segundo, comenzando por la derecha).

- Saul: La Paciencia. Levitación, fuerza y agilidad. Como un monje Shaolin, pero en inmortal (el señor chino, tercero empezando por la derecha).

- Selene: La Corrupción. Era una vampira vital y controla la materia inanimada. Casi nada (la señorita de la derecha).


De estos, los seis que no eran malos de verdad (es decir, menos Selene, Candra y Apocalipsis) formaban los Altos Señores, que manejaban el mundo a su antojo y se dedicaban a buscar a los nuevos Externos. Primero, pensaron que era Mancha Solar. Después, se decantaron por Bala de Cañón, dado que cuando está "lanzado" (volando como una bala de cañón) tiene un campo de fuerza que le hace invulnerable. Él representaba la Esperanza. Y mientras, el Virus del Legado se saltaba a la torera su inmortalidad y acababa con Burke y Nicodemus e infectaba a Absalom. Hasta ahí, la historia iba bastante bien.

Pero entonces, en un enfrentamiento, Estrella Rota le dijo a Absalom: "Quieto o te corto la cabeza. Dudo que ni tú pudieras sobrevivir sin cabeza". Y entonces, todo cambió. La unión de "Inmortales", "Altos Señores" y "Cortar Cabezas" despertó en un editor de Marvel su poder mutante para detectar demandas judiciales por plagio (en la serie de “Los Inmortales”, basada en la película de los 80, había unos “Altos Señores”) y se decidió que tenían que cargarse a los Externos.

Primero cayó Candra cuando Cíclope, casualmente, disparó un rayo contra la joya que le daba poder y la mantenía viva. Los malos nunca aprenden a dejar esas cosas en una caja fuerte. Ella, los dos muertos por el virus y los tres que iban a conservar (Selene, Apocalipsis y Bala de Cañón) hacían seis. Solo quedaba cargarse a cuatro. Y Absalom estaba infectado por el Virus del Legado...

Sin embargo, al editor de Marvel no le debía apetecer recrear en cómic la novela "Diez Negritos". O, a lo mejor, es que era una solución muy lenta demasiado lenta para evitar los tribunales. Así que utilizaron a Selene para acelerar las cosas. Y allí que se plantó la Reina Negra para desmontar el argumento. Para demostrar que no eran inmortales, les absorbió la vida a Absalom, Saul, Gideón y Crule. Y por si quedaba alguna duda respecto al resto de la historia, negó que alguien pudiera ser inmortal: Apocalipsis era más máquina que hombre tras usar los aparatos de los Celestiales (unos señores muy grandes que son como dioses y que son los responsables, por ejemplo, de que existan mutantes), ella usaba las vidas de otros.

Y así terminó un argumento que no estaba tan mal pero que Liefeld se ocupó de condenar (a este señor es que no le sale una bien) y que terminó convirtiéndose en una de las mayores cagadas de Marvel. En estos momentos, tras la muerte de Selene en Necrosha, el único mutante vivo que puede pasar por inmortal es Apocalipsis. Aunque no hace mucho le metieron unos cuantos tiros a Bala de Cañón y se levantó... ¿habrá regresado el argumento ahora que ha pasado tiempo de las películas y casi nadie recuerda la serie? A saber, pero después del Día M (cuando el 90% de la población mutante perdió sus poderes gracias a la Bruja Escarlata) queda muy poca gente para formar parte de los Externos. A no ser que hagan una resurrección en masa, que siempre es posible.