Hasta el reboot, en DC los nombres superheroicos se iban heredando de generación en generación. Esto les permitía matar protagonistas sin cerrar la serie (como Barry Allen, el segundo Flash) y deshacerse de los personajes que no funcionan para que otro los sustituya (como Jason Todd, el segundo Robin). Gracias a esta estrategia hemos conocido a 5 Green Lanterns, 4 Flash, 5 Ronins (incluyendo a Stephanie Brown), 2 Red Robins, 3 Batgirls, 2 Batmans, un par de Wonder Girls…
En Marvel, este tipo de cosas suelen acabar mal y sólo ha conseguido con cierto éxito con el Capitán América, Iron Man y el Capitán Marvel, aunque ninguno de los sustitutos ha durado tanto como en DC (Wally West, el segundo Flash, estuvo al frente de la colección 22 años). Entre los mutantes ocurre aún menos, pues suelen considerar sus nicks como sus propios nombres. Sin embargo, hay algunos casos:
- Fénix: El uso de este título corresponde, normalmente, a los que tienen algún tipo de unión con la fuerza cósmica del mismo nombre. Lo han llevado la Fénix original, Rachel Summers, Jean Grey y supongo que en el futuro será Quentin Quire.
- Chica Maravillosa: Cuando Rachel Summers regresó a nuestra realidad se encontró que, de nuevo, su madre acababa de morir y, además, su padre se acostaba con la Reina Blanca. Así que decidió honrar a mamá Jean Grey usando su apellido y su primer nombre en clave, a pesar de ser uno de los más horrendos y prepotentes del universo mutante. Quizás por eso, todo el mundo la llama Rachel y no Chica Maravillosa.
- Banshee: Teresa también quiso honrar la muerte (bastante gratuita todo sea dicho) de su padre poniéndose su nombre de guerra. Al contrario que en el caso de Rachel, ella acertó con el cambio. Siryn nunca tuvo mucho gancho.
- Jinetes del Apocalipsis: A lo largo de la historia un montón de gente ha llevado alguno de los nombres de los cuatro Jinetes. Hemos visto unos cuantos Muertes (Ángel, Lobezno, Gambito…), 3 Hambres (Fuego Solar…), 4 Pestes (Plaga, Polaris…) y 4 Guerras (Hulk, Ave de Muerte…). De todos, Caliban es el único que ha ocupado dos cargos diferentes. Primero Muerte y luego Peste.
- Club Fuego Infernal: Los títulos de Reyes y Reinas son más cargos dentro de la organización que pseudónimos, por lo que ha habido varios Reyes Negros (entre ellos Sebastian Shaw, su hijo Shinobi o Mancha Solar), Reinas Blancas (Emma Frost, Tormenta…), Reinas Negras (Fénix, Selene…), Alfiles Negros (Leland, Capitán Britania…) o Reyes Blancos (Magneto, Hellstrom…).
- Magik: Esto también es una especie de título que corresponde al gobernante del Limbo. La primera fue Illyana Rasputín, pero tras su muerte fue sucedida en el trono por la hechicera Amanda Sefton (en la imagen) exnovia y hermana adoptiva de Rondador Nocturno.
- Forearm: No sé cuál sería la traducción del nombre de este estudiante porque no lo conocía hasta que lo vi en la Wikipedia, pero en inglés comparte nick con Brazos, el miembro del FLM que tenía (sorpresa) cuatro brazos.
- Mercurio: En este caso la coincidencia es sólo en castellano porque en inglés el hijo de Magneto se llama Quicksilver y la estudiante de la escuela se llama Mercury. Sin embargo, Mercury también es un nombre heredado. Fue uno de los que Carlos Pacheco eligió para poner a uno de los miembros de la Patrulla X de Cerebro homenajeando a las traducciones españolas (por eso otro se llamaba Kaos).
- Ave de Trueno: El nombre del primer muerto de la Nueva y Diferente Patrulla X sería adoptado más tarde por su hermano (conocido ahora como Sendero de Guerra) y más tarde por un chico del que casi nadie se acuerda ya (en la imagen).
- Lobezno: En este caso, más que un legado fue una suplantación ya que Daken usurpó el nombre de su papá cuando formaba parte de los Vengadores Oscuros de Norman Osborn.
Bueno, como veo que esto se puede alargar hasta el infinito mejor hacemos un parón y seguimos otro día. Nombrados saludos a todos.
Durante los años que la Patrulla X original protagonizó la colección, sólo hubo dos incorporaciones de importancia (con permiso de Mímico y Cambiante, que nunca llegaron a ser, realmente, miembros del equipo): Kaos, el hermano díscolo de Cíclope, y su eterna novia Polaris.
Curiosamente, fue la chica de pelo verde (quizás por el exceso de testosterona que existía en la serie) la primera en aparecer. Fue en el Uncanny X-Men #49 de 1968 y lo más significativo de ese cómic fue que Magneto proclamó ser su padre biológico (en la foto). Esta afirmación no sólo se demostró falsa, sino que esta historia caería dentro de las actuaciones que se decidieron atribuir a un Magneto androide que le había suplantado (básicamente, le colgaron todo lo que resultara un poco absurdo). Sé que pongo mucho la foto, pero es que me encanta la escena en la que Mesmero se da cuenta de que su maestro es un robot.
Ahí podría haber quedado la historia, como una de tantas anécdotas de los X-Men hasta que Chuck Austen se hizo cargo de la colección. La etapa del guionista fue bastante polémica por temas como la relación entre Vaina y Arcángel, la aparición de la enfermera Annie, la muerte del Chico Pez, la fallida boda de Kaos y Polaris, la presentación del padre de Rondador Nocturno, la saga de los Draco o la incorporación del Juggernaut al grupo. La gente que odia su etapa es mucha, pero a mí no me disgustó demasiado (Los Doce dejaron el listón muy bajo) salvo por la saga de los Draco y el que nos ocupa hoy. Porque fue quien rescató el tema de la paternidad de Polaris y decidió que sí, que Magneto era su padre biológico. Así, porque él lo vale, Lorna Dane se unió a la Bruja Escarlata y a Mercurio en la creciente familia de Magnus (curiosamente, de sus tres hijos y sus tres nietos sólo la pequeña Luna creció con su verdadero padre). Y eso que el Hombre de Hielo le había dado, años atrás, pruebas de que sus verdaderos padres habían muerto en un accidente de avión (en la imagen de abajo). Claro que, por entonces, las pruebas de ADN no eran lo que son ahora. Qué manía tienen algunos por trastocar temas ya resueltos.
Los noventa estaban terminando y la editorial trataba de recuperarse de la crisis sufrida poniendo orden en la franquicia y abriéndose a nuevos conceptos que trajeran un poco de aire fresco a ese desastre argumentístico que antes era una franquicia de éxito.
Una de esas ideas novedosas fue el New X-Men de Morrison, en el que se exploraba las posibilidades que un mundo superpoblado de mutantes podrían traer a una Escuela para Jóvenes Talentos dirigida a partes iguales por Cíclope y la Reina Blanca. Por supuesto, el status quo mundial no fue lo único que trastocó el guionista escocés, también cambió la estructura “romántico-sentimental” que llevaba rigiendo en la colección desde el principio de los tiempos separando a Scott Summers de Jean Grey. Contra todo pronóstico, la antaño cruel Emma Frost se convertiría en la nueva compañera de cama de Cíclope (consiguiendo lo que Mariposa nunca logró con sus fantasías sexuales inducidas por telepatía). Por su parte, la pelirroja se decantaría por Lobezno, que llevaba enamorado de ella desde que la conoció, aunque no duraron mucho pues Xorn/Magneto/Xorn (ver Grandes Cagadas: Xorn) asesinó a la pobre Jean. Para sorpresa general, la pareja formada por Scott y Jean no sólo duró, sino que se convirtió en uno de los principales motores narrativos de la franquicia hasta su reciente separación.
Mientras el mayor de los Summers lidiaba con sus problemas amorosos entre una rubia y una pelirroja, su hermano pequeño tenía que elegir entre una humana de pelo negro y una mutante de pelo verde. La humana en cuestión era la enfermera que le cuidaría tras su regreso de la realidad alternativa que salía en la serie Mutante X. Y la peliverde no era otra, obviamente, que Polaris la eterna novia de Alex Summers que había sufrido unos cuantos cambios desde que Kaos desapareciera. Para empezar, se había demostrado que Magneto era (esta vez de verdad) su padre. Y, por si eso fuera poco, en su estancia junto a él se había vuelto una racista loca psicopática (las dos últimas a consecuencia de contemplar la destrucción de Genosha). Semejante situación acabó explotando cuando Alex plantó canceló su boda con Polaris y empezó a salir con la humana (que, por cierto, también era un poco racista). A la chica de pelo verde, obviamente, se le cruzaron un poco los cables (fue cuando se creo ese estupendo traje magneto-nupcial que lleva en la imagen) y trató de aniquilar a la enfermera, pero al final acabó superándolo. Su refugio (al igual que hizo su antigua cuñada Jean Grey) fueron los brazos de alguien que llevaba enamorada de ella desde el primer día, es decir, el Hombre de Hielo Aunque no duraron mucho porque Polaris fue secuestrada por Apocalipsis justo después de perder sus poderes el Día M… ¿es cosa mía o vida de los dos hermanos Summers en ese periodo se parecen demasiado?
Pero lo que más me desconcierta es que no se haya puesto de moda ya ese traje magneto-nupcial ¿A qué esperan para sacarlo en una pasarela? El casco metálico tiene que alzarse como una digna alternativa al velo. Es elegante y te permite ir sin peinar. Todo ventajas.
En fin, otro día seguiremos con lo que vino después. Summersados saludos a todos.
Hoy comparamos los argumentos de dos de los crossovers más importantes de los felices años noventa, tiempo en que los pistolones campaban a sus anchas y la especulación comiquera conseguía que el mayor truño vendiera 100.000 copias sin esforzarse. El primero, “Alianza Falange”, es de las sagas aceptables (al menos la trama central) y en su tiempo se interpretó como un nuevo impulso para la franquicia ya que presentaba un nuevo grupo (Generación X) y recuperaba para el bando de los buenos a una de las mejores villanas de la editorial (Emma Frost). Luego resultó que era el principio del fin de la era de oro mutante, pero por entonces nadie lo sabía.
Si ese fue el principio del fin, “Operación Tolerancia Cero” supuso la constatación de que lo buenos tiempos mutantes se habían terminado para siempre y que lo ocurrido en Onslaught no era una excepción, sino la regla a seguir a partir de ese momento. La calidad y la originalidad eran prescindibles. Y para muestra, estos son las líneas generales de los argumentos de las dos sagas:
- Alianza Falange: Unos robots cazamutantes (los tecnoorgánicos Falange) que pueden neutralizar los poderes de los X-Men están atacando la mansión lo que obliga al infrautilizado Banshee a huir con la inexperta Júbilo, el salvaje Dientes de Sable y la fría Emma Frost (antigua Reina Blanca del Club Fuego Infernal que en esta saga se volverá buena).
- Tolerancia Cero: Unos robots cazamutantes (los Centinelas mejorados de Bastión) que pueden neutralizar los poderes de los X-Men atacan la mansión, lo que obliga al infrautilizado Hombre de Hielo a huir con la inexperta Cecilia Reyes y la salvaje Médula (antigua Morlock que en esta saga se volverá buena) ¡Ah! y por el camino recibirán ayuda de la fría Sabra.
Lo peor del asunto es que el guionista es exactamente el mismo, Scott Lodbell. Nunca es que hubiera sido demasiado original (les doy una pista Gen X / Gen 13) pero plagiarse a sí mismo parece excesivo. Seguro que los editores de Marvel le dijeron algo así como “Onslaught ha sido una mierda, queremos algo más del estilo de Alianza Falange”. Y dicho y hecho. El bueno de Scott no se rompió la cabeza. No me extraña que se fuera después de esto.
En fin, suenados saludos a todos.
Para variar, el mes de Abril viene con bastantes novedades en el campo mutante, la mayoría interesantes. Entre las grapas (que saldrán a finales de esta misma semana) nos encontramos el último número de los Jóvenes Vengadores, la serie que se ha convertido en la revelación de Marvel Now! gracias a su original enfoque gráfico, a su fantástico argumento y al tratamiento de personajes como Miss América Chávez, Loki, Prodigio, Marvel Boy o Madre (sin olvidarnos de Wiccan y Hulkling, los auténticos protas de la serie). Hay que reconocer que le habría venido bien algunos números más, porque el desenlace ha quedado un pelín apresurado, pero aún así el resultado merece la pena. Dudo que Marvel tarde mucho en pedirle a Kieron Gillen que saque una segunda historia con los benjamines de los Avengers, aunque todavía no hay nada previsto. De momento, Loki se ha ganado su propia serie en los USA.
La segunda novedad en grapa destacable es la de la Nueva Patrulla X que empieza su cruce con Guardianes de la Galaxia, otra de las colecciones del guionista Brian Michael Bendis. Y, como bueno crossover que se precie, para seguir la historia de “El Juicio de Jean Grey” habrá que seguir ambas series (empezando por Nueva Patrulla X) durante los tres meses que dure. Por cierto que esta saga será el germen de otra de las novedades que la editorial ha sacado con motivo de All Marvel Now! y que supone la primera cabecera regular dedicada a Cíclope, aunque será al joven no al de toda la vida. Ya veremos qué tal está cuando llegue (pero huele a prescindible que apesta).
El resto de colecciones siguen como hasta ahora, con la excepción de “Lobezno y la Patrulla X”, pues hay que tener en cuenta que este número es el penúltimo en el que tendremos a Jason Aaron como maestro de ceremonias. El escritor dejó la serie para lanzar la (aún flojita) Asombrosa Patrulla X. Por cierto que ya ha anunciado que también dejará esta en breve por exceso de carga de trabajo, saliendo así de la franquicia mutante. Esperemos que los sustitutos estén a la altura.
Respecto a los tomos (que saldrán la última semana), este mes no habrá dos tomos sino cuatro (bueno, tres y medio porque seguimos sin tener claro si Wiccan es mutante):
- X-Factor nº7: El último número de Investigaciones X-Factor promete ser el broche de oro para diez años de cómics dedicados a Madrox y los suyos. Sólo espero que al final del tomo quede alguno de sus integrantes con vida, porque Peter está cogiéndole gusto a liquidar a sus personajes.
- Vengadores + La Patrulla X (A+X)2: El segundo tomo que recopila las historias cortas de “team up” entre que salieron con motivo del final de Vengadores vs. Patrulla X, en esta ocasión protagonizados por la Cosa/Gambito, Thor/Hombre de Hierro, Capitán América/Lobezno y Masacre/Ojo de Halcón.
- Fuerza X: La recopilación de la peculiar etapa de Peter Milligan y Mike Aldred llega en un tomito que recoge los 13 números antes de su transformación en Statix. Es, sin duda, la colección más rompedora que se ha dado en la franquicia mutante y, seguramente, facilitó que más tarde aparecieran proyectos algo más originales de lo habitual como Astonishing X-Men o los New X-Men de Morrison.
- Jóvenes Vengadores 2: El formato Marvel Deluxe vuelve a recopilar las aventuras de los Avengers benjamines, esta vez las historias cortas e independientes que formaron el segundo volumen de la serie.
- Spiderman: La novedad encefaloplana destacable del mes en realidad son dos y están dedicadas al Hombre Araña. Viendo que la próxima película del trepamuros está a punto de estrenarse, Panini se ha puesto a sacar recopilatorios como si le fuera la vida en ello. Entre ellos destaca el Omnigold de 600 páginas que recoge las primeras aventuras de Stan Lee y Steve Dikto, incluyendo la presentación del trepamuros en Amazing Fantasy nº 15. La otra novedad no mutante reseñable es el nuevo coleccionable de Spiderman que durante 6 entregas quincenales nos recupera la mítica colección escrita y dibujada por Todd McFarlane (la de los tomitos de lomo verde) que le catapultó (aún más, porque ya iba servido con su trabajo en Amazing Spiderman)a la categoría de dibujante estrella del momento.
Y por hoy nada más. Novedados saludos a todos.