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miércoles, 27 de mayo de 2015

Grandes momentos: Alianza Falange 2

El otro día hablaba de los personajes, la trama y los malos de la saga principal de Alianza Falange, esa que llevaba el nombre de “La próxima generación” y en la que se presentarían los que serían los protagonistas de Generación X. Y decía que la mezcla de todos estos factores, había resultado increíblemente bien. Los nuevos mutantes eran muy interesantes (en especial Monet y Destello), el grupo de Banshee funcionaba a la perfección, la evolución de la Reina Blanca fue bastante creíble, Júbilo y Dientes de Sable hacían una pareja curiosa que recordaba a cuando la chica de los fuegos artificiales conoció a Lobezno, los malos daban suficiente mal rollo, la trama no se hacía nada pesada y el final fue una pasada.

Hasta ahí la historia principal, pero había dos ramas más y no quedaba más argumento para llenarlos. Y eso que habían recortado mucho la extensión del crossover en comparación con otras sagas anteriores. El argumento principal de la Alianza Falange se extendió sólo durante 2 meses (lo normal eran 4), pero el resto duraría un mes. Después de todo, el objetivo del crossover era presentar a los nuevos estudiantes de la escuela y eso quedaba plenamente cubierto en “La próxima generación”. Lo único que les restaba era enfrentar al resto de grupos X a Falange, algo que no tenía mucho más interés que ver a los personajes de los diferentes equipos trabajando juntos.

Para darle algo de gracia, en la saga “Signos Vitales” (que se desarrollaba en X-Force, X-Factor y Excálibur), metieron a Douglock, una supuesta reencarnación del fallecido Doug Ramsey (miembro de los Nuevos Mutantes) afectado por el virus del transmodo por haber estado mucho tiempo en contacto con Warlock (que era su mejor amigo). Muchas lágrimas de los amigos del fallecido y todo eso, pero al final el meollo del asunto es que tienen que enfrentarse a un perro tecno-orgánico con capa para destruir los huevos de Falange... o el comunicador que llamará a la raza extraterrestre de Warlock. La verdad es que no me acuerdo.

La otra rama del crossover era Sanción Final ¿Qué se puede esperar de la saga que reúne a Lobezno, Cable y Bishop? Pues lo obvio: Garras, disparos, rayos, pistolones, bíceps prominentes, algún momento de salvajismo descamisado y una gran explosión final. Muy chufla y sólo apto para verdaderos fans del estilo más noventero.

Sin embargo, a pesar de los pesares, la saga principal consiguió compensar todos los errores de las secundarias. Por eso, el propio Scott Lodbell se plagió a sí mismo para hacer más tarde Operación Tolerancia Cero (puedes leer la comparación entre ellas en el artículo Operación Tolerancia Falange). Y por eso “Alianza Falange” sigue siendo uno de los Grandes Momentos mutantes. Bueno, por eso y porque de ahí surgió ¡¡¡Generación X!!!

Pero eso ya es tema para otro artículo, que esto se ha alargado una barbaridad. Alianzados saludos a todos.


lunes, 18 de mayo de 2015

Grandes momentos: Alianza Falange 1

Se acercaba la mitad de los 90 y la franquicia estaba en plena forma. La marcha de los dibujantes estrella ya se había digerido por completo y tras “La Canción del Verdugo”, el universo mutante estaba más cohesionado que nunca, disfrutando de su posición en lo alto de las listas de ventas. Pero eso no era bastante para la editorial. Les faltaba un nueva serie juvenil que atrapara a los niños como habían hecho los Nuevos Mutantes antes de convertirse en los hiperviolentos X-Force. Necesitaban unos nuevos Nuevos Mutantes, unos nuevos Nuevos Guerreros, unos nuevos Nuevos Titanes (hay que ver qué manía con poner lo de “nuevo” en las series juveniles) o una nueva Legion de Superhéroes que reflejara las preocupaciones de esa generación que se había pasado los maravillosos años ochenta en pañales. Y nada mejor para una serie juvenil que llenar de estudiantes la Escuela para Jóvenes Talentos que llevaba en desuso desde que la marcha de Bala de Cañón, Moonstar, Illyanna y compañía.

Y, para mejorar aún más la cosa (en términos económicos, al menos) la presentación de este nuevo grupo no seguiría la tradición del Giant Size (el cómic en el que se unieron Tormenta, Lobezno, Coloso o Rondador). Ya no se contaría en un sólo cómic en el que veríamos a los nuevos miembros unirse paulatinamente a la cruzada del Profesor Xavier, sino en un crossover en el que intervendrían las 7 colecciones mutantes. Eso sí, para hacerlo un poco más llevadero a los guionistas, la historia se dividió en tres ramas separadas y se redujo su duración a la mitad (de cuatro meses, se pasó a sólo 2): La próxima generación (desarrollada en las series de la Patrulla X y X-Men), Signos Vitales (X-Force, Factor X y Excálibur) y Sanción Final (Lobezno y Cable con la aparición estelar de Bishop).

Pero tan importante como el argumento y la estructura son los personajes. Para la historia principal, los guionistas tuvieron la gran idea de dar todo el protagonismo a aquellos que ocuparían la futura colección mutante, a pesar de que en aquel momento casi todos eran bastante secundarios: Banshee (que llevaba años desaparecido), la Reina Blanca (en coma desde la muerte de los Infernales), Jubilo (única estudiante de la escuela) y Dientes de Sable (por darle un punto raro al grupo y jugar al despiste sugiriendo que se volvía bueno). Además, también teníamos a los integrantes de la nueva generación de mutantes que irían uno a uno siendo secuestrados y de los cuales sólo no sonaba el apellido de uno, pues se trataba de uno de los muchos retoños de la familia Guthrie de la que también proviene Bala de Cañón. Y, por supuesto, los malos: los nuevos centinelas tecno-orgánicos de Falange.

Los organismos tecno-orgánicos llevaban danzando por las series Marvel desde la primera aparición del extraterrestre Warlock en la serie de los Nuevos Mutantes. También se había desarrollado el concepto del Virus del Transmodo, que convertía en tecno-orgánico aquello que tocaba y algunos (los demonios N'Astirh y S'Ym, por ejemplo) ya se habían convertido en seres tecno-orgánicos para conseguir más poder. Desde la muerte de Warlock, el concepto había quedado un poco olvidado, pero los guionistas consiguieron rescatarlo y unirlo a lo que malos como Cameron Hodge (que en esta saga vuelve a ejercer de villano principal aunque con algo más de suerte que en Proyecto X-Terminio) ya hicieron en el pasado: convertir a humanos que odian a los mutantes en centinelas bio-mecánicos conectados por una mente colectiva.

La mezcla de todos estos factores, resultó increíblemente bien. Pero de eso hablaremos otro día, que ya me estoy alargando. Alianzados saludos a todos.


jueves, 26 de junio de 2014

Los 90: El nacimiento de Image

Con Claremont fuera de la franquicia, Jim Lee tomó posesión co-mo señor supremo de la nueva X-Men mientras Rob Liefeld seguía con su X-Force (conversión hiperviolenta de los Nuevos Mutantes). El resto de colecciones no tuvieron la suerte de contar con un guionista fijo que supiera lo que quería hacer y se vieron abocadas a los bandazos argumentales a los que les llevaba gente como Portacio o Byrne, que apenas se mantenían en sus puestos 3 números seguidos y regresaban al cabo de los meses. Y las que tenían un escritor que valía la pena (Alan Davis en Excálibur o Peter David en Factor X), vieron cómo eran despedidos o se marchaban por intromisiones en su trabajo, eso sí, después de que consiguieran convertir las series en colecciones de culto.

Gracias a todos estos factores, durante el tiempo que Jim Lee y los suyos reinaron, el nivel argumental de las colecciones (con excep-ción de las etapas de Peter David y Alan Davis) se vio reducido a una sucesión escenas de piscina con bañadores casi inexistentes y peleas contra gente que se parecía bastante a otros (los Arribistas tenían cierto regusto al Club Fuego Infernal) o directamente eran plagios mal disimulados (Masacre de Deathstroke o los X-Ternos de los Inmortales). Sin embargo, a pesar de todo la franquicia pudo sobreponerse y tuvo algunos momentos que merecieron la pena. De todas formas, eso era secundario porque lo que mandaba en las ventas eran las tetas grandes, las peleas violentas, los músculos hipertrofiados y los pistolones del tamaño de neveras de hotel.

Pero a Marvel no le iba a durar la ale-gría para siempre. Solo un año después de haber conseguido controlar casi por completo la editorial (no hay que olvidar que Todd MacFarlane estaba en Spiderman) los llamados dibujantes estrellas le pidieron a la editorial que les diera la propiedad intelectual de sus trabajos. La editorial ya había tenido va-rias veces esta discusión. A John Byrne, por ejemplo, le dieron parte de los beneficios de venta de Alpha Flight (aunque para cobrar algo tenía que vender más de 100.000 ejemplares, cosa complicada con una serie como esa). Pero esta vez, Marvel no estaba dispuesta a ceder y, en consecuencia, abandonaron la editorial Jim Lee (X-Men), Rob Liefeld (X-Force), Whilce Portacio (Patrulla X), Marc Silvestri (Lobezno), Todd McFarlane (Spiderman), Erik Larsen (Asombroso Spiderman) y Jim Valentino (Guardianes de la Galaxia).

Era 1992 y acababa de nacer Image Comics. Curiosamente, Chris Claremont no tardó en unirse a sus antiguos rivales.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Realidades alternativas mutantes

En el universo Marvel hay múltiples realidades alternativas, mundos distintos en los que las circunstancias y las personas son, más o menos, diferentes a lo que estamos acostumbrados. Pero antes de entrar en faena, repasaré un poco la historia.

Tras la Segunda Guerra Mundial la situación económica y la caída del patriotismo hizo que buena parte de los cómics nacidos durante la llamada "Edad de Oro" fueran cancelados por sus bajas ventas. Entre las víctimas estaba Flash, el hombre más rápido del mundo de la editorial DC. Pero el editor no pretendía darse por vencido tan pronto y se le ocurrió una forma de recuperar las series caídas. Una solución de lo más radical e imaginativa: El nuevo Flash sería alguien del mundo real que, como nosotros, leía las historietas del Flash original. Así se estableció la primera separación dimensional con una tierra que era los cómics de la otra. La cosa salió bien y las nuevas series tuvieron tanto éxito que DC decidió desarrollar un poco más el concepto de tierras paralelas con los viajes dimensionales. De esa forma, el nuevo Flash conoció al Flash de los años cuarenta. Y, a partir de ahí, ya no hubo límite: una tierra en la que la Liga de la Justicia eran criminales, otra en la que eran del sexo opuesto, una en la que Superman aterrizó en la Unión Soviética y defendía el comunismo...

Marvel tardó un poco más en apuntarse al fenómeno y, cuando lo hizo, lo llevó de forma más contenida, desarrollándola dentro de la colección "What if..." en la que se veía las consecuencias de que los sucesos se hubieran dado de forma diferente. Luego vendrían los futuros alternos, las líneas paralelas e, incluso, la inclusión de la competencia (DC, Image...) en el multiverso para poder hacer cruces esporádicos entre sus personajes. Pero basta de historia y centrémonos en las realidades con algo de importancia para los chicos de la X:

- Tierra 616: Esa es la "normal", en la que se centran la mayoría de cómics mensuales.

- What if... : En esta serie, el Vigilante Uatu (el extraterrestre calvo cabezón vestido de túnica), nos mostraba qué pasó en otros mundos en los que algunos acontecimientos sucedieron de otra forma. Entre los relacionados con mutantes podemos citar ¿Y si Fénix no hubiese muerto?, ¿Y si Lobezno hubiera matado a Hulk?, ¿Y si Dazzler se hubiera convertido en heraldo de Galactus?, ¿Y si la Bestia y la Cosa hubieran continuado mutando?, ¿Y si los X-Men hubieran perdido Inferno?, ¿Y si Lobezno fuera agente de SHIELD?, ¿Y si los X-Men hubieran muerto en su primera misión?, ¿Y si el Profesor X se hubiera convertido en el Juggernaut?, ¿Y si la Patrulla X nunca hubiera existido?, ¿Y si Fénix renaciera?, ¿Y si Blink de Generación X no hubiera muerto?... Variadiadito y, habitualmente, con finales bastante trágicos.


- Futuros alternativos: Seguramente fue la influencia del Doctor Who de su tierra natal lo que le dio a Claremont la idea de los futuros que podían (o no) llegar a ser. La primera vez que lo trató fue en "Días del Futuro Pasado" (en la foto la portada), un cómic en el que la consciencia de una Kitty Pride de un futuro en el que los mutantes eran internados en campos de concentración, retrocedía hasta el cuerpo de su "yo" adolescente para advertir a la Patrulla de lo que ocurriría si la nueva Hermandad de Mutantes Diabólicos mataba al senador Kelly. El atentado fue detenido y ese futuro quedó como el de la Tierra 811. De él vendría la primera viajera del tiempo que se integraría en un grupo X: Rachel Summers, la hija de Cíclope y Fénix. Más tarde se le unirían el policía mutante Bishop y sus XSE en plena persecución del terrorista Fiztroy (Tierra 1191) y Cable, el hijo de Cíclope y Madelyne que mandaron al futuro para que la secta Askani le salvara de la infección que le había causado Apocalipsis (Tierra 4935), que venía a detener el posible ascenso del mutante inmortal (a Apocalipsis, me refiero).

- Excálibur: El Capitán Britania es el guardián del nexo entre realidades (más influencias del buen Doctor Who en nuestro amigo Claremont) y, por ello, gran parte de los argumentos de la serie se dedicaron a perseguir problemas extradimensionales o a enfrentarse a los Capitanes Britanias de otras realidades que pretendían acabar con Fénix, al considerarla una amenaza que podía acabar con tejido de la realidad. Así conocimos a las contrapartidas de Excálibur en una tierra donde los nazis habían triunfado (Tierra 597), un mundo en el la destrucción nuclear llevaron a Meggan a ser su Capitán Britania (Tierra 1191), la realidad de Cruzado X en que Inglaterra sigue dominando América (Tierra 2122), la tierra en la que la Commonwealth rivaliza con la Unión Europea (Tierra 920), una realidad en la que el Imperio Romano sigue dominando Europa y Centurión Britannus es su héroe o Dino-world (Tierra 99476), un mundo en el que los dinosaurios habían evolucionado hasta el nivel humano y del que provenían los turistas dinosaurio que aparecían en los primeros cómics de la serie (en la imagen, la portada del cómic en cuestión) y Britannicus Rex.


- Universo 2099 (Tierra 928): En un futuro cada vez menos lejano, los mutantes han sido perseguidos y casi masacrados hasta que Xi'an Chi Xan decidió crear un grupo de mutantes a imagen del que fundó el Profesor Xavier en el pasado. A su lado estarían la detectora de mutantes Cerebra, el cristalizador Krystalin, el veloz Meanstreak, el metálico Metalhead, la vampiresa psíquica Lunática y otro montón de gente de lo más interesante. El universo 2099 fue, durante mucho tiempo, el futuro oficial de la Tierra 616, lo que iba a llegar en las series que leíamos. Pero tras el cancelamiento de toda la línea, quedó perdido en el olvido. Y es que había series realmente malas. Ahora es una línea temporal independiente que se basa, casi exclusivamente, en lo bonito que les quedó el traje de Spiderman.


- Ultimate (Tierra 1610): La revisión modernizada del universo tradicional comenzó replicando a su hermano mayor, pero tras 15 años y un increíble éxito de ventas (cierto es que unas series han destacado más que otras) ha conseguido separarse lo suficiente como para que Coloso sea gay, Kitty Pride esté liada con Spiderman, iconos como Lobezno o Magneto hayan sido asesinados sin posibilidades de retorno y el Hombre de Hielo haya recobrado su papel de compañero de Peter Parker al estilo de la serie de animación "Spiderman y sus amigos" (sólo que, en lugar de Estrella de Fuego, tienen a la Antorcha Humana). Las películas de los X-Men (y sus trajes de cuero negro) se basan en la historia de este universo, no en la de la tierra 616.

Pero qué larguísimo se está haciendo esto y, ni siquiera, he llegado a la Era de Apocalipsis. Bueno, pues otro día seguimos con más realidades. Alternativos saludos a todos.

martes, 6 de septiembre de 2011

Grandes Momentos: El Nacimiento de Excálibur

Corría el año 1986 y los editores querían seguir ampliando la familia de títulos mutantes. Pero esta vez, al contrario de lo que había ocurrido el año anterior con el lanzamiento de Factor X, decidieron dejárselo a Chris Claremont, el guionista de los X-Men. No es de extrañar que, con tres títulos en el mercado (Patrulla, Nuevos Mutantes y Excálibur) le acabaran apodando el "patriarca mutante". Aunque bien podían haberle llamado el "dios de los mutantes", porque el bueno de Claremont manejaba los hilos de sus criaturitas como si fuera un experto marionetista. No fue casualidad que Gata Sombra y Rondador fueran heridos en la "Masacre Mutante", ni tampoco que fueran trasladados a Isla Muir para su recuperación. De esa forma, mientras la Patrulla X perdía, aparentemente, la vida en la saga de "La Caída de los Mutantes", los dos se encontraban vivitos y coleando en Inglaterra. Listos para fundar la que sería la rama europea de los mutantes y, con permiso de Alpha Flight, el grupo más importante que Marvel haya tenido fuera de las fronteras de los Estados Unidos.

Sin embargo, a Claremont nunca le gustaron los plagios, ni siquiera los propios, por lo que la nueva colección no se iba a parecer en nada al resto de alineaciones mutantes. Ni serían un grupo de superhéroes marginados que salvaban el mundo como la Patrulla, ni unos amigos adolescentes tratando de superar los problemas que sus poderes les causaban al estilo de los Nuevos Mutantes. Excálibur sería otra cosa. Tendría humor, villanos absurdos, dimensiones paralelas y muchos bichos extraterrestres.

Prescindir del argumento de "somos unos marginados en un mundo que nos odia" y la colaboración con el gobierno y la policía son otra de sus diferencias. Pero, quizás la que más sorprenda al leer los cómics, es la falta de compenetración de sus miembros y el reflejo de la parte difícil de las relaciones sociales. Ni buen rollo, ni amistad eterna. Excálibur es el grupo más desestructurado de los que llevan la X, en gran parte, gracias a la extraña mezcla de personajes:

- Kitty Pryde: Sus amigos de la Patrulla han muerto, su amor platónico (Coloso) ha muerto, sus poderes están tan estropeados desde el ataque de Arpón en la Masacre Mutante que le cuesta volverse intangible y un mero estornudo puede hacer que sus átomos se dispersen. Desde luego, no es el mejor momento para Gata Sombra. Pero es el mejor para desarrollarla como personaje, dándole más protagonismo y profundidad del que le permitía el puesto de benajamina de la Patrulla X (puesto que, pronto, sería ocupado por una joven Jubilacion Lee). Eso sí, se lleva con ella a su dragón Lockheed.

- Rachel Summers (Fénix): Claremont rescató a la hija alternativa de Cíclope y Jean Grey después de que llevara tiempo desaparecida. Ella es el detonante de la creación del grupo, al tener que salvarla de los lobos de guerra (unos extraterrestres plateados que pueden ponerse la piel de sus víctimas). Para esta serie la hicieron madurar un poco, rebajaron sus contínuos lloros (mi mamá está muerta, capturé mutantes para que los mataran, papá está con una señora que se parece a mamá...), la hicieron más fuerte y el maravilloso Alan Davis le diseñó uno de los trajes más provocativos y originales de la editorial.

- Rondador Nocturno: Por poco no fue reemplazado por Longshot. Por suerte, el bueno de Kurt se quedó donde tenía que estar y consiguió más protagonismo del que nadie podía haber imaginado para el demonio saltimbanqui. Después de todo, él era el principal reclamo de la serie. Y, por qué no decirlo, también el más equilibrado mentalmente. 

- Capitán Britania: Después de una miniserie escrita por Alan Moore y varias apariciones como secundario, Claremont decidió recuperar a su creación, aunque no por eso le trató mejor que a los demás. Alcohólico, agresivo, prepotente, depresivo (el aparente fallecimiento de su hermana Mariposa Mental no ayudó a mejorar este punto), inseguro, torturado por su pasado (fue responsable de la muerte de un niño) y con una complicada relación amorosa con Meggan, Brian se convirtió en la principal fuente de problemas dentro del grupo (ninguno de sus compañeros americanos lo tragaban, sobre todo Rondador que se había enamorado de Meggan y no le gustaba cómo la trataba), pero también la fuente de sus aventuras al aportar el rico universo de realidades paralelas en el que se desenvolvía. Y, para ser justos, también diré que era valiente, generoso, dialogante y ecuánime. Aunque eso no le quita el título de peor líder de grupo X.


- Meggan: La eterna novia del Capitán Britania es uno de los personajes más raros que nadie ha usado en un cómic. Analfabeta funcional, aficionada a los culebrones, naif, incapaz de tomar decisiones, dependiente emocional hasta niveles extremos y un poco bipolar, su personalidad quedaba muy lejos de la fortaleza de la heroína tradicional que encarnaba Tormenta. Una "mujer florero" capaz de volar, con superfuerza y capacidad metamórfica.

Como comienzo de curso, no está mal. Así que me despido hasta otro día. Excaliburados saludos a todos.


Cómo mola este dibujo de Roger Cruz aunque no sea de Excálibur