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lunes, 20 de junio de 2016

Grandes cagadas: El abandono de Madelyne

Ya hablé de ello en el primer artículo de Culebrones Mutantes dedicado a la familia Summers, pero es que es una cagada tan grande, pero taaaaaaaaan enormemente grande, que se merece un artículo para ella sola. Sigamos donde lo habíamos dejado en el Grandes Cagadas anterior: Jean ha aparecido viva (que no resucitado) y Marvel se muere por hacer una colección con los cinco mutantes originales. La Bestia, Ángel y el Hombre de Hielo estaban en los Defensores, nada que no se pudiera terminar con una rápida cancelación. Sin embargo, Scott Summers (también conocido como Cíclope) era otro cantar.

A diferencia de sus excompañeros, cuya presencia en los cómics mutantes era bastante casual y solían pulular por otros grupos de poca monta (Cam-peones, Defensores, Vengadores), Cíclope había permanecido de forma oficial en la Patrulla e incluso después de retirarse como superhéroe, su persona seguía apareciendo en los cómics. Desde un principio, el guionista Chris Claremont había previsto jubilar a los miembros originales de los X-Men, pero a Scott le costaba soltarle. Su encuentro con Magneto en el Triángulo de las Bermudas, su romance con Lee Forrester, la aparición de Madelyne Pryor con su parecido con Jean, la aparente resurrección de Fénix, la relación con su hermano Kaos, el descubrimiento de que Corsario (el capitán de los Saqueadores Espaciales) era su padre, su boda con Maddie, el nacimiento de su hijo, la lucha con Tormenta por el liderazgo del grupo... a Scott no paraban de sucederle cosas desde que decidiera colgar el uniforme tras la muerte de Fénix.

En el momento en que los 4F descubrían el cuerpo de Jean, Cíclope se encontraba en Alaska, en su enésimo intento de retiro, con su esposa y su hijo Nathan (luego Cable). No parecía muy lógico que un personaje tan responsable fuera a dejar a su mujer y su primogénito para correr al lado de su antiguo amor. Pero ¿a quién le importa la lógica si hay una colección que sacar? Pues dicho y hecho. Una llamada del Ángel y Scott... ¡¡¡abandona sin dar explicaciones a su familia para unirse a Factor-X, babear por Jean, rememorar el polvo que echó con Fénix en el desierto y cazar mutantes!!! Tócate las narices. Claro, con eso en mente, luego nadie puede sorprenderse de que Maddie acabase volviéndose mala y se liándose con su cuñado Kaos. Vale, lo de tratar de matar a su hijo no tiene defensa posible, pero tampoco es que Cíclope pudiera presumir de ser el padre del año.

Este despropósito se podría haber solucionado de una forma muy simple: metiendo a Maddie en Factor X y dejando a Jean muerta. Después de todo, Maddie no es la mascota de esta página por nada. La chica era piloto, había participado en algunas aventuras junto a los X-Men y hasta había tenido poderes durante las primeras Guerras Asgardianas (cortesía de Loki). Con esos antecedentes, hubiera sido fácil meterla en el grupo, más aun si se tiene en cuenta que Tormenta llevaba varios años sin poderes y lideraba la Patrulla X. Pero claro, traer a Jean de vuelta tenía más morbo. Y el morbo vende más que la lógica.

Por suerte, Claremont no es de los que se quejan mucho (al contrario que Byrne) y decidió usar a la pelirroja descartada para articular una serie de historias a su alrededor que dirigirían a la Patrulla X durante los 3 años siguientes y darían lugar a la gran cadena de crossovers de Claremont, de la Masacre Mutante a Inferno. Durante esta última saga sería donde por fin Maddie adquiriría poderes y liberaría toda la rabia acumulada que tenía contra Scott (y contra Jean) tratando de traer el Limbo a la Tierra.

Y por hoy, nada más. Grancagados saludos a todos

viernes, 25 de abril de 2014

Los desastres familiares más estrepitosos

Por mucho que la gente se queje de lo ridículos que pueden sonar los nombres en clave estos tienen una función primordial: proteger la identidad secreta de la persona para evitar posibles daños a sus familias y amigos. Estas son los mayores desastres en las familias de los mutantes:

- Los Grey: De todas las familias mutagénicas ellos han sido, sin duda, los que más víctimas colaterales acumulan y no sólo por los múltiples fallecimientos de las pelirrojas (Jean fue asesinada por Xorn, la primera Fénix se suicidó y Madelyne se ha muerto de varias formas diferentes) o la suicida dispersión en átomos de Nate, la contrapartida de Cable en la Era de Apocalipsis. También Sara, la hermana perdida de Jean, fue absorbida por los centinelas tecnoorgánicos y antimutantes de Falange. Y, por si esto fuera poco, el resto de la familia fue aniquilada por asesinos Shi’ar para acabar con toda posibilidad de que el Fénix volviera a renacer. Teniendo en cuenta la cantidad de gente que ha estado vinculada al pájaro de fuego desde entonces, no tuvieron demasiado éxito.

- Los Summers: Si a los Grey les ha ido mal, a los Summers tampoco les ha ido mucho mejor. A las múltiples muertes de las mujeres de Cíclope hay que añadirle unas cuantas más. Katherine, la madre, fue asesinada por D’ken (el emperador de los Shi’ar), Corsario murió a manos de Vulcano (el hermano Summers perdido que por entonces era emperador de los Shi’ar), Vulcano pareció morir a manos de Rayo Negro (¿no era el emperador de los Shi’ar?), a Cable creo que le mató Bastión, Discordia (clon de Cable) ha fallecido un par de veces y Tyler (hijo de Cable o Discordia) fue aniquilado por Lobezno.

- Los Rasputín: La familia de Coloso tampoco ha salido muy bien parada de su roce con el Profesor Xavier. Mikhail el hermano mayor (también perdido, qué le pasará a esta gente con los hermanos) se ha suicidado un par de veces, los padres fueron asesinados por el gobierno ruso, Illyana murió víctima del Virus del Legado y por curar dicha enfermedad, Coloso sacrificó su vida. Eso sin contar raptos demoniacos, cambios de edad, locuras varias, asesinatos en masa, dimensiones distópicas y transformaciones diabólicas.

viernes, 18 de abril de 2014

Argumentario mutante: Clones y suplantadores

Decía el otro día cuando hablaba de “Días del Futuro Pasado” que esa saga había fijado ciertos argumentos y temáticas que se convertirían en señas de la franquicia mutante. Hoy nos fijaremos en clones, sustitutos y suplantadores:

Los clones y los suplantadores son un clásico del cómic y una de las formas más tópicas y típicas de resolver las situaciones insalvables que de vez en cuando se presentan en los cómics. Da igual si acaba de morir, si tres números antes apuñaló a su novia, si cambió de bando, si se convirtió al budismo o si ya nadie le respeta porque algún guionista iluminado le obligó a hacer cosas ridículas. Se dice que ha sido otro con su cara (o su traje) y todo resuelto.

- Suplantadores: Es la forma más sencilla de solucionar la papeleta y te evita tener que ponerse a estudiar biología celular para darle cierto aire científico a tu guión. Simplemente, alguien (persona, animal, planta, ente o cosa) tomó el lugar del personaje en cuestión y lo que hiciera, es culpa suya. Esto ocurrió cuando asesinaron al Profesor X, que al final resultó ser Cambiante/Morfo (ya le había suplantado con anterioridad, como puede verse en la imagen) sustituyéndole. También usaron este truco para que Magneto no tuviera en su currículum asuntos tan absurdos como que había reclamado la paternidad de Polaris o que se había aliado con el inútil de Mesmero, todo esto atribuído a un robot que lo sustituyó. Y, por supuesto, fue la forma por la que resucitaron a Jean Grey después de que Fénix se suicidara en la Luna. La suplantación de Dominó por Imitadora (exnovia azul de Masacre), la de Dazzler por Mística o la de Lobezno por un skrull son otros ejemplos de sustituciones con mejor o peor resultado.


- Clones: La era atómica puso de moda este argumento de la ciencia-ficción y los cómics no tardaron en hacer uso de él. Los mutantes tardaron más en vérselas con uno, pero cuando lo hicieron fue a lo grande. Tras la muerte (impuesta por la editorial) de Fénix, Claremont había superado la pérdida dividiendo a Jean en dos pelirrojas: Madelyne (chica con un parecido sorprendente con la muerta) sería la novia y Rachel (hija de Jean y Scott venida de Días del Futuro Pasado) seguiría su papel de heroína. Pero la reaparición de Jean y la formación de X-Factor le desvarataron los planes. Así que, dado que Cíclope ya estaba detrás de Jean, tuvo que encontrar una forma de deshacerse de Maddie. Y decidió que la mejor forma era desvelar que se trataba de un clon de Jean Grey. Desde entonces, multitud de dobles se han apuntado a la fiesta, normalmente por obra y gracia de Mister Siniestro. El mayor logro del malvado genetista fue la creación de Maddie, pero también se entretuvo clonando a sus Merodeadores (a los que sustituía cada vez que los mataban) y a él mismo, llegando a crear una sociedad siniestra (en la imagen) en la que hasta las vacas eran copias suyas. Otros clones conocidos han sido Joseph de Magneto, X-23 de Lobezno, las Cucos de Emma Frost o, siguiendo la tradición de los Summers/Grey, Discordia de Cable.

Y eso es todo por hoy. Argumentosos saludos a todos.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Culebrones mutantes: La familia Summers 3

Como decíamos en la entrada anterior, los Summers (y sus allegados) comenzaron la década de los 90 diseminados por todo el universo mutante: Rachel estaba en Excálibur, Cable lideraba X-Force después de haberle contado a Cíclope que era su hijito, Kaos y Polaris trataban de llevar a buen puerto a los disfuncionales miembros de Factor X, Jean Grey combatía a los Acólitos en el equipo oro de Tormenta y Cíclope, se encargaba de comandar más violento y “guay” equipo azul. La vida les sonreía a los Summers y el único problema que se les presentaba en sus vidas era el acoso que sufrían los hermanos por parte de Loba Venenosa y Mariposa Mental (cada una, a uno). Y, entonces, Cable disparó al Xavier y Cíclope y Jean fueron secuestrados por los Jinetes de Apocalipsis. Bueno, en realidad el culpable de todo eso fue Discordia, un malo de “bonita armadura” que, bajo su casco, tenía la cara de Cable.

Resultaba que, cuando fue enviado al futuro, el clan Askani clonó a Cable (ya es una tradición familiar) por si se moría. Apocalipsis, que lo desconocía, secuestró al niño que no era y le crió para poder usarlo de receptáculo para su mente. El pobre Discordia (que tampoco sabía lo de la clonación), acabó volviéndose loco y, en cuanto pudo, aprovechó para viajar atrás en el tiempo para vengarse de sus padres por haberle abandonado. Al final, acabó muriendo, pero dejó el Virus del Legado (la enfermedad de los mutantes) como regalo de despedida.

Terminado el lío, Jean y Scott se casaron. La luna de miel la pasaron en el futuro, criando a Cable y ayudándole a derrocar a Apocalipsis (no hay nada más romántico).

Nuevamente, como si los guionistas quisieran darles un descanso, volvió la calma a la vida de los Summers, sólo rota por la aparición de X-Tremo, el supuesto tercer hermano Summers que nunca lo llegó a ser y ahora mismo nadie quiere acordarse de él. Y, después, llegó la Era de Apocalipsis. En esta realidad alternativa Xavier había muerto, Apocalipsis consiguió conquistar el mundo y Magneto lideraba la Patrulla X. Nada era como lo conocíamos y los Summers tampoco. Cíclope y Kaos eran lo más fieles lugartenientes de Apocalipsis, Jean Grey era una renegada enamorada de Lobezno (aunque luego acabaría con su amor verdadero), Rachel no existía y, en lugar de Cable, teníamos a X-Man. Siguiendo el mismo plan que había forjado en nuestra realidad, Mr. Siniestro había usado el ADN de Scott y Jean para crear al mutante supremo. Y, a diferencia de Cable, este nunca había sido infectado con el virus tecno-orgánico, por lo que sus poderes no tenían límite. X-Man fue uno de los que cruzaron la frontera y se trasladaron a nuestro mundo.

Y, así, nos adentramos en la época mala de los 90, cuando los guionistas cambiaban sin parar, pisándose unos a otros sin ningún respeto por lo que había hecho el que se fue antes. Pero lo peor era que todos querían resaltar, con lo que tenía que ocurrir algo sumamente impactante en cada número. De esta larga época que se extiende hasta los comienzos de siglo XXI, vienen grandes etapas de la familia Summers. Para muestra, estos ejemplos:
- Se descubre (por una de esas sorpresas que te da la vida) que Rachel y el Capitán Britania no pueden estar en la misma realidad debido a algo muy rebuscado (creo que la imagen es de cuando se dan cuenta), por lo que ella viaja al futuro donde se acaba convirtiendo en Askani y criando a su hermano.
- Apocalipsis reaparece, pero en realidad es Tyler, el hijo de Cable, aunque es posible que sea hijo de Discordia. En cualquier caso, no se llevan bien.
- Discordia renace y se muere sin que a nadie le importe.
- X-Man crea una réplica psiónica de Madelyne Pryor y juntos recorren el mundo.
- Apocalipsis renace (esta vez sí), reúne a los 12 mutantes más poderosos y se acaba fundiendo con Cíclope (en la imagen). Ambos, desaparecen.
- Un Cable casi sin poderes y una Jean con un traje muy feo forman un grupo para encontrar a Cíclope.
- Kaos acaba en una dimensión alternativa en la que una Madelyne vampira ha formado una nueva Patrulla X.
- X-Man se cansa de vivir y decide dispersar sus partículas por el mundo.

A nadie le extrañará que, en medio de esos grandes momentos, sobreviniera la crisis de los tebeos y cerraran Excálibur, Factor X, X Force, Generación X, Masacre, X-Man y Cable. Sólo quedaron Patrulla X, X-Men y Mutante X (la de Kaos en la otra realidad) para sostener el Universo X (aunque la última, tampoco resistió mucho).

Pero eso, ya lo dejamos para la próxima entrada. Summersados saludos a todos.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Culebrones mutantes: La familia Summers 2

Sigamos con los Summers, que luego me da pereza. Cíclope trataba de reconducir su vida en Factor X con la recién retornada Jean Grey, Rachel Summers se acababa de mudar a Inglaterra para fundar Excálibur (junto con Rondador y Kitty) y Madelyne Pryor seguía en Australia junto con el resto de los X-Men y medio enrollada con su cuñado Kaos.

Para evitar que sus seres queridos fueran atacados por sus enemigos, la Patrulla había mantenido en secreto su resurrección posterior a “La Caída de los Mutantes”. Pero ellos tampoco sabían que Jean Grey volvía a caminar entre los vivos. Y la primera en averiguarlo fue, precisamente, la persona a la que menos gracia podía hacer: Madelyne. Su marido no solo la había abandonado, sino que la había abandonado por la mujer a la que, supuestamente, se parecía, dejando claro cuáles habían sido las razones de su matrimonio. Si a esto se le añade el secuestro de su hijo, la influencia de un demonio del Limbo, el despertar de sus poderes y el lavado de cerebro al que la sometieron en la nación esclavista de Genosha, a nadie le extrañará que la chica se volviera un poco loca. Tanto, que hizo un trato con el demonio N’astirh: Si él le daba poder para vengarse de Cíclope, ella haría lo que fuera para ayudarle en sus planes. Así, Madelyne se convirtió en la Reina Duende y, como pago, ella misma entregó a su propio hijo (que acababa de rescatar de las manos de Siniestro) para que fuera sacrificado en el ritual que fusionaría el Limbo con la Tierra.

La Patrulla X y X-Factor tuvieron que intervenir y, tras varias escenas de “¿Tú no estabas muerto? No, estaba de parranda”, se unieron para derrotar a la Reina Duende, su novio Kaos (que debía quererla solo por joder a su hermano), sus coquetos trajecitos a juego y los demonios del Limbo. Al final, tras intentar asesinar a su doble, Maddie se suicidó y sus recuerdos fueron absorbidos por Jean Grey. Y entonces, Mr. Siniestro contó cómo había hecho un clon de Jean Grey que despertó cuando el Fénix (tras suicidarse en la Luna) se introdujo en su cuerpo. Tras eso, Siniestro lo dispuso todo para que se encontrara con Cíclope y tuvieran un hijo, el que sería el mutante más poderoso del universo. Pero no era la única parte en la vida de Scott Summers en la que Siniestro había intervenido, pues el orfanato en el que Cíclope había vivido de niño era uno de sus laboratorios y él, uno de los doctores que le atendían. De hecho, Siniestro era el responsable de que no pudiera controlar sus rayos ópticos. Cíclope se lo agradeció volatilizándole (supuestamente) con ellos.


Con su exesposa fuera de juego, su hermano desaparecido otra vez y los recuerdos de todas las pelirrojas con las que se había liado dentro de la cabeza de Jean, Cíclope se dispuso a jugar a las familias felices con su novia y su hijito. Pero Apocalipsis no estaba por la labor. El niño le parecía demasiado poderoso, así que decidió secuestrarle e infectarle con un virus tecno-orgánico que limitaría su potencial, pues tendría que mantenerlo a raya con su telekinesis. Lo único que pudieron hacer Cíclope y Jean fue mandarlo al futuro (lo más normal del mundo) para que un clan místico denominado Askani se ocupara de curarlo. Y, con esto, el clan Summers entró directamente en los noventa. Los miembros originales regresaron a la Patrulla X, que se dividió en dos equipos: el “Oro” a cargo de Tormenta y con Jean Grey entre sus filas y el “Azul”, más adecuado a los tiempos de “tetas y pistolones”, que tenía a Cíclope como líder y a la sugerente Mariposa Mental como guarrilla oficial y aspirante a amante del jefe.

Mientras, Rachel continuaba en Excálibur (más feliz sabiendo que aún podía llegar a existir), un violento misterioso llamado Cable transformó los Nuevos Mutantes en X-Force y Kaos obtuvo la jefatura de X-Factor como compensación por todos sobresaltos que había tenido en los últimos tiempos. Él que siempre había tratado de mantenerse al margen de los grupos X, había tenido que ingresar en uno de forma oficial tras ser poseída su amada Polaris por la villana Malicia. Y, por si fuera poco, después murió y resucitó en “La Caída de los Mutantes”, tuvo que exiliarse al desierto de Australia, se lió con su cuñada, acompañó a Maddie cuando se volvió loca, vio como su novia se suicidaba, le hicieron un lavado-aclarado-centrifugado de cerebro en Genosha y le tuvo que contar a Polaris (una vez volvió a ser ella misma) que había estado liado con otra. El pobre no gana para sustos.

Y ya vale por hoy que esto se está alargando. Culebrónicos saludos a todos.

martes, 10 de septiembre de 2013

Culebrones mutantes: La familia Summers

Por muchos golpes y porrazos que salgan entre sus páginas, hay que reconocer que los cómics de superhéroes (y los X-Men en especial gracias a la política del guionista Chris Claremont de indagar en las personalidades y relaciones de sus personajes) son auténticos culebrones. Y, dentro del Universo Mutante, no hay familia más culebrónica que la de los Summers.

Huérfano tras el accidente de avión de sus padres, criado en un orfanato y con los poderes descontrolados (tras saltar del citado avión con su hermano con un paracaídas en llamas), el pobre Scott Summers tenía todas las papeletas para convertirse en la reina del drama oficial de la serie, aunque durante mucho tiempo consiguió controlarlo gracias a su carácter reservado.

Su semi-noviazgo con Jean Grey (a la que también pretendían el Ángel y el Hombre de Hielo), su relación con un profesor Xavier que ejercía de padre-sargento-jefe-mentor (y que llegó a morir), la aparición de su arrogante hermano perdido (Alex, también conocido como Kaos), sus dudas sobre su faceta de líder y el problema de sus rayos ópticos fueron las únicas fuentes de conflicto del bueno de Scott Summers. Hasta que llegó el Giant Size, el equipo cambió y, poco después, aterrizó Chris Claremont en la serie.

Los conflictos con Lobezno (que también pretendía a Jean) marcaron el comienzo, pero luego vendría la transformación de la pelirroja en la omnipotente Fénix (que tu novia pueda mover montañas, puede afectar a la relación), su perversión a Fénix Oscura a manos de Mente Maestra, su suicidio y el descubrimiento que su padre estaba vivo y comandaba una guerrilla espacial(los Saqueadores Estelares) que luchaba contra el emperador (y asesino de la madre de Cíclope) de la raza alienígena Shi'ar.

Tras tantos jaleos, Scott optó por dejar los X-Men y enrolarse en un barco pesquero a las órdenes de la capitana Lee Forrester, con la que acabaría manteniendo una relación tras naufragar en una isla desierta que, en realidad, era propiedad de Magneto. El rescate de sus compañeros de la Patrulla X llevaría a su ruptura con Lee (que acabaría liada con un Magneto menos malo) y propició su regreso a un grupo del que ya no era el líder. Y, entonces, apareció Madelyne Pryor.

Es una de las historias más famosas de la historia de los cómics (en esta página sale bastante): los editores obligaron a Chris Claremont y John Byrne a sacrificar a Fénix porque una genocida que había destruido un sistema solar con más de 6000 millones de formas de vida inteligente no podía formar parte de un grupo de héroes. La respuesta del guionista fue incorporar a una pelirroja que se pareciera a Jean y hacer pensar a todo el mundo (nuevamente con la ayuda de Mente Maestra) que el Fénix había resucitado. Cuando se aclaró que ella no tenía nada que ver con la fallecida Jean Grey y que no era más que una chica normal, Scott le pidió matrimonio (la boda, en la imagen). Estos planes no gustaron nada a la recién llegada Rachel Summers que no solo era pelirroja y se hacía llamar Fénix, también era la hija de Scott y Jean que había viajado en el tiempo desde el futuro alternativo visto en “Días de Futuro Pasado”. Que su madre hubiera muerto y su padre se casara con otra no le hicieron ninguna gracia, menos aún cuando se enteró que iban a tener un hijo (ella era hija única) al que llamarían Nathan Christopher.

Pero Rachel podía estar tranquila porque su madre no estaba muerta. La otra parte implicada en el suicidio de Fénix (el dibujante John Byrne) nunca llegó a aceptar el fallecimiento de la pelirroja, así que con la ayuda de los editores (que querían resucitar el equipo original en una nueva serie y ya no les importaban los genocidas tras la inclusión de Magneto en los X-Men) desveló en la serie de los 4 Fantásticos que Jean estaba viva. Había permanecido en coma en el fondo del mar y Fénix, en realidad, era una entidad cósmica que había tomado su forma. La reaparición de su antiguo amor llevó a Cíclope a abandonar a su familia sin ningún tipo de explicación y unirse a sus antiguos amigos en Factor X. El reencuentro con Jean no fue precisamente placentero pues a Scott le costaba asumir que la mejor etapa de su noviazgo (pérdida de virginidad incluida) la había compartido con un pájaro de fuego espacial gigante y no con la verdadera Jean.

Mientras, la Patrulla X tenía que acudir al rescate de Madelyne, que se recuperaba en el hospital del ataque de los Merodeadores. Con su marido desaparecido y su hijo secuestrado por Mister Siniestro, la Maddie decidió quedarse con los X-Men. Y con ellos compartió su misma suerte durante “La Caída de los Mutantes” (la pobre Madelyne ni sale en la portada del cómic, en la imagen). Esa noche Tormenta, Longshot, Dazzler, Lobezno, Kaos, Mariposa Mental, Pícara, Coloso y Maddie murieron frente a las cámaras. Inmediatamente, el grupo fue resucitado, pero prefirieron guardárselo en secreto para proteger a sus seres queridos. Desde el desierto de Australia, los X-Men empezaron a realizar operaciones encubiertas contra sus enemigos. El ambiente claustrofóbico y el continuo goteo de bajas, comenzaron a desquiciar los nervios de los miembros, pero también alentó una extraña relación entre Alex Summers y su antigua cuñada.

Otro día seguimos con esto, que se está alargando un poco. Culebrónicos saludos a todos.

martes, 19 de febrero de 2013

Luke, yo soy... tu clon

Con el uso que han tenido los clones en el mundo del cómics (Bizarro, Superboy, Wonder Girl, Araña Escarlata, Ragnarok...) y en la ciencia ficción, es curioso que tardaran tanto en darles cabida en las series mutantes. Fue con Mister Siniestro, genetista malévolo con pinta de Drácula (bastante mejorado en la etapa actual de Patrulla X) y su banda de asesinos psicópatas conocidos como Merodeadores, a los que tenía clonados por si a alguno pasaba a mejor vida (como sucedió varias veces). Sin embargo, hay casos más importantes:

- Madelyne Pryor: Un problema de derechos trastocó los planes que tenía el guionista Chris Claremont para su saga "La Masacre Mutante", obligándole a crear al ya mencionado Mr Siniestro. El científico loco que quería deshacerse de material imperfecto también le sirvió para darle un origen a la pobre Madelyne cuando Jean Grey resucitó y el mundo se quedó pequeño para tanta pelirroja. Y así Maddie, mascota de este blog por excelencia, pasó de "parecerse a Jean" a ser un clon suyo ideado por Siniestro. Con tanta copia y fuerza Fénix, no había quién se enterase de cuál era la de verdad y cuál no (en la imagen superior, Mr. Siniestro pasa el rato con su ejército de Madies y alguno de sus "yoes").

- Discordia: "La Canción del Verdugo" fue la gran saga de principio de los noventa, la primera aventura en la que se reunieron a los grupos surgidos tras la marcha de Claremont y la forma perfecta para dar más consistencia a la franquicia mutante. Pero los comentarios sobre la saga lo dejaremos para otro día. Lo que importa aquí es el villano de la historia. El hombre que disparó al Profesor Xavier y que casi acaba con su vida... ¡¿Cable?! No, claro que no. Eso no tendría sentido. Mucho mejor que fuera un clon de Cable creado y criado (torturado más bien) por Apocalipsis, gobernante de ese futuro distópico.

- Joseph: Tanto empeño pusieron en los 90 en volver a Magneto malo, que cuando quisieron usarlo en los X-Men, ya era imposible. La solución fue fácil: sacarse de la manga una versión más joven, más amnésica, más moralista y más aburrida para integrarlo en el grupo y arrejuntarlo con Pícara (a parte de Cíclope y ella, debe haber pocos personajes que se hayan liado con el clon y el original). Por supuesto, Magnus no se tomó nada bien que alguien hubiera hecho una copia de él (tiene un trauma desde que le sustituyeron por un robot en los años 60) y el bueno de Joseph acabó muerto. De momento, que ya se sabe que los clones tienen tendencia a ser reclonados. Si no que le pregunten a Maddie o a Discordia.

- X-23: Al igual que Haley Quinn antes que ella, la pequeña Laura nació en una serie de televisión, en concreto en la olvidada "X-Men Evolution". De ahí la recató Joe Quesada para su proyecto sobre mutantes sin hogar "NYX" y de un salto, acabó en la mismísima Patrulla X y convirtiéndose en la clon femenina de Lobezno. La clonación ha avanzado un montón, ahora le pueden cambiar el sexo, el número de garras (Laura tiene 2 en cada mano y, al menos en NYX, 2 en cada pie), la cantidad de vello corporal... Eso sí, la simpatía de Logan no se la pudieron quitar.

- Las Cucos de Stepford: Quién quiere un clon cuando puede tener 5, sobre todo si es de Emma Frost, debió pensar Grant Morrison cuando creó a estas quintillizas con mente de colmena y el humor de un iceberg. Pero 5 siguen siendo pocas Emmas (bueno, en ese momento ya sólo quedaban 3 vivas), así que en "La Canción de Guerra de Fénix" se rebeló que, en realidad, eran parte de un programa Arma (y quién no en el mundo mutante) y que, en realidad, el número de clones de 1000. Desgraciadamente, a nadie le pareció buena idea dejar sueltas a otras 900 Reinas Blancas y al final del cómic, sólo quedaron las de siempre.

Y con esta bonita imagen de la cadena de producción de Emmas Frost digna de "Matrix" me despido hasta el próximo día. Clonados saludos a todos.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Grandes momentos: Inferno 2

Los efectos de Inferno fueron un terremoto en el universo mutantes que sacudió por completo los cimientos de universo mutante. Estos son los más importantes:

- Madelyne Pryor muere y se descubre que, en realidad, era un clon de Jean Grey creado por Mister Siniestro para asegurarse que sus genes se mezclaran con los de Scott Summers y crear así el mutante perfecto (obsesiones que tiene el paliducho con la familia Summers y sus genes). De esta forma Claremont recuperó el antiguo argumento de "es muy parecida a Jean Grey" para llevarlo hasta sus últimas consecuencias. Esto le dio a Claremont fama de alargar mucho los misterios, pues gran parte de los fans creían que el Patriarca Mutante llevaba pensado este planteamiento desde la aparición de Madelyne seis años antes cuando, en realidad, se lo había inventado tras la resurrección de Jean.

- Jean Grey absorbe parte de los recuerdos de su clon para sustituirla como madre para Nathan y no romper mucho la continuidad "pelirrojil" Jean-Fénix-Maddie-Jean.

- X-Factor descubre que la Patrulla X está vivita y coleando, poniendo fin a su muerte simulada (aunque todavía seguirán un tiempo en su base de Australia). Y estos a su vez se enteran de que Jean tampoco está tan muerta como suponían (aunque Lobezno y Magneto ya lo sabían).

- Los X-Terminadores son fusionados con los Nuevos Mutantes, lo que será un paso más en su transformación en X-Force. También contribuiría en este camino el fin de las tramas mágicas en la colección con el rescate de la Illyana Rasputín de siete años del Limbo (ya se sabe que está al margen del tiempo y el espacio) antes de que aprendiera magia y pudiera transportarse a esa dimensión, con lo que la Illyana adolescente nunca habría existido. La pérdida de "la niña oscura" fue, sin duda, la peor consecuencia de esta saga al cargarse a uno de los personajes más interesantes del universo mutante y a uno de los epicentros de la colección (el otro, Dani Moonstar, tampoco tardaría mucho en irse para dejar paso a los pistolones de los 90).

- Excálibur quedó bastante al margen de la saga por eso de que Rachel podía haber acabado con la historia en un aleteo de sus alas de Fénix. Aún así, también se llevan algo en su viaje de vuelta a Inglaterra pues descubren que los muertos están bien vivos, Meggan pierde el control de sus poderes tras ser poseída por un demonio y la espada-alma de Illyana (la expresión concentrada de su poder místico) pasa a ser posesión de Kitty Pride, que para algo era su mejor amiga, y queda clavada en una piedra a la espera de que su nueva dueña la reclame.

Bueno aquí acaba el repaso a la última gran saga de los 80. La siguiente, el Proyecto Exterminio, tendría un guión bastante más pobre y se usaría como trampolín con el que tansmutar toda la franquicia con vistas a la nueva década. Pero eso será otro día. De momento, infernales saludos a todos.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Grandes momentos: Inferno 1

Inferno es, junto con "la Saga de Fénix Oscura" y "Días del Futuro Pasado", uno de los eventos más recordados y famosos de la historia de los mutantes. Parte de su éxito se debe a que este fue el último gran crossover dirigido por Chris Claremont (Patriarca Mutante y guionista de cabecera de la Patrulla X durante más de 20 años) y supone el inicio del fin de los fabulosos años 80 mutantes.

El crossover se editó en 1989, pero su historia se empezó a fraguar mucho antes. Desde el momento en que la editorial resucitó a Jean Grey y Chris Claremont llegó a la conclusión de que sólo había sitio para una pelirroja en el universo mutante. Y en el corazón de Cíclope. Pero, como no podía ser de otra manera, iba a ser una despedida a lo grande. Tan grande que se desarrollaría en Patrulla X, Factor X, Nuevos Mutantes y X-Terminadores (esta última creada para el evento y que contaba las aventuras de los jóvenes mutantes que Factor X había reclutado: Ríctor, Bum-Bum, Rusty, Desliza, Artie, Sangui y Taki) y sus efectos se extendieron a cualquier colección que se desarrollara en Nueva York tal como Spiderman, Daredevil o Power Pack.

La historia comenzaba con N'Astirh y S'Ym, demonios del Limbo y antiguos servidores de Illyana Rasputín (también conocida como Magik) que llevaban mucho tiempo planeando la toma de control de su mundo y la invasión de la Tierra. Incluso se habían transformado en seres tecno-orgánicos tras infectarse a propósito con el virus del transmodo que transmitía el extraterrestre (y miembros de los Nuevos Mutantes) Warlock. En ese punto estaban cuando N'Astirh engañó a Illyana para que abriera uno de sus discos teleportadores a la Tierra. Pero este no sería un portal de transporte normal pues usando a 10 bebés mutantes a modo de pentagrama, este no se podría cerrar. Y a través de él se empezarían a filtrar las energías malignas que irían transmutanto el mundo real en sus versiones demoniacas.

Sin embargo esto no era suficiente para sus propósitos. N'Astirh y S'ym pretendían que el Limbo se fusionara con la Tierra y para eso necesitaban el sacrificio de los bebés mutantes. La encargada de hacerlo sería Madelyne Pryor, a pesar de que su propio hijo Nathan (el futuro Cable) se encontrara entre los elegidos. O, mejor dicho, porque su hijo se encontraba entre ellos, porque la pelirroja había sufrido un proceso de perversión que tenía planeado sacrificar a su retoño para vengarse de su marido Cíclope. Y es que ya quedaba poco de la simpática piloto de aviones. Ahora ella era la Reina Duende, una poderosa y vengativa villana que odiaba con toda su alma a Scott Summers. Este sentimiento el de odio a Scott, no las ganas de matar niños) era compartido por Alex el hermano siempre díscolo de Cíclope que se encontraba bastante solo después de que a su eterna compañera Polaris la poseyera el Merodeador conocido por Malicia. Y así nació una de las parejas más extrañas, atormentadas y efímeras de la historia del universo mutante.

Bueno, termino aquí, que me enrollo como las persianas. Mañana, el final y las consecuencias de este evento. Infernales saludos a todos.

viernes, 28 de octubre de 2011

¿Y si... Jean Grey no hubiera resucitado?

Uno de los acontecimientos más impactantes que sacudieron el universo mutante fue la muerte de Fénix. Y, como no podía ser de otra manera, otro fue la "resurrección" de Jean Grey cuando a John Byrne se le puso entre oreja y oreja que quería a su pelirroja preferida de vuelta. Pero la historia habría sido muy diferente si el maestro no hubiera sido tan rencoroso con el editor que les obligó a sacrificar a Fénix por sus múltiples crímenes. Así que siguiendo la estela de los "What if...?", repasaremos cómo hubiera cambiado la historia de los X-Men.

- ¡Viva la resurrección!:No fue el primer personaje en volver a la vida, pero está claro que el regreso de Jean abrió la veda a que la muerte dejara de ser algo permanente en los cómics tanto en su versión de regreso de la tumba (Green Lanter o Elektra) como en la de "no estaba muerta, que estaba de parranda" (Magneto, Mariposa Mental, Batman). "Nadie muere salvo Bucky, Jason Todd y el tío Ben" llegó a decirse el siglo pasado. Ya no se dice. Jason Todd, el segundo Robin al que el Joker asesinó por votación popular, regresó como cuando Superman Prime golpeó la barrera entre las realidades (en serio). Y Bucky, el ayudante juvenil (más crecido en la peli) del Capitán América durante la Segunda Guerra Mundial, apareció como agente de los rusos para después asumir el papel de Capitán América. Así que ahora ya sólo podemos decir "Nadie muere salvo el tío Ben".

- Composición de Factor X: La idea de crear un nuevo grupo con los miembros originales de los X-Men llevaba tiempo circulando por la editorial antes de que a Byrne perpetrara su plan de resurrección. A los jefazos de Marvel no les convencía la idea del guionista Chris Claremont de retirar a personajes tan míticos como Cíclope, Bestia, Ángel y Hombre de Hielo. Antes de que Jean reapareciera, las féminas sugeridas para completar el quinteto fueron Dazzler y Madelyne Pryor.

- Abandono de Madelyne: A la resurrección de la pelirroja le siguió uno de los argumentos más absurdos de la editorial: Cíclope dejó a su mujer y a su hijo para seguir a su antiguo amor. Si Jean hubiera seguido muerta, esto nos lo hubiéramos ahorrado.

- Historia de Madelyne: Toda la historia de que Maddie era un clon de Jean surgió cuando Claremont comprendió que había que sacrificar a la primera. Eso desembocó en una serie de acontecimientos que llevarían a una de las famosas sagas que los mutantes han dado: Inferno. Eso sí que hubiera sido una pena.

- Destino de Magik: Una de las consecuencias menos deseables de Inferno fue el destino de la hermana de Coloso. Tras perder el control del Limbo y que los Nuevos Mutantes rescataran a su "yo" infantil, el personaje perdió el protagonismo que había tenido y, con él, se esfumó el toque místico de la colección de los alevines mutantes. Seguramente, la salida de la enigmática rusa tuvo mucho que ver en la decadencia de la serie y en su reconversión a X-Force.

- Rachel Summers y Excálibur: Al igual que Madelyne, la vuelta de Jean Grey dejó fuera de lugar a su hija del futuro alternativo. Sólo había sitio para una pelirroja en el mundo mutante y por eso Claremont relegó a la segunda Fénix primero al Mojoverso y, más tarde, al grupo inglés Excálibur. Es muy posible que de no haber renacido su madre, Rachel se hubiera quedado en la Patrulla ante la ausencia de otra telekinética.

- Envío de Nathan al Futuro: El hijo de Cíclope y Madelyne acabó siendo enviado al futuro para salvarlo de una infección que le había causado Apocalipsis. No creo que sea aventurado suponer que de haber permanecido viva su mamá, el bebé se habría quedado en su tiempo. Puede que el personaje de Cable hubiera aparecido de todas formas, pero desde luego no habría sido el hijo de Cíclope desarrollado en el futuro.

Bueno, por hoy está bien de suposiciones. Hay que ver qué cantidad de consecuencias tuvo la vuelta de un personaje que, desde el día de su resurrección, tuvo una importancia bastante escasa. Otro día seguimos. De momento, ysiados saludos a todos.

jueves, 14 de julio de 2011

Esas cosas olvidadas

Tras más de medio siglo de existencia contando, como mínimo, con una colección mensual, es normal que los argumentos sean variados, rectificados e, incluso, olvidados por el camino. Aquí van algunos de estos últimos:

- Los ojos de Gambito: Cuando Tormenta (revertida a su niñez en ese momento por Nanny) se encontró al ladrón Remy LeBeau (también conocido como Gambito) uno de sus características era el poder de seducción e hipnosis que poseían sus ojos rojos. Después de que cayera en el olvido añadieron que sólo afectaba a quienes no supieran de su existencia. Debieron publicarlo en algún sitio porque no se ha vuelto a saber nada de él.

- Indetectabilidad de los X-Men: Después de sacrificar su vida en la lucha contra el ente maléfico conocido como El Adversario en Dallas durante "La Caída de los Mutantes", los X-Men fueron revividos por la Roma, la personificación cósmica del Bien, con una ventaja añadida: serían invisibles a cualquier intento de localización mágica o mecánica. Es decir, que Longshot, Dazzler, Mariposa Mental, Coloso, Lobezno, Tormenta, Madelyne Pryor, Pícara y Kaos no pueden ser detectados por radares, hechizos, sensores térmicos, cámaras, grabadoras, bolas de cristal, centinelas o cualquier otra forma que use la tecnología o la hechicería. Creo que duró hasta la marcha de Claremont pero, después, se desvaneció en la bruma de las historias perdidas.

- Mariposa Mental y sus capacidades especiales: Tiempo hace que la pobre Betsy no utiliza sus poderes de precognición ¿Poderes de qué? De predicción del futuro. Porque la inglesita con cuerpo de japonesa tuvo en su momento la capacidad de ver lo que iba a pasar en la posteridad. No es que lo hay usado mucho en los últimos años. Pero no es el único olvido en relación a la ninja más sexi de Marvel (con permiso de Elektra). Porque en sus múltiples resurrecciones se han dejado por el camino su telequinesis, su espada psíquica, sus poderes de teletransportación a través de las sombras y el tatuaje que le dejó su inmersión en el líquido místico conocido como "Amanecer Escarlata" (en el que tuvo que sumergirse para sobrevivir a las heridas que le causó Dientes de Sable). A ver si se aclaran un poco con la chica, que ya debe estar cansada de tanto cambio.

- La "elficidad" de Estrella del Norte: Como dije en la entrada sobre los mutantes orgullosos, a un guionista no muy avispado llamado Bill Mantlo se le ocurrió que Estrella del Norte estaba muy, muy, muy malito de algo misterioso. Él quería que fuera SIDA, pero el editor le mandó ligeramente a tomar por saco y le encargó la serie a otro que lo solucionó diciendo que sus afecciones se debían a llevar tanto tiempo fuera de su mundo mágico del país de las hadas. Para poco más que para hacer coñas variadas ha valido el tema desde entonces.

Y bueno, de momento, eso es todo por hoy. Olvidados saludos.

lunes, 25 de abril de 2011

Ese no es mutante... ¿o sí?

Hay personajes que no es que no sean mutantes, es que ni la propia Mavel se aclara si catalogarles en una especie u otra. Estos son algunos:

  - Wiccan y Speed: Los dos miembros de los Jóvenes Vengadores, se supone que son los hijos perdidos de la Bruja Escarlata y, por lo tanto, tendría lógica que fueran mutantes. Claro que hay que tener en cuenta que, en origen, la Bruja Escarlata los creó (su marido, la Visión, tenía problemas de fertilidad por eso de ser un androide) con partes del alma del demonio Mefisto (todo un trauma cuando Pandemonium se los ponía como brazos), así que pueden ser cualquier cosa.

  - Capa y Puñal: Su historia oficial es que sus poderes se los dieron unas drogas de diseño. Pero durante la primera mitad de los 90, cuando los grupos X dominaban el mercado, Marvel empezó a buscar mutantes latentes por todas partes. Y así pasaron los últimos 20 años hasta que, en la saga de Utopía, la Bestia les dijo de una vez que eran humanos. Al final se impuso la lógica.

  - La Gata Negra: Otra con lo mismo. Sus poderes de "mala suerte" se los dio Kingpin, pero el la "Era Mutante" fue una de las catalogadas como "sus habilidades se las dio otro, pero en realidad es que ya era mutie". Ahora mismo, no sé qué es o qué no.

  - Madam Web: Ante la éxito de la Patrulla y de sus grupos anexos, muchos mutantes empezaron a poblar las páginas de otras series. Madam Web se instaló en Spiderman. Sin embargo, siempre ha habido una especie de resquemor en las líneas de Vengatas y Marvel Héroes hacia los chicos de la X que se traducía en una tendencia a "humanizar" a sus personajes. En este caso, nunca lo aclararon. Una lástima que la pobre muriera.

  - Mímico: Como antiguo, aunque efímero, miembro de los X-Men nadie dudaba de su condición de mutante. Ahora Marvel dice que sí en un sitio y que no en el otro.

  - Madelyne Pryor: La voy a convertir en la mascota del blog de tanto que hablo de ella. La cosa es que se supone ni la actual, ni la creación psiónica anterior que llevaba su nombre (esa no era ni humana), ni la original son mutantes ¿Qué será, será... ? Ni idea.

  - Madrox y Damian Tryp: Como dije en la entrada sobre las subespecies, se supone que estos dos son una especie aparte. Nadie ha dicho lo contrario, por lo que el argumento sigue siendo válido, aunque Marvel aún catalogue a ambos como muties.

  - Clones: Madelyne y las Cucos son clones de otras personas, lo que las deja en un limbo absurdo. Otros en su misma situación como Revancha o Discordia no han tenido tantos problemas.

  - Ex-mutantes: Hayan recuperado sus poderes o no, cualquiera al que le afectara el Día M ha dejado de ser mutante para pasar a ser... algo. Así que tachad de vuestras listas a Xavier, Magneto, Mercurio, Júbilo, Polaris, Dani Moonstar, Mole, Calisto, Médula, Tom el Negro, Mesmero, Ríctor...

Bueno, mañana más. Nomutagénicos saludos a todos.

martes, 29 de marzo de 2011

Madelyne Pryor

Después de comentar en la entrada anterior cómo Cíclope abandonaba a su esposa e hijo para irse tras su ex resucitada, quería hacer un post de argumentos absurdos. Pero tras encontrar una interesante entrevista a Claremont (en la Wikipedia en inglés de Madelyne) me he decidido a dedicarle el artículo entero a la exmujer de Cíclope.

Su historia comienza con la muerte, obligada por el editor de Marvel, de Jean Grey (ver el artículo dedicado a su muerte) en la Saga de Fénix Oscura. Poco tiempo después, un retirado Scott Summers se encontraría a una mujer muy parecida que trabajaba como piloto en la aerolínea que le llevaba a casa de sus abuelos en Alaska. Empezada la relación, Mente Maestra trataría de hacer creer a los X-Men que la mujer era Fénix Oscura reencarnada, pero el truco fue descubierto. Y ahí, según cuenta Claremont, terminaba la supuesta relación entre Jean Grey y Madelyne Pryor. Nunca se pensó que fueran clones. De hecho, nadie dijo nunca que fueran iguales. "Increíblemente parecida" sí, pero no igual. Y eso era todo. No había otros planes para ella, más allá de su boda con Scott Summers y del hijo de ambos. A Claremont le gustan los cambios, principalmente de personajes, y quería que Cíclope se retirara de forma definitiva. La parejita sólo aparecería en aventuras especiales, como las primeras guerras asgardianas.

Pero en esto, Byrne decidió vengarse de los editores desde las páginas de los 4 Fantásticos. A él no le valía hacer algo como introducir a alguien parecido o a una hija de un futuro alternativo con los mismos poderes. Él quería a Jean. Y se sacó de la manga que la pelirroja no estaba muerta (que estaba de parranda). Un editor menos juicioso que el que les hizo matarla aplaudió la idea y abanderó otra aún peor: Cíclope abandonaría a su mujer e hijo y fundaría un grupo con los X-Men originales. En ese momento, Claremont debió acordarse de la familia de mucha gente. Él había aceptado la idea de sacar una serie con los primeros hombres X, pero usando a Maddy. Resucitar a Jean y el absurdo comportamiento de Scott Summers le jodían el esquema de la colección y le dejaban con un personaje descolgado que, irremediablemente, sabía que tendría que matar. Pero, como ya dije de Peter David, el "Patriarca Mutante" sabe hacer frente a las dificultades. Así que aceptó el cambio y empezó a maquinar a largo plazo.

Llegó a tener una posibilidad de liquidar a Jean cuando, tras demostrarse que Factor X era un poco truñete, los editores acudieron llorosos a pedirle auxilio. Pero Claremont no tenía ni tiempo ni ganas de hacerse cargo de Factor X, así que recomendó a su amiga Louise Simonson. Además, Claremont no es de los que dan marcha atrás. Si Jean vivía, Maddy moriría. Pero para eso quedaba bastante tiempo y tenía que aprovecharlo para ir incrementando su protagonismo de Maddy. Cuando llegó el gran giro argumental de Claremont, la Caída de los Mutantes, ella estaba entre las bajas.

Separada de su familia y amigos por la necesidad de mantener la creencia de que estaban muertos, acabaría bastante tocada de la cabeza (y liada con su cuñado Kaos) hasta caer bajo la influencia de un par de demonios del Limbo. Así se convertiría en la Reina Duende durante Inferno y no dudaría en intentar sacrificar a su propio hijo (el futuro Cable) con tal de destruir a su exmarido. La saga terminaba con la muerte de Madelyne y la revelación de que era un clon de Jean Grey creada por el malvado Mr. Siniestro con el fin de obtener un hijo de ella con Scott Summers. Un final de traca que sería recordado como uno de los mejores crossover mutantes. Y es que, en ocasiones, argumentos absurdos y meteduras de pata de tamaño descomunal pueden llevar a grandes momentos. Luego volverían a joderlo de nuevo al resucitarla, pero esa es otra historia. Madelynes saludos.