lunes, 26 de enero de 2015

No es bueno todo lo que reluce

Cíclope y los suyos han tenido que soportar desde que cayera Utopía las críticas por lo que hicieron mientras poseyeron el poder de Fénix, sobre todo por la cruel muerte de Charles Xavier. Lo curioso es que muchos de esos que tanto le reprochan han pasado por percances similares. El Hombre de Hielo sin ir más lejos, estuvo hace menos de un año (durante la etapa final de Astonishing X-Men) apunto de destruir el mundo después de que la Bestia Oscura le implantara una semilla de Apocalipsis. Que un héroe se vuelva malvado es uno de los recursos más antiguos del cómic. Aquí algunos de los mutantes que han pasado por el proceso:

- Bishop: Empezamos por uno de los pocos que han cambiado de bando con una razón razonada y no porque alguna energía extraña lo poseyera. El policía del futuro se había quedado un poco perdido tras la llegada del nuevo milenio. El tiempo de los pistolones había acabado con los 90 y, con ello, también la titularidad de Bishop en la Patrulla X y el favor de los fans. Tampoco su puesto como agente de la ley en el Distrito X (el barrio mutante de Nueva York) duró mucho cuando llegó el Día M y el 90% de la población perdió sus poderes. Así que en el momento que la editorial necesitaron un traidor que persiguiera a Cable dispuesto a liquidar a la pequeña Hope, a nadie le importó que él fuera el elegido. Además, hay que reconocer que el papel le pegaba. Bishop siempre había sido de los que están dispuestos a matar a quien fuera por cumplir con su responsabilidad y salvaguardar el bien común. Que la víctima fuera una niña recién nacida no es algo que debiera preocuparle, sobre todo si su nacimiento era lo que había llevado en su realidad a la reclusión de los mutantes en campos de concentración. Lo que ya no me gustó tanto fue el cambio de aspecto que se hizo para dejar claro que iba a ser malo (lo del brazo de metal es cosa de Cable, que se lo arrancó en algún momento de la persecución). En cualquier caso, no acabó por liquidar a Hope. Una lástima porque la pelirroja no me cae nada bien.

- Coloso: Peter Rasputin es un verdadero pedazo de pan, pero es uno de los que más han cambiado de bando entre los mutantes. Tres de ellas fueron por posesión mental de entidades más o menos malignas: una al convertirse en el títere del Rey Sombra, otra cuando decidió convertirse en el nuevo Juggernaut para quitarle sus poderes al hermanastro de Xavier y, poco después, añadió el Fénix a su larga lista de huéspedes. Sólo una vez se hizo “malo” de forma voluntaria, aunque tampoco fue tan malo como se podría pensar. El chico cambió de bando y pasó a formar parte de los Acólitos de Magneto (en la imagen) tras las muerte de su hermana Illyana, pero nunca se olvidó de sus amigos (a los que ayudó en varias ocasiones).

Y bueno, creo que por hoy vale. Buenados saludos a todos

miércoles, 21 de enero de 2015

Noticias USA 2

Para los amantes de los spoilers, ya hay una nueva tanda de noticias procedentes de los USA.

martes, 20 de enero de 2015

Noticias USA

A partir de ahora, Quiero ser Mutante contará con una nueva y pequeña sección en la que se recogerán las noticias mutantes más llamativas que nos llegan desde los USA. Pero que nadie se preocupe por toparse con un spoiler inesperado, porque sólo saldrán en la página independiente a la que se accede desde la barra que hay debajo del título.

lunes, 12 de enero de 2015

X-23 fabricando una superestrella 2

Decía el otro día que Laura se convirtió en un estorbo para los planes de la editorial. Resultó que Marvel quería lanzar Cisma, una Civil War con mutantes en la que Cíclope y Lobezno se enfrentaban por el papel que los jóvenes desarrollaban en los combates. Contra todo pronóstico, Logan era el defensor de la seguridad de los más pequeños y claro, eso no podía compaginarse con seguir teniendo a X-23 en X-Force asesinando malos. Así que se buscó para ella un lugar cerca de los Vengadores, para que la niña pudiera brillar siendo la única con garras del lugar y ganar seguidores que no solieran leer series mutantes. Como bien sabe Lobezno, para convertirse en una superestrella, hay que tener fas en todos los puertos posibles.

A partir de ese momento, la vida de Laura quedaría más ligada a los Vengatas que a sus hermanos mutantes. Primero en Academia Vengadores se unió a todos los jóvenes de los Vengadores (salvo los Jóvenes Vengadores, cosas de la vida). Luego participó durante Miedo Encarnado en The Chosen (supongo que se llamarían Los Elegidos en español, pero no lo sé), el enésimo proyecto de grupo juvenil junto con el nuevo Power Man, Amadeo Cho, Spidergirl y la versión infantil de Thor (Thunderstrike). Y cuando eso no fructificó, fue una de las elegidas por Arcade para reversionar en su nuevo Mundo Asesino la película de Battle Royal como se vio en la colección Vengadores: Arena, donde los jovenzuelos de Marvel debían asesinarse entre ellos para poder sobrevivir.


Mientras esto ocurría, Laura participaba a su vez en otro proyecto de la editorial: convertir a Lobezno en una franquicia en sí mismo. En Marvel debían pensar que si Robin, Catwoman, Red Robin, Batgirl, Batwoman, Nightwing o Red Robin habían conseguido tener series en solitario duraderas y exitosas al amparo de Batman, los retoños de Logan también podrían lograrlo. Pero se equivocaban. Tanto la serie de X-23 como la de Daken (el hijo de Lobezno), acabaron canceladas y el sueño de una nueva franquicia de gente con garras, tuvo que ser aparcado (de momento).

Por supuesto, Laura se volvió a levantar triunfante de este último revés gracias al guionista Brian Michael Bendis. Resultó que (según dicen las malas lenguas) para evitar conflictos en la franquicia, la editorial decidió que las dos colecciones de Bendis (Imposible y Nueva Patrulla X) se quedaran en el bando de Cíclope, dejando a los seguidores de Lobezno bajo el mando (por un breve periodo, al menos) de Jason Aaron. Así Bendis se quedó sin poder usar a Logan, del que es un fan declarado desde que lo incluyó en la alineación de sus Nuevos Vengadores. Pero la pena no le duró mucho porque ahí estaba Laura, un clon del canadiense con más garras, aún más problemas de actitud y abierta a muchas más posibilidades. Sin ir más lejos, Lobezno nunca se hubiera liado con Cíclope (ni siquiera con su versión joven), en cambio Laura lo podía hacer tranquilamente. Y con el Ángel también.

Y así, no solo Bendis obtuvo un Lobezno para unirlo a su Patrulla X original (lo siguiente, supongo, será meter a la hija de Tormenta), también Laura volvió al Olimpo mutante, formando parte del elenco de la segunda colección mutante más importante de estos momentos. No todos los X-Men pueden presumir de haber logrado algo así, sobre todo con una historia tan convulsa como la de X-23.

Y si alguien todavía duda de que Marvel está favoreciendo a la chica y que quiere convertirla en una superestrella mutante, sólo hay que echar un vistazo al juego on-line Marvel Heroes. Hay personajes tan importantes como Hulka, Spiderwoman, Kaos o el Halcón que se tienen que conformar con aparecer como acompañantes no jugables. Otros pobres tan solo han conseguido ser un “traje” de otro héroe (como la Araña Escarlata de Spiderman). Y algunos del renombre del Hombre de Hielo o la Bestia ni siquiera aparecen. Pues bien, en este juego X-23 ha conseguido un personaje propio contra todo pronóstico.

Lo que está claro es que en la vida de Laura está por llegar. Puede que su gran oportunidad llegue ahora, cuando Lobezno... bueno, supongo que a estas alturas ya lo sabe todo el mundo, pero de momento me callaré. Y hasta entonces, superestrellados saludos a todos.

X-23 fabricando una superestrella 1

Algunos personajes triunfan desde el primer momento y parece que cualquier cosa que se haga con ellos saldrá bien. Pero no todo el mundo puede ser Batman y hay veces que la editorial se ve obligada a forzar un poco las cosas para hacer que sus criaturas alcancen el estrellato. A veces es fácil y, otras, un poco más complicado. El caso de Laura Kinney, la clon de Lobezno más conocida como X-23, es de las a segundas.

La chica nació en la televisión, en concreto para la serie animada X-Men: Evolution. El programa no tuvo demasiado éxito, pero Laura causó un gran impacto entre los fans, encantados con esta versión juvenil y femenina de Lobezno que tenía garras también en los pies. Y al igual que otras grandes creaciones de la pequeña pantalla como Harley Quinn o Estrella de Fuego, no tardó en dar el salto al mundo del cómic. Su primera oportunidad en papel sería en la miniserie NYX, que se adentraba en la vida de algunos mutantes que no vivían la vida de aventuras de la Patrulla X, sino que tenían que lidiar con sus poderes en el día a día o, como en el caso de Laura, usarlos en el trabajo (sí, un trabajo que requiere garras afiladas y poca ropa).

Con su aire de cómic independiente, NYX cosechó muy buenas críticas, así que Marvel decidió que era el momento de que su chica con garras se dejara los cómics de culto y ascendiera de categoría. Y no se andaron con chiquitas en la editorial pues, en lugar de presentarla en un título como Nuevos Mutantes, se decidió que entraría a formar parte de la Patrulla X coincidiendo con el segundo regreso (mucho menos esperado que el primero) a la cabecera mutante. Desgraciadamente los eventos de Dinastía de M y el Día M removieron por completo el universo X y su persona acabó perdida entra las muchedumbres de mutantes en extinción, ex-mutantes, pseudo-ex-mutantes y ex-ex-mutantes.

Cualquiera hubiera caído en el olvido (Ave de Trueno III, por poner un ejemplo), pero la editorial no parecía dispuesta a dejar que eso le sucediera a Laura. Así que la convirtió en la protagonista de New X-Men: Academia X, su nuevo intento de serie juvenil mutante que seguía la estela del New X-Men de Grant Morrison. Las ventas no acompañaron, pero aún así logró durar 46 números. Tras la saga Complejo Mesías, la serie fue cancelada y relanzada como Jóvenes X-Men, pero X-23 ya no estaría en esa etapa. Le esperaban metas mayores. Porque Marvel no estaba dispuesta a que se perdiera el evento mutante de esa temporada: el relanzamiento de X-Force. El título por antonomasia de los 90 volvió con una original propuesta gráfica, una alineación renovada (salvo por Sendero de Guerra, que fue miembro del X-Force original) y mucha más violencia. Pero nada dura para siempre y el tiempo de Laura en el equipo se acabó cuando, a pesar del amor que le tienen, se convirtió en un estorbo para los planes de la editorial.

Y, de momento, lo dejamos por hoy. El lunes que viene, más cosas sobre X-23. Superestrellados saludos a todos.