Mostrando entradas con la etiqueta Grandes momentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Grandes momentos. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de marzo de 2014

Grandes momentos: Días de Futuro Pasado

Por lo que he podido ver, el guión de la película tiene poco que ver con el cómic original (de hecho, buena parte de la historia se usó para la primera de X-Men) pero, por si acaso, yo advierto que puede haber spoilers.

Desde que se convirtió en el guionista regular de la Patrulla X, Chris Claremont se había propuesto sacar la serie de su “centro de acción natural”. Combatir mutantes malvados estaba bien, pero se le quedaba un poco pequeño para desarrollar las historias complejas y variadas que a él le apetecían. Otros lo habían intentado con anterioridad intoduciendo los robots gigantes de los Centinelas (más propios de la tecnológica Iron Man) o la introducción de la Tierra Salvaje (el reducto antártico de clima tropical en el que aún perduraban los dinosaurios), pero él quería que la variedad fuera lo normal en la colección y no la excepción. Este cambio de mentalidad llevó a los X-Men a enfrentarse a extraterrestres (los Shi’ar), ninjas, grupos de héroes extranjeros (Alpha Flight o Fuego Solar) y a cualquier villano sin importar cuáles eran sus archienemigos (el Doctor Muerte, por ejemplo). Y como buen inglés aficionado al Doctor Who, los viajes en el tiempo no iban a tardar en llegar.

Los viajes en el tiempo y las realidades alternativas eran algo raro en el Marvel de ese tiempo. Los Vengadores y los 4F habían visitado algunos, pero este campo se solía relacionar más con la competencia, donde habían empezado a crear un Multiverso gracias a los viajes dimensionales de Flash. En Marvel, más allá de los encuentros fortuitos de los dos equipos principales, las dimensiones paralelas solían dejarse para la colección “What if… ?” en la que se analizaba lo que hubiera ocurrido de suceder un acontecimiento conocido de forma diferente. Desde luego, los mutantes, nunca se habían enfrentado a nada parecido. Y este fue el tema elegido para la mayor saga de la era post-Fénix que protagonizaba la recién llegada Kitty Pryde.

La historia de “Días de Futuro Pasado” era, en realidad, bastante sencilla. La conciencia de Kitty de un futuro lejano viajaría hasta el cuerpo de la joven y advertiría a los X-Men de que una nueva Hermandad de Mutantes Diabólicos trataría de asesinar al senador Robert Kelly, político anti-mutante que abogaba por aprobar un Acta de Control Mutante. Si lo conseguía, los mutantes serían cazados y recluídos en campos de concentración.

La Patrulla se enfrentó en el presente al grupo que lideraba una desconocida Mística, mientras en el futuro los compañeros supervivientes de Kate Pryde (con Lobezno y una enigmática pelirroja llamada Rachel a la cabeza) trataban de proteger su cuerpo. El pobre Wolverine no lo consiguió y pereció en una de sus muertes más brutales... bueno, la verdad es que en el futuro moría hasta el apuntador.

Pero más allá de la calidad de la historia (su primera parte fue elegida en 2001 como el 25º mejor cómic de Marvel hasta la fecha), la importancia de “Días de Futuro Pasado” radica en todas las consecuencias que tuvo en los mutantes. Para empezar introdujo el tema de los viajes en el tiempo y las realidades alternativas, que hoy son considerados como señas de identidad de los X-Men. Rachel Summers, el Otromundo, Roma, Bishop, Shard (hermana de Bishop), Cable, Cacharro (cabeza metálica con la consciencia de Kate Pryde), Excálibur, los Exiliados, X-Treme X-Men, la Era de Apocalipsis, Días de Futuro Presente, Nocturna (hija de Rondador y la Bruja Escarlata de una dimensión alternativa), la revolución Summers, Dinastía de M, el Viejo Logan, Era de X (en la foto), la Batalla del Átomo… todos ellos son herederos de esa saga.

También los temas recurrentes del Acta de Control Mutante y los campos de concentración (de mutantes en la mayoría de casos y de humanos en la Era de Apocalipsis) nacieron allí, derivando a lo largo de los años en variantes como Genosha (la nación esclavista que usaba mutantes como esclavos) o el Acta de Registro que desató la guerra civil entre superhéroes.

Y, por si fuera poco, la saga presentaba a varios personajes que han tenido bastante recorrido en la franquicia. La primera fue Rachel Summers, que más tarde viajaría ella misma en el tiempo para unirse a la Patrulla y sería una de las dos patas del plan de Claremont para recuperar a Jean Grey, sin tener que resucitar a Jean Grey (la otra pelirroja era Madelyne, que se ocupaba de la parte sentimental de la difunta). La relación con su padre de otra dimensión, su pasado oculto como cazamutantes y el hecho de que su madre estuviera muerta marcaron su paso por el grupo, hasta que (una vez Jean resucitó y el número de pelirrojas empezó a ser excesivo) fue la elegida para fundar Excálibur.

Mística es la otra gran creación (sin desmerecer a Pyros o a Destino) de la saga. Con su recreación de la Hermandad de Mutantes Diabólicos se convertiría en una de las más encarnizadas enemigas del grupo, además de un completo enigma por su parecido con Rondador (lo que inaguraría otro clásico de las series X: los misterios que se alargan hasta el infinito). Más tarde llegarían su relación con Destino (una de las pocas parejas lésbicas de los cómics), la adopción de Pícara (antes de hacerse buena), su paso por la Fuerza de la Libertad a las órdenes del gobierno, sus múltiples romances (Forja, Hombre de Hielo, Dientes de Sable, Lobezno…), sus muchas alianzas (y posteriores traiciones) con los X-Men, los asesinatos de Moira MacTagger y de su hijo Víctor Creed, la muerte de Destino a manos del hijo de Xavier o la reciente suplantación de Dazzler. Hay pocos personajes que tengan un historial tan completito y sigan gustando a los lectores.

En definitiva que aunque el argumento puede que ya no parezca nada especial, después de haberlo visto un millón de veces de las más diversas formas, lo que es innegable es que “Días de Futuro Pasado” es, junto con la “Saga de Fénix Oscura”, la historia más influyente de los X-Men y que su estela sigue visible 33 años después de su publicación.

Y por hoy, nada más. Momentáneos saludos a todos.


viernes, 2 de diciembre de 2011

Grandes momentos: Inferno 2

Los efectos de Inferno fueron un terremoto en el universo mutantes que sacudió por completo los cimientos de universo mutante. Estos son los más importantes:

- Madelyne Pryor muere y se descubre que, en realidad, era un clon de Jean Grey creado por Mister Siniestro para asegurarse que sus genes se mezclaran con los de Scott Summers y crear así el mutante perfecto (obsesiones que tiene el paliducho con la familia Summers y sus genes). De esta forma Claremont recuperó el antiguo argumento de "es muy parecida a Jean Grey" para llevarlo hasta sus últimas consecuencias. Esto le dio a Claremont fama de alargar mucho los misterios, pues gran parte de los fans creían que el Patriarca Mutante llevaba pensado este planteamiento desde la aparición de Madelyne seis años antes cuando, en realidad, se lo había inventado tras la resurrección de Jean.

- Jean Grey absorbe parte de los recuerdos de su clon para sustituirla como madre para Nathan y no romper mucho la continuidad "pelirrojil" Jean-Fénix-Maddie-Jean.

- X-Factor descubre que la Patrulla X está vivita y coleando, poniendo fin a su muerte simulada (aunque todavía seguirán un tiempo en su base de Australia). Y estos a su vez se enteran de que Jean tampoco está tan muerta como suponían (aunque Lobezno y Magneto ya lo sabían).

- Los X-Terminadores son fusionados con los Nuevos Mutantes, lo que será un paso más en su transformación en X-Force. También contribuiría en este camino el fin de las tramas mágicas en la colección con el rescate de la Illyana Rasputín de siete años del Limbo (ya se sabe que está al margen del tiempo y el espacio) antes de que aprendiera magia y pudiera transportarse a esa dimensión, con lo que la Illyana adolescente nunca habría existido. La pérdida de "la niña oscura" fue, sin duda, la peor consecuencia de esta saga al cargarse a uno de los personajes más interesantes del universo mutante y a uno de los epicentros de la colección (el otro, Dani Moonstar, tampoco tardaría mucho en irse para dejar paso a los pistolones de los 90).

- Excálibur quedó bastante al margen de la saga por eso de que Rachel podía haber acabado con la historia en un aleteo de sus alas de Fénix. Aún así, también se llevan algo en su viaje de vuelta a Inglaterra pues descubren que los muertos están bien vivos, Meggan pierde el control de sus poderes tras ser poseída por un demonio y la espada-alma de Illyana (la expresión concentrada de su poder místico) pasa a ser posesión de Kitty Pride, que para algo era su mejor amiga, y queda clavada en una piedra a la espera de que su nueva dueña la reclame.

Bueno aquí acaba el repaso a la última gran saga de los 80. La siguiente, el Proyecto Exterminio, tendría un guión bastante más pobre y se usaría como trampolín con el que tansmutar toda la franquicia con vistas a la nueva década. Pero eso será otro día. De momento, infernales saludos a todos.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Grandes momentos: Inferno 1

Inferno es, junto con "la Saga de Fénix Oscura" y "Días del Futuro Pasado", uno de los eventos más recordados y famosos de la historia de los mutantes. Parte de su éxito se debe a que este fue el último gran crossover dirigido por Chris Claremont (Patriarca Mutante y guionista de cabecera de la Patrulla X durante más de 20 años) y supone el inicio del fin de los fabulosos años 80 mutantes.

El crossover se editó en 1989, pero su historia se empezó a fraguar mucho antes. Desde el momento en que la editorial resucitó a Jean Grey y Chris Claremont llegó a la conclusión de que sólo había sitio para una pelirroja en el universo mutante. Y en el corazón de Cíclope. Pero, como no podía ser de otra manera, iba a ser una despedida a lo grande. Tan grande que se desarrollaría en Patrulla X, Factor X, Nuevos Mutantes y X-Terminadores (esta última creada para el evento y que contaba las aventuras de los jóvenes mutantes que Factor X había reclutado: Ríctor, Bum-Bum, Rusty, Desliza, Artie, Sangui y Taki) y sus efectos se extendieron a cualquier colección que se desarrollara en Nueva York tal como Spiderman, Daredevil o Power Pack.

La historia comenzaba con N'Astirh y S'Ym, demonios del Limbo y antiguos servidores de Illyana Rasputín (también conocida como Magik) que llevaban mucho tiempo planeando la toma de control de su mundo y la invasión de la Tierra. Incluso se habían transformado en seres tecno-orgánicos tras infectarse a propósito con el virus del transmodo que transmitía el extraterrestre (y miembros de los Nuevos Mutantes) Warlock. En ese punto estaban cuando N'Astirh engañó a Illyana para que abriera uno de sus discos teleportadores a la Tierra. Pero este no sería un portal de transporte normal pues usando a 10 bebés mutantes a modo de pentagrama, este no se podría cerrar. Y a través de él se empezarían a filtrar las energías malignas que irían transmutanto el mundo real en sus versiones demoniacas.

Sin embargo esto no era suficiente para sus propósitos. N'Astirh y S'ym pretendían que el Limbo se fusionara con la Tierra y para eso necesitaban el sacrificio de los bebés mutantes. La encargada de hacerlo sería Madelyne Pryor, a pesar de que su propio hijo Nathan (el futuro Cable) se encontrara entre los elegidos. O, mejor dicho, porque su hijo se encontraba entre ellos, porque la pelirroja había sufrido un proceso de perversión que tenía planeado sacrificar a su retoño para vengarse de su marido Cíclope. Y es que ya quedaba poco de la simpática piloto de aviones. Ahora ella era la Reina Duende, una poderosa y vengativa villana que odiaba con toda su alma a Scott Summers. Este sentimiento el de odio a Scott, no las ganas de matar niños) era compartido por Alex el hermano siempre díscolo de Cíclope que se encontraba bastante solo después de que a su eterna compañera Polaris la poseyera el Merodeador conocido por Malicia. Y así nació una de las parejas más extrañas, atormentadas y efímeras de la historia del universo mutante.

Bueno, termino aquí, que me enrollo como las persianas. Mañana, el final y las consecuencias de este evento. Infernales saludos a todos.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Grandes Momentos: Cegados por la luz

Ahora que Mike Carey ha anunciado que, seguramente, deje X-Men Legado en breve, es un buen momento para recordar su etapa en X-Men, un periodo con cosas muy buenas, otras más experimentales y algunas poco (o nada) comprendidas. Como yo me encuentro entre aquellos que no llegó a tener claro a dónde iba la colección cuando se centró en Pícara y Era de X acaba de empezar a publicarse en España, me centraré en el principio de su andadura mutante. Muchos dirán que esta saga no son tan importante como para compararla con La Caída de los Mutantes, pero hay que recordar que es uno de los tres periodos (los otros serían los de Jim Lee y los guionizados por Grant Morrison) en los que la colección secundaria dominó sobre Patrulla X (algo no muy difícil teniendo en cuenta que en la Patrulla se desarrollaban sagas tan aburridas como Extremistas con los Morlocks comandados por Máscara como anodinos malos de turno) y que marcó el inicio de la recuperación de la franquicia.

Mente Maestra viste discretita
Los mutantes llevaban tiempo arrastrándose por el fango. El despido de Claremont inició un camino que, acentuado por la falta de estabilidad y creatividad de sus guionistas, fue claramente cuesta abajo y cuya culminación fue la cancelación del 80% de la franquicia a finales de los 90. A partir de ahí, la Patrulla X perdió por completo la importancia e influencia que tuvo en el pasado y ni el regreso del Patriarca Mutante consiguió devolvérsela (más bien lo contrario). La pérdida de poderes sucedida tras el día M no mejoró precisamente la situación al reducir el número de personajes disponibles a 198 y cambiar por completo el status de los mutantes en el Universo Marvel.

Así que los editores se pusieron a buscar un guionista para comenzar un nuevo ciclo para las series X, algo bastante difícil teniendo en cuenta que los escritores que más habían llamado la atención en ese tiempo no podían ser elegidos. Grant Morrison había dado por concluida su andadura en New X-Men, Joss Whedon era demasiado lento para llevar una serie regular y Peter David quería que le dejaran en paz en su Factor X. El elegido, sin embargo, fue Mike Carey, conocido entre otras muchas cosas por su andadura en Vértigo con Lucifer y Hellblazer. Y junto a él un maravilloso (maravilloso para mí que seguro que muchos le aborrecen) Chris Bachalo, más tarde sustituido por Humberto Ramos.

Tensión sexual
Supongo que todo estaría pensado de antemano con vistas a lo que ocurriría más de un año después (y lo espero, porque desperdiciar este grupo por Hope debería estar penado por la ley), pero esta etapa se caracteriza, sobre todo, por la elección de los personajes entre los que abundan los secundarios y los antiguos malos (algo que tenía mucho sentido teniendo en cuenta que Cíclope había concedido una especie de amnistía general a los 198 mutantes que quedaban). Estas son algunas de las elecciones de Carey:

- Pícara: La mutante sureña había cambiado mucho desde que ayudaba a su mamá Mística en la Hermandad de Mutantes Diabólicos, pero se había estancado en su fase de "Estoy muy buena pero no puedo tocar a Gambito". Un poco de mala uva y un liderato que nadie esperaba.

- Hombre de Hielo: Exceptuando a Joe Casey (en la etapa en la que llevaba gabardina), ningún guionista ha sabido aprovechar al pobre Bobby Drake encasillado como estaba en su papel de gracioso sin gracia. Carey sabe darle protagonismo y algo de seriedad.

- Bala de Cañón: Metido en la Patrulla X para que se convirtiera en "el torpe e inseguro paleto", Sam debió preguntarse muchas veces porque no le dejaron seguir siendo el líder de X-Force. Aquí aumenta su seguridad y vuelve a una personalidad más combatiba.

- Cable: Tras el intento fallido de meterlo en la Patrulla X, Carey rescató al mutante del futuro de las garras del olvido para traer algo de experiencia y de estrategia guerrera.

- Centinela Omega: Un centinela de última generación (hecho a partir de una humana) que había recuperado su consciencia original era un miembro perfecto para un grupo tan raro como este. Y una de las pocas cosas rescatables de la serie Excálibur (no confundir con el grupo inglés) que Claremont hizo sobre la vida del Profe X y Magneto en la arrasada Genosha.

- Mística: Ni la propia Pícara creyó que su intención de enrolarse en los X-Men fuera sincera. Por eso decidió vigilarla muy de cerca haciéndola parte de su escuadrón de combate en donde pudo retomar su tonteo con el Hombre de Hielo.

- Dientes de Sable: El asesino más sádico del universo mutante apareció huyendo de unos misteriosos enemigos llamados los Hijos de la Cámara. Tras una inyección de nanocentinelas que impedían que se rebelara, Pícara se lo llevó con su grupo para usarle de ariete.

- Lady Mente Maestra: Creada por Claremont porque otro estaba usando a la otra Lady Mente Maestra (eso sí que son narices), la chica rubia con los trajes más despampanantes desde Emma Frost se unió a los X-Men para vengarse de aquellos que la habían mantenido en coma durante un año.

Con esta plantilla, Carey va tejiendo una serie de sagas (Supernovas, Infección y Tiempo Crítico) en la que va desarrollando los personajes y presentando a secundarios como los nuevos Acólitos formados por el psi Éxodo, el multiforme Random, la temporal Tempo y la forzuda e invulnerable Frenesí. Todo ello acabará convergiendo y explotando en Cegados por la Luz en la que los pintorescos miembros del equipo de Pícara mostrarán sus verdaderos colores. Mística y Lady Mente Maestra (y Centinela Omega después de que Malicia infecte su sistema operativo) son parte de los Merodeadores de Mr. Siniestro (para ser fieles a la verdad Mística lo hace porque Mr. Siniestro le ha prometido que puede ayudar a Pícara con sus incontrolados poderes y con las millones de consciencias que ha llegado a absorber) a los que se han unido los anteriormente mencionados Acólitos y los antiguos Jinetes de Apocalipsis Gambito y Fuego Solar (un día habrá que hablar de ello). Todo ello con la finalidad de acabar con la Patrulla (con toda ella, no sólo con el equipo de Pícara) y recuperar los diarios de Destino, los cuadernos en los que la vidente examante de Mística había escrito lo que depararía el futuro. Y, entre esas anotaciones, se encuentra el nacimiento del primer mutante desde el día M. Ese niño que nacería durante "Complejo Mesías" y que añadiría a los fanáticos antimutantes a la lucha entre Patrulla y Merodeadores.

La parte buena de todo esto, es que Patrulla y X-Men recuperaron el pulso perdido. La mala, que se inició la época de crossovers anuales que harán que "nada vuelva a ser como antes" (al principio te lo crees, pero tras 15 años empieza a cansar tanto cambio radical). Y los protagonistas de esta serie tampoco es que hayan gozado excesiva atención, salvo Pícara y Bala de Cañón que cuentan con sus propias series (X-Men Legado y Nuevos Mutantes, respectivamente). El Hombre de Hielo aparece de vez en cuando, Dientes de Sable fue asesinado por Lobezno, Cable se dedicó a sus cosas de papá de Hope hasta que le mataron, Mística no sé dónde está, Lady Mente Maestra creo que estaba con Madelyne Pryor y Centinela Omega fue asesinada hace dos meses por Infernal. Pero así es la vida. A ver si Peter David decide acoger, al menos, a los dos primeros en su cada día más superpoblado X-Factor. Dentro de poco podrá hacerse una Utopía propia. Y por hoy nada más, que esto ya es demasiado largo. Cegados saludos a todos.

martes, 6 de septiembre de 2011

Grandes Momentos: El Nacimiento de Excálibur

Corría el año 1986 y los editores querían seguir ampliando la familia de títulos mutantes. Pero esta vez, al contrario de lo que había ocurrido el año anterior con el lanzamiento de Factor X, decidieron dejárselo a Chris Claremont, el guionista de los X-Men. No es de extrañar que, con tres títulos en el mercado (Patrulla, Nuevos Mutantes y Excálibur) le acabaran apodando el "patriarca mutante". Aunque bien podían haberle llamado el "dios de los mutantes", porque el bueno de Claremont manejaba los hilos de sus criaturitas como si fuera un experto marionetista. No fue casualidad que Gata Sombra y Rondador fueran heridos en la "Masacre Mutante", ni tampoco que fueran trasladados a Isla Muir para su recuperación. De esa forma, mientras la Patrulla X perdía, aparentemente, la vida en la saga de "La Caída de los Mutantes", los dos se encontraban vivitos y coleando en Inglaterra. Listos para fundar la que sería la rama europea de los mutantes y, con permiso de Alpha Flight, el grupo más importante que Marvel haya tenido fuera de las fronteras de los Estados Unidos.

Sin embargo, a Claremont nunca le gustaron los plagios, ni siquiera los propios, por lo que la nueva colección no se iba a parecer en nada al resto de alineaciones mutantes. Ni serían un grupo de superhéroes marginados que salvaban el mundo como la Patrulla, ni unos amigos adolescentes tratando de superar los problemas que sus poderes les causaban al estilo de los Nuevos Mutantes. Excálibur sería otra cosa. Tendría humor, villanos absurdos, dimensiones paralelas y muchos bichos extraterrestres.

Prescindir del argumento de "somos unos marginados en un mundo que nos odia" y la colaboración con el gobierno y la policía son otra de sus diferencias. Pero, quizás la que más sorprenda al leer los cómics, es la falta de compenetración de sus miembros y el reflejo de la parte difícil de las relaciones sociales. Ni buen rollo, ni amistad eterna. Excálibur es el grupo más desestructurado de los que llevan la X, en gran parte, gracias a la extraña mezcla de personajes:

- Kitty Pryde: Sus amigos de la Patrulla han muerto, su amor platónico (Coloso) ha muerto, sus poderes están tan estropeados desde el ataque de Arpón en la Masacre Mutante que le cuesta volverse intangible y un mero estornudo puede hacer que sus átomos se dispersen. Desde luego, no es el mejor momento para Gata Sombra. Pero es el mejor para desarrollarla como personaje, dándole más protagonismo y profundidad del que le permitía el puesto de benajamina de la Patrulla X (puesto que, pronto, sería ocupado por una joven Jubilacion Lee). Eso sí, se lleva con ella a su dragón Lockheed.

- Rachel Summers (Fénix): Claremont rescató a la hija alternativa de Cíclope y Jean Grey después de que llevara tiempo desaparecida. Ella es el detonante de la creación del grupo, al tener que salvarla de los lobos de guerra (unos extraterrestres plateados que pueden ponerse la piel de sus víctimas). Para esta serie la hicieron madurar un poco, rebajaron sus contínuos lloros (mi mamá está muerta, capturé mutantes para que los mataran, papá está con una señora que se parece a mamá...), la hicieron más fuerte y el maravilloso Alan Davis le diseñó uno de los trajes más provocativos y originales de la editorial.

- Rondador Nocturno: Por poco no fue reemplazado por Longshot. Por suerte, el bueno de Kurt se quedó donde tenía que estar y consiguió más protagonismo del que nadie podía haber imaginado para el demonio saltimbanqui. Después de todo, él era el principal reclamo de la serie. Y, por qué no decirlo, también el más equilibrado mentalmente. 

- Capitán Britania: Después de una miniserie escrita por Alan Moore y varias apariciones como secundario, Claremont decidió recuperar a su creación, aunque no por eso le trató mejor que a los demás. Alcohólico, agresivo, prepotente, depresivo (el aparente fallecimiento de su hermana Mariposa Mental no ayudó a mejorar este punto), inseguro, torturado por su pasado (fue responsable de la muerte de un niño) y con una complicada relación amorosa con Meggan, Brian se convirtió en la principal fuente de problemas dentro del grupo (ninguno de sus compañeros americanos lo tragaban, sobre todo Rondador que se había enamorado de Meggan y no le gustaba cómo la trataba), pero también la fuente de sus aventuras al aportar el rico universo de realidades paralelas en el que se desenvolvía. Y, para ser justos, también diré que era valiente, generoso, dialogante y ecuánime. Aunque eso no le quita el título de peor líder de grupo X.


- Meggan: La eterna novia del Capitán Britania es uno de los personajes más raros que nadie ha usado en un cómic. Analfabeta funcional, aficionada a los culebrones, naif, incapaz de tomar decisiones, dependiente emocional hasta niveles extremos y un poco bipolar, su personalidad quedaba muy lejos de la fortaleza de la heroína tradicional que encarnaba Tormenta. Una "mujer florero" capaz de volar, con superfuerza y capacidad metamórfica.

Como comienzo de curso, no está mal. Así que me despido hasta otro día. Excaliburados saludos a todos.


Cómo mola este dibujo de Roger Cruz aunque no sea de Excálibur

domingo, 10 de abril de 2011

Grandes momentos: La Masacre Mutante

Siguiendo con las historias memorables, le llega el turno a la Masacre Mutante, uno de los argumentos más crudos de la época de Claremont. Cronológicamente va justo antes de la Caída de los Mutantes, pero lo pongo después por tres razones: la Caída es más importante, enlazaba mejor con el asunto de Madelyne Pryor y soy un desastre en organización.

La Masacre Mutante se desarrollaría en Patrulla, Factor X, Nuevos Mutantes, Power Pack, Daredevil y Thor. En principio, Claremont lo concibió para que formase un todo con la Caída de los Mutantes. Los malos serían Nimrod (un centinela venido del futuro) que se fusionaría con el antroide llamado La Furia y sería el responsable de la masacre y Jim Jaspers (un político inglés antisuperhéroes con capacidad para alterar la realidad) que se aliaría con el centinela, cambiaría la realidad y sería quien "matase" a la Patrulla X, aunque luego resucitasen a través del Lugar Peligroso. Sin embargo, era difícil ser Claremont en aquella época. Marvel estaba en medio de una disputa legal con Alan Moore por no pagar derechos por el uso de personajes de Marvel UK (en esos tiempos funcionaban como dos editoriales diferentes y la americana tenía que pagar por usar material de la inglesa), entre lo que se incluía el Doctor Who de Moore. Así que Marvel le prohibió a Claremont usar a Jim Jaspers (no tengo ni idea de por qué sí pudo usar a Mariposa Mental y a Roma, que también eran de Marvel UK) y tuvo que reescribir la historia por completo. No es que hiciera demasiados cambios. En la Caída, como ya vimos, el malo era el Adversario y lo vencerían gracias a Coloso (que Claremont iba a dejar con Longshot para formar Excálibur con Rondador, Kitty y Rachel). En un universo en el que los demonios son vulnerables al hierro, ser de acero te hace imprescindible en cualquier exorcismo.

¿Y cómo quedó la Masacre Mutante? Pues el único cambio importante fue sustituir a Nimrod por los Merodeadores, un simpático grupo formado por Dientes de Sable, Vértigo (una mutada de Tierra Salvaje, el sitio donde todavía hay dinosaurios, que causa mareos), Arpón (un esquimal con un arpón de energía), Marea (da vueltas y tira cuchillas), Arco Voltaico (superfuerza), Blockbuster (más superfuerza), Prisma (es de cristal y refleja ataques), Disruptor (anula los poderes), Cazador de Cabelleras (crea armas con su cuerpo de metal) y, la más interesantes de todos y su líder, Malicia (una entidad mental que poseyó a Polaris). Ah, y Gambito como su guía (eso se sabría muchos años después). El resto seguía prácticamente igual: los Morlocks eran asesinados casi por completo. Además, Kitty Pride, Rondador y Rachel Summers (que estaba fastidiada de antes) eran trasladados a Inglaterra para que no muriesen en la Caída y fundasen Excálibur. Mariposa, Longshot y Dazzle sustituirían a las bajas. Coloso quedaría atrapado, casi permanentemente, en su forma blindada. Arpón le causaría al Ángel las heridas por las que tendrían que amputarle las alas. Lobezno se da cuenta de que Jean Grey está viva. Apocalipsis salva a Plaga para convertirla en Peste, uno de sus Jinetes. Magneto entra en el Club Fuego Infernal. Y, por último, Claremont aprovecha para reintroducir a Madelyne Pryor e insinuar levemente que tiene alguna conexión con Mr. Siniestro.

Mr. Siniestro, era precisamente el causante de la masacre al consider que los Morlocks eran basura genética inservible y que era mejor deshacerse de ellos. Hay gente que dice que se nota que Claremont tuvo que reescribir el guión porque le falta lógica, pero yo creo que un genetista loco que contrata a unos sociópatas queda mucho más bestia que un robot racista del futuro. Pero eso es cuestión de gustos. Masacrados saludos a todos.

lunes, 28 de marzo de 2011

Grandes momentos: La caída de los mutantes

Los X-Men son algunos de los personajes mejor tratados del mundo del cómic. Pocos pueden presumir de tener una serie en la que se atiende tanto a la personalidad, los problemas o sus relaciones personales. Esto se desarrollaba, principalmente, en los cómics "de calma", aquellos que se intercalaban entre los "de peleas". Pero no sólo de la vida de sus miembros pueden vivir los mutantes y esos cómics "de peleas" se han desarrollado grandes historias. Las hay míticas y archiconocidas como la reunión de la nueva Patrulla X en el Giant Size o la Saga de Fénix Oscura. Otras, tienen menos fama. Entre esas últimas, hoy revisaré una de las más asombrosas: La Caída de los Mutantes.

"La Caída de los Mutantes" se desarrolló en los tres grupos mutantes de la época, pero no al estilo de los crossover, sino con historias separadas. La premisa era que cada formación se enfrentaría a un enemigo increíble y que la historia sería impactante. En los Nuevos Mutantes, los alevines se enfrentarían a Cameron Hodge (el ex-responsable de prensa de Factor X que, en realidad, era un racista antimutante) y acabaría con la muerte de Cifra, uno de los miembros más queridos del grupo. En Factor X, Apocalipsis haría su presentación haciendo que sus jinetes atacaran Nueva York. Entre los cuatro, el que ocupaba el título de Muerte no era otro que el antiguo Ángel, al que Apocalipsis había insertado alas nuevas y le había lavado el cerebro. Esta historia, además, tendría repercusiones en otras como Thor, Daredevil o Power Pack.

Sin embargo, la parte que se hizo mítica, fue la contada en Patrulla X. Por ese entonces, el grupo lo formaban Lobezno, Mariposa Mental, Pícara, Dazzler, Longshot, Tormenta (en ese entonces, poderes) y Kaos. Les asistía Madelyne Pryor, desconsolada después de que su marido, Cíclope, la hubiera abandonado con su bebe por una resucitada Jean Grey (un hito en la historia de los argumentos absurdos, más teniendo en cuenta la personalidad de Cíclope). Un grupo muy diferente al original que contaba con enemigos mucho más peligrosos. Ya no se enfrentaban al absurdo Desvanecedor o al "poderoso" Unus el intocable. Estos eran malos de verdad, con sociópatas sedientos de sangre como los Merodeadores, terroristas como los Cosechadores, esclavistas como el gobierno de Genosha o sádicos maquiavélicos como el Club Fuego Infernal.

La historia empieza con otro grupo de malvados, la Hermandad de Mutantes Diabólicos, en ese tiempo reconvertida en un grupo gubernamental y rebautizado como Fuerza de la Libertad (claro que siendo Mística la líder del grupo, su conversión no era algo tan simple). Una de sus miembros, la vidente Destino había tenido una premonición: si la Patrulla X iba a Dallas, morirían. Así empezaba una aventura que les llevaría a casa del inventor Forja, a enfrentarse a una fuerza maligna del universo llamada el Adversario, a conocer a su contrapartida Roma y a que Tormenta recuperara sus poderes. La participación "no prevista" por el Adversario de Coloso les permitió sobrevivir, pero no vencerían hasta que Forja realizara un hechizo diabólico que necesitaba el sacrificio de nueve personas. Los X-Men, incluida Madelyne, se ofrecieron. Y, entonces, la Patrulla X falleció. Pero ahí no acaba la historia, ya que en ese mismo número, Roma les resucitaría. Sin embargo, dado que todo el mundo les creía muertos y que no podían ser detectados por medios mágicos o mecánicos (cosas de las resurrecciones) decidieron usar su situación para acabar con sus enemigos sin poner en peligro a sus seres queridos.

En conclusión, la Caída de los Mutantes es una pasada de argumento, un cambio radical como pocos se han atrevido en la industria y que acabaría derivando en múltiples ramificaciones como la formación de Excálibur (Rondador, Kitty Pride y Rachel Summers estaban en Inglaterra cuando murió la Patrulla y decidieron crear su propio grupo), la incorporación de Cable a los Nuevos Mutantes, la transformación de Mariposa Mental de inglesita ciega a ninja sexi, el traslado de los X-Men a Australia, la aparición de Júbilo o la participación de Madelyne Pryor en Inferno. Pero eso son otras historias y esta entrada ya se ha extendido bastante. Así que, por hoy, caídos saludos a todos.